El vía crucis de un ganadero que salió de Venezuela

"Me da tristeza que después de tantos años de cuidarlas, hoy se me estén muriendo de hambre y de sed", contó.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Iván Enrique Bustos es un ganadero colombiano que huyó de Venezuela con su esposa, tres amigos y 11 vacas, tras el cierre de la frontera y por los anuncios hechos por el Gobierno venezolano, reseñó el diario El Tiempo de Colombia.

Según contó el hombre, hace cinco meses abandonó su finca en el sector Los Tanques, en el estado Táchira. Atravesó varias trochas con sus animales hasta llegar al vecino país.

Manifestó que su recorrido duró tres horas y media, en donde evitó encontrarse con efectivos de la Guardian Nacional Bolivariana.

Cabe resaltar que Bustos había huido de Colombia hacia Venezela por las amenazas que recibió su familia por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

A cada vaca le tengo su nombre y por eso ellas me hacían caso“, indicó al tiempo que recalcó que una vez en tierra neogranadina mandó a sus once vacas a la finca de un amigo y posteriormente documentó su situación ante la Acnur (Agencia de la ONU para los Refugiados) y en el ICA (Instituto Colombiano Agropecuario).

INICIÓ SU VÍA CRUCIS

Tanto Iván como su familia pasaron por varios trámites ante Migración y la Defensoría del Pueblo. Ocho días después, el ICA envió a dos veterinarios para realizarles un chequeo a las vacas y así proceder a la legalización de las mismas en Colombia.

Luego del chequeo, el director de epidemiología colombiano puso a las reses en cuarentena “para descartar complicaciones”. Sin embargo, cuando trasladaban a los animales fueron detenidos por la policía.

Bustos creía que tener todos los documentos necesarios para comprobar que las 11 vacas le pertenecía, pero al momento de hacerlo, los animales no estaban legalizados. Ante esto, las autoridades le decomisó a los bovinos por “considerarlos contrabando”.

“Por ser honesto, por irme por la vía legal, me fue mal”, esgrimió Iván al tiempo que dijo que sus vacas llevan 4 meses en la finca Capachito y de las 11 reses, solo quedan 9 están vivas. Una de ellas, que acababa de parir, murió.

Iván aseguró que “lo que no me quitaron en Venezuela me lo quitaron en Colombia. Me da tristeza que después de tantos años de cuidarlas, hoy se me estén muriendo de hambre y de sed”.