El viaje por el río de los niños que estudian al otro lado de la frontera

Antes de montarse en las lanchas, le piden el nombre, número de cédula y la dirección de su casa en El Amparo.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Jorge Enrique Meléndez, enviado especial del diario El Tiempo a Arauca, publicó un texto en donde señala que niños colombianos que viven en El Amparo, en el estado Apure, hicieron cola desde las 5:30 de la mañana en el paso de las canoas para poder llegar a Arauca, Colombia, zona donde estudian.

Asimismo, para poder montarse en las canoas, los menores tuvieron que mostrar sus carnés del centro educativo a los efectivos militares venezolanos.

En cuanto al puente, son pocos quienes pasan por allí debido a que no hay transporte público, porque está cerrado el acceso.

Andrés Bravo, encargado de la lancha que moviliza a los estudiantes, indicó que “esta mañana hicimos seis viajes, pasamos 105 niños“, ya que el gobierno colombiano ha permitido que las lanchas venezolanas solo pasen a los menores.

Manifestó que el consejo comunal de El Amparo financia el paso de los niños, por los que ningún niño paga el traslado.

TEMOR EN DEJARLOS PASAR SOLOS

Los padres les da temor enviar a sus hijos pequeños al colegio en botes, pues no usan chalecos salvavidas para resguardarse, además de que el río tiene aproximadamente 200 metros de ancho.

Tal es el caso de María Isabel Patiño, quien apuntó que no va a dejar a pasar a su hija sola. Contó al llegar a Colombia que la anotaron y “me dijeron que si no volvía hoy, cuando regresara me arrestaban“.

Dijo que antes de montarse en las lanchas, los efectivos le piden el nombre, número de cédula y la dirección de su casa en El Amparo.

La misma historia se realiza en horas del mediodía y en la noche, pues el último viaje de regreso desde Colombia hacia Venezuela se hace a las 6:30 de la tarde.

Crédito: Jorge Enrique Melénde / Diario El Tiempo

Crédito: Jorge Enrique Melénde / Diario El Tiempo

Crédito: Jorge Enrique Melénde / Diario El Tiempo