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El voto útil y la frustración de los pactos resucitan el bipartidismo

Parece que las llaves del cielo siguen estando en manos de Génova y Ferraz.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial El Mundo)- El avance sensible del bipartidismo y la confirmación de la tendencia regresiva de las fuerzas emergentes son las dos principales conclusiones que arrojó ayer el barómetro de julio del CIS. Lejos del escenario apocalíptico que las encuestas destilaban hace apenas un año para PP y PSOE, ambos partidos acreditan su resistencia sumando entre los dos el 53% de la estimación de voto, frente al 49,9% del sondeo anterior.

El porcentaje permite a los partidos tradicionales volver a superar la barrera psicológica del 50% y revela una recuperación nítida del bipartidismo. Enfrente, Podemos y Ciudadanos descienden en la intención de voto, si bien el retroceso es mayor en el caso del partido que preside Albert Rivera. La expectativa del voto útil, dada la aproximación de las elecciones generales; y el desencanto provocado a raíz de los pactos posteriores al 24-M han reconfigurado un tablero político en el que los dos grandes partidos vuelven a ser dominadores.

El trasvase de apoyos entre los partidos emergentes y los tradicionales parece evidente a la luz de los datos. El PP alcanza un 28,2% en intención de voto, lo que supone 2,6 puntos más que en el CIS de mayo. Se trata de una subida calcada a la caída de 2,7 puntos de Ciudadanos, que ha pasado de una intención de voto del 13,8% en primavera al 11,1% actual. Otro tanto ocurre en el caso del PSOE y Podemos.

El reagrupamiento del voto alrededor de los dos principales bloques que aglutinan el centro, a derecha e izquierda, es una constante histórica en España.

El leve ascenso de los socialistas -tras pasar del 24,3% al 24,9%- es similar al descenso de 0,8 puntos de la formación morada. El reagrupamiento del voto alrededor de los dos principales bloques que aglutinan el centro, a derecha e izquierda, es una constante histórica en España desde los albores de la Transición. Tanto Podemos como Ciudadanos, pese al auge experimentado durante el último año, parecen transitar hacia el mismo escenario que durante tantas legislaturas penalizó a IU y a otras fuerzas minoritarias nacionales como UPyD, castigadas por la llamada al voto útil del bipartidismo. Esta coyuntura facilita el resurgir del PP, que amplía la brecha con el PSOE en 3,3 puntos en un contexto en el que la recuperación empieza a vislumbrarse entre las clases medias.

Pese al inmovilismo de su estrategia, varada en la economía, Rajoy empieza a recuperar parte del electorado que en las autonómicas se fugó a Ciudadanos. Paradójicamente, el temor a un contagio del drama griego y la radicalidad de algunas propuestas de la denominada “nueva política” están funcionando como un acicate del voto del PP. Mientras, Pedro Sánchez sigue alejado del 28,7% que su partido registró en las generales de 2011. En cambio, ha frenado el desplome del PSOE y su figura continúa aventajando a la del presidente en 1,2 puntos en la valoración de líderes.

El proyecto regeneracionista de Ciudadanos se ve horadado por una política de alianzas dispar con socialistas y populares.

Cabe tener en cuenta que la encuesta del CIS está hecha en la primera quincena de julio, en pleno corralito en Grecia, y una vez que ya se habían cerrado los pactos en ayuntamientos y autonomías. Ambos factores han erosionado a los emergentes. El proyecto regeneracionista de Ciudadanos se ve horadado por una política de alianzas dispar con socialistas y populares, si bien debe matizarse que la formación naranja se ha limitado a suscribir pactos de investidura, no de gobierno.

En el caso de Podemos, su inercia negativa le ha hecho perder nueve puntos desde enero. Lastrado por la falta de democracia interna, el ardid de ocultar sus siglas en heterogéneas listas populares y los acuerdos con los socialistas, el partido de Pablo Iglesias pierde fuelle en su anhelo de máximos de “asaltar el cielo”. Su papel puede ser decisivo en un hipotético gobierno con el PSOE, según el CIS, la opción preferida por los españoles si no hay mayoría absoluta. Sin embargo, de momento, parece que las llaves del cielo siguen estando en manos de Génova y Ferraz.

Categoría: Opinión