Empeñado en gobernar hasta 2025, Evo Morales cumple 10 años de mandato

El Gobierno de Morales, quien cerró 2015 con una popularidad de 56 por ciento, similar a años anteriores, afronta sin embargo este año dificultades debido al bajo precio internacional del petróleo y los minerales, que ya llevaron a Bolivia a ingresar unos 4.000 millones de dólares menos que el año pasado.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: AP Photo/Juan Karita

(La Paz, Bolivia. dpa) – Evo Morales cumple este viernes su décimo aniversario como presidente de Bolivia, un puesto que le gustaría mantener hasta 2025, cuando el país celebrará el Bicentenario de su independencia de la corona española.

Para ello, Morales y su vicepresidente, el matemático Álvaro García Linera, confían en la victoria del “sí” en el referéndum al que están convocados los bolivianos el próximo 21 de febrero para pronunciarse sobre una reforma de la nueva Constitución que permita al mandatario buscar un cuarto mandato (2020-2015) en las elecciones de 2019.

Morales, un cultivador de coca de 56 años que asumió el poder el 22 de enero de 2006, sostiene que quiere seguir gobernando para que se cumpla la “Agenda Patriótica 2025”, que incluye un ambicioso programa de industrialización de los sectores de hidrocarburos, energía y minería.

Morales festejará su decenio en el poder junto a miles de simpatizantes en una serie de actos públicos programados en La Paz, tras la presentación de un informe a la Asamblea Legislativa Plurinacional (parlamento).

En sus diez años al frente del país, Morales logró la inclusión social de millones de indígenas de 36 naciones originarias, consiguió éxitos en su gestión macroeconómica y una alta recaudación pública por la exportación de gas natural y minerales.

En mayo de 2006, comenzó la nacionalización en los sectores de hidrocarburos, telecomunicaciones, minería, electricidad, aeronáutica y producción cementera, que han llevado al Estado boliviano a controlar en estos momentos un 35 por ciento de la actividad económica del país.

“El (aporte) fundamental (de Evo Morales es) la construcción de una sociedad más cercana a su historia, que no desprecia sus raíces indígenas. El respeto que los indígenas han ganado y la marca de igualdad que este proceso ha dado a la sociedad boliviana, son valiosos, y se han logrado sin mayor violencia, también gracias a que la sociedad ha reconocido mayoritariamente esa necesidad”, destacó en declaraciones a dpa el analista político Gonzalo Mendieta Romero.

Sin embargo, muchos de sus colaboradores y dirigentes de los movimientos sociales que lo respaldan se vieron implicados en casos de corrupción. Y las intrigas políticas pusieron en jaque al propio Morales en 2008, quien conjuró una rebelión en los departamentos de Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija que dejó una veintena de muertos.

Sin embargo, el respaldo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) blindó a Morales, que se vio apoyado entonces por mandatarios sudamericanos reunidos en Santiago de Chile a iniciativa de Michelle Bachelet, entre otros.

Los llamados “golpistas y secesionistas” terminaron encarcelados o buscaron refugio político en países vecinos, Estados Unidos y España.

En política internacional una de sus acciones más destacadas fue la presentación en abril de 2013 de una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para obligar a Chile a negociar de buena fe una salida al mar para Bolivia, que el país perdió en 1879 en la Guerra del Pacífico que también involucró a Perú.

En estos momentos, se espera en la Corte de la Haya la presentación de la contramemoria de Chile en respuesta a la memoria de Bolivia que abrió el actual litigio, que el tribunal ha fijado para el próximo 25 de julio. El proceso podría durar tres años más.

En el ámbito internacional, otro de los aspectos destacados es, como señala el analista Gonzalo Mendieta, “el manejo de ciertas relaciones (…) antes notoriamente desequilibradas, como la que se tenía con Estados Unidos”.

“Aunque Evo no ha sabido pasar de la fase de los golpes a la de reconstrucción de nuevas relaciones con un país tan importante, es evidente que ha fijado límites a la presión externa”, dijo el experto.

“Lo ha hecho también porque los ingresos nacionales lo permitían, pero no por eso ha sido menor el patrón que ha modificado. No hay ahora, como antes, un embajador o funcionario internacional que se permita traspasar los límites protocolares en cuestiones internas”.

Morales ganó sus primeras elecciones en 2005 cuando, como candidato del partido Movimiento Al Socialismo (MAS) obtuvo un 53,74 por ciento de los votos, un apoyo que aumentó hasta el 64,22 por ciento en 2009 y que cayó ligeramente al 61,36 por ciento con el que volvió a ser reelegido en 2014. Entre medias, en 2008 salió airoso de un referendo revocatorio de mandato con un 67,43 por ciento de los apoyos.

El 21 de octubre del año pasado, Morales se convirtió además en el presidente que suma más tiempo de gobierno continuo en Bolivia, al superar el récord de Andrés Santa Cruz, que gobernó durante nueve años, ocho meses y 26 días entre 1829 y 1839.

Cuando el presidente termine su tercer periodo (el 22 de enero de 2020), habrá completado 14 años en el mando

Luego de esto Morales “se habrá convertido en el gobernante con más tiempo en el poder de toda nuestra historia, superando a Víctor Paz Estenssoro y Hugo Banzer”, anticipó el historiador y ex presidente Carlos Mesa. Banzer y Paz gobernaron 10 y 12 años respectivamente, pero de modo discontinuo.

El Gobierno de Morales, quien cerró 2015 con una popularidad de 56 por ciento, similar a años anteriores, afronta sin embargo este año dificultades debido al bajo precio internacional del petróleo y los minerales, que ya llevaron a Bolivia a ingresar unos 4.000 millones de dólares menos que el año pasado.