Así reseña El Tiempo el “apagón” en los C.C.

Cada día que pasa, la vida cotidiana de los venezolanos se va modificando, restringiendo, achatando.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Los nuevos horarios y recortes de turnos en los centros comerciales debido a la restricción de la energía eléctrica, pone en peligro a los empleados, publicó el diario colombiano El Tiempo.

A CONTINUACIÓN LA NOTA COMPLETA DEL DIARIO EL TIEMPO:

Cada día que pasa, la vida cotidiana de los venezolanos se va modificando, restringiendo, achatando.

A la crisis económica que tiene a la población presa de largas filas para comprar productos y medicinas se unió desde este miércoles la orden oficial para los centros comerciales de generar su propia energía eléctrica de lunes a viernes entre 1 y 3 de la tarde y 7 y 9 de la noche, pues el Estado no proveerá el servicio durante esas horas como una forma de ahorrar ante la sequía generada por el fenómeno del Niño. El racionamiento y la autogeneración se aplicarían los fines de semana.

Aunque el gobierno venezolano ha dicho que la medida estará vigente durante tres meses, es mucho lo que pone en juego, pues no todos los centros comerciales cuentan con plantas eléctricas para autoabastecerse y en la mayoría de estos funcionan, además de tiendas, bancos, cines, mercados, farmacias, oficinas, consultorios y estacionamientos.

La Cámara Venezolana de Centros Comerciales (Cavececo) ha advertido que solo un 50 por ciento de los centros pueden generar su propia energía, lo que forzaría a la otra mitad de sus agremiados a reducir la jornada laboral de 3 a 7 de la noche, poniendo en peligro un turno completo de trabajo.

Ante ese panorama, la Cavececo propuso al Ejecutivo venezolano prescindir de los dos cortes eléctricos al día y permitir un horario corrido de 12 del mediodía a las 7 de la noche –restringiendo el horario de entre 10 y 11 de la mañana hasta las 8 y 9 de la noche que había hasta ahora–, para mantener cierta continuidad en los servicios y afectar lo menos posible los sistemas eléctricos de los centros con constantes apagados y encendidos.

CONFUSIÓN Y ESTUPOR

“Un horario corrido es la única opción que nos permite cumplir con el plan de ahorro y a su vez minimizar el impacto en la calidad de vida de los venezolanos y en las actividades económicas que se llevan a cabo en los centro comerciales”, dijo la Cámara en un comunicado.

Pero hasta ahora no reciben respuesta del gobierno, aunque cada día los centros comerciales del país reciben hasta 2,5 millones de visitantes.

Un número siempre in crescendo, pues la seguridad de sus instalaciones los convirtió en centros de reunión y entretenimiento por excelencia ante el auge de la delincuencia en Venezuela. Por eso ayer reinó la confusión y el estupor, pues muchos cerraron incluso los accesos a los estacionamientos durante las horas del corte, lo que generó un fuerte tráfico en los alrededores.

En los centros que no generan su propia energía eléctrica, los bancos apenas funcionaron dos horas, de 11 de la mañana a una de la tarde.

Con malestar, mucha gente vio cómo las tiendas de centros comerciales tan visitados como el Sambil o el Tamanaco cerraron sus puertas a la 1 de la tarde para acatar el inusual nuevo horario.

Y desde ya los venezolanos comentan que sus visitas al cine quedarán seriamente restringidas, sobre todo para quienes acudían a las funciones nocturnas.

UNA EMERGENCIA EN LA GENERACIÓN ELÉCTRICA

Los años 2009 y 2010, Venezuela atravesó una emergencia en la generación eléctrica también por la sequía, que a su vez disminuyó sensiblemente las cotas de agua de gigantes hidroeléctricas como El Guri, que genera 60 por ciento de la electricidad del país.

En ese momento, a los centros comerciales se les exigió la toma de medidas para reducir el consumo –los dueños de los centros decidieron paralizar escaleras mecánicas, aumentar la temperatura de aires acondicionados, abrir un par de horas tarde– y cumplir un determinado número de kilovatios, pero nunca se les impusieron cortes eléctricos, como ocurre desde este miércoles.

Los agremiados de los centros comerciales aseguran que su funcionamiento consume solo 2,62 por ciento de la electricidad diaria en el país y advierten del peligro que medidas como esta implican para el mantenimiento de 500.000 puestos de trabajo que generan.