ABC: ¿Es posible prohibir la entrada de políticos españoles a Venezuela?

Con estas prohibiciones Venezuela “estaría reconociendo graves carencias democráticas”

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Tras la polémica generada por las amenazas del diputado Diosdado Cabello de prohibir la entrada a Venezuela del líder del partido español Ciudadanos, Albert Rivera, muchos se cuestionaron si está enmarcado en las leyes restringir la libre circulación de extranjeros en suelo venezolano.

En una consulta a varios expertos en la materia realizada por ABC España, se concluyó todos los países tienen pleno derecho de prohibir la entrada de foráneos en su territorio, pero siempre bajo argumentos establecidos en sus legislaciones.

Sin embargo, en el caso de Venezuela, se consideró que al tratarse de una asunto de índole político partidista, con este tipo de acciones “se estaría reconociendo graves carencias democráticas”.

A CONTINUACIÓN EL TEXTO ÍNTEGRO DE ABC ESPAÑA

Las amenazas de Diosdado Cabello antes de la visita de Albert Rivera han generado dudas en torno a la libre circulación de personas. El militar venezolano amagó con negar la entrada en el país al líder de Ciudadanos, pero finalmente Rivera pudo desarrollar su viaje con relativa normalidad. Los expertos coinciden: Venezuela está en su derecho de prohibir la entrada a Rivera o Felipe González, pero con ello estaría reconociendo graves carencias democráticas.

Si Venezuela se proyectase de otra manera no sería necesario que González ni Rivera la visitaran – Javier Rupérez, diplomático

«Los países tienen el derecho de admitir o denegar la entrada de determinadas personas —apunta Javier Rupérez, embajador de España ante Washington entre los años 2000 y 2004—. Es un derecho que está englobado en la noción de la soberanía estatal. Si le niegan la entrada a Rivera, pues habrá que tomar nota y de manera negativa, porque eso es un indicio de cómo se está comportando el país en cuestión. Hay que pensar que si Venezuela tuviera otra manera de proyectarse no sería necesario que Felipe González, Albert Rivera o José María Aznar la visitaran. Pero esa es la situación en la que estamos: Venezuela está en una pendiente inclinada hacia un sistema totalitario».

Causas para denegar un visado

La soberanía nacional permite que cualquier país pueda negar la entrada en su territorio a otras personas. El Derecho permite que cada país tenga su propia legislación y sus propias motivaciones, pero hay causas que son comunes a la hora de negar un visado. Rafael Calduch, doctor en Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense, divide en dos grupos los requisitos para emitir (o retirar) el derecho de entrada a un país:

Por un lado están los requisitos técnicos: «El requisito más general es que tienes que tener un pasaporte», resume Calduch. «O, por ejemplo, cuando yo quiero viajar a Rusia, Rusia me exige que tenga un seguro médico porque no existe convenio entre el Sistema de Seguridad Social español y el ruso. Si yo no cumplo el requisito pues me niega el visado».

Un país que no deja entrar a alguien «normal» es un país que reconoce que no es un estado de derecho – Florentino Portero, analista.

Y por otro lado estarían las motivaciones políticas, un cajón de sastre donde caben todo tipo de justificaciones: «Pueden alegar motivos religiosos, ideológicos… Por ejemplo, en este momento, determinados directivos de grandes empresas rusas tienen prohibido, por decisión de la Unión Europea, acceder al visado de la Unión. Ahí hay un criterio político. La Unión Europea ha adoptado unas sanciones que prohíbe la concesión del visado a determinados cargos del gobierno ruso y de empresas rusas», resume Calduch, candidato en 2015 a rector de la UCM.

Carencias democráticas

Partiendo de la base de que el Derecho internacional les ampara, y de que no está muy claro dónde habría que recurrir en estos casos, una prohibición así denotaría un problema de libertades.

«Si Venezuela les prohíbe la entrada, Venezuela pierde», comenta Florentino Portero, analista internacional. «Sería un error por su parte hacer esa tontería porque estarían dañando su propia imagen. Un país que no deja entrar a alguien “normal” es un país que reconoce que no es un Estado de Derecho y que es un espacio de arbitrariedad. No es un tema tanto de derecho como de usos. Las costumbres son, en el fondo, los acuerdos no firmados para convivir».

Cuba ya prohibió la entrada de senadores españoles

No es la primera vez que un país amaga con prohibir la entrada de políticos españoles. En 1998, Cuba cumplió su advertencia y negó el ingreso en en el país a varios senadores españoles. Entre ellos estaba Loyola de Palacio, que tiempo después sería ministra en el primer gobierno de José María Aznar. Los senadores consiguieron aterrizar en La Habana pero, tras la intervención de varios militares castristas, fueron devueltos a Madrid en el mismo avión con el que llegaron.

«Intentó entrar en Cuba precisamente para entrevistarse con la disidencia cubana y no la dejaron entrar», recuerda Javier Rupérez, compañero de partido en aquellos años. «La devolvieron en el mismo avión en el que había llegado. Y creo que en el caso de Venezuela estamos cerca de contemplar la misma cosa. No han llegado a ese extremo pero creo que Venezuela está en un proceso que le hace cada vez más parecida a Cuba o Corea del Norte».

De aquel incidente a finales de los 80 dio buena cuenta ABC con la conversación transcrita entre los senadores y los militares cubanos.

—General Cubano: Vamos a hablar en plata. El Gobierno cubano sabe que ustedes no vienen a hacer turismo. Ustedes vienen como representantes de una comisión de no sé qué institución a investigar si en Cuba se violan o no los derechos humanos.

—María Paz Martínez: No señor, eso no es cierto. Los motivos los conocen ustedes a través de la Embajada porque yo presenté allí los papeles que lo acreditaban. Venimos a hablar con la gente, a comer los alimentos típicos de Cuba.

—General: Ustedes no son turistas normales. No podemos admitirles.

—Loyola de Palacio: Yo soy senadora de España y contacté con el Ministerio de Asuntos Exteriores español, a cuyos representantes comuniqué que veníamos a Cuba a hacer turismo. El Gobierno español no me ha dicho que tuviera una notifiación de las autoridades cubanas para prohibirme la entrada.

—General: Su explicación es muy clara y la nuestra también: ustedes no entran.