La crítica del Gobierno a P&G

"El gobierno está actuando, la Sundee ha actuado", dijo la ministra para la Mujer

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El Gobierno venezolano reaccionó este lunes ante los nuevos costos de productos de higiene personal de la Procter & Gamble.

La ministra para la Mujer, Gladys Requena, rechazó la venta de la toallas sanitarias por un monto alrededor de 1.300 bolívares, tal y como han comenzado a distribuirse en varios establecimientos del país.

Para Requena estos ajustes de precios forman parte de la denominada “guerra económica” que el Gobierno venezolano ha venido denunciando meses después de que el presidente de la República, Nicolás Maduro, tomara el poder.

La funcionaria venezolana aseguró que la Superintendencia de Precios Justos, ante el hecho, ha tomado locales donde se han despachado las toallas sanitarias al elevado precio, según refirió Unión Radio.

“El gobierno está actuando, la Sundee ha actuado, ha hecho una toma de algunos establecimientos donde se están expendiendo esas toallas sanitarias al precio que se señala (…) Es propicia la oportunidad para denunciar a la Procter&Gamble de Venezuela que precisamente que están enmarcada dentro del diseño de la guerra económica contra el pueblo de Venezuela”, señaló Requena.

Asimismo, hizo un llamado a la recién creada Unión Nacional de Mujeres (Unamujer) para que manifiesten en lugares donde sean vendidos estos productos bajo dichas condiciones, pues estas son “un acto criminal” contra el pueblo. “Si tenemos que tomar los espacios, la mujeres ¡tomémoslo!”, aseveró.

Las toallas sanitarias y los tampones reaparecieron este fin de semana en los principales comercios del país, causando revuelo en el mercado por sus exorbitantes precios calculados a tasa Simadi, 30 veces más a la preferencial de 6,30 bolívares por dólar.

Procter & Gamble confirmó los precios de algunos de sus productos, después de que el fin de semana se filtrara a los medios una lista que con los montos “justos” de, por ejemplo, las toallas sanitarias postparto, que ahora costarán un quinto del salario mínimo mensual