Así extorsionan desde las cárceles en Colombia

En algunos casos piden que como parte de una “contribución” deben conseguir armas para la supuesta organización.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

La semana pasada, el Gaula de Risaralda desmanteló esta banda de 15 personas dedicadas a la extorsión. Siete de ellas estaban en la cárcel. Desde allí acudían a la modalidad de simular ser policías que detenían a un familiar de la víctima a quien le pedían dinero. Crédito: Semana

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Unos audios dejaron al descubierto la nueva modalidad de extorsión que se viene expandiendo en Colombia.

Consiste en realizar una llamada, casi siempre desde la cárcel, en la que le exigen millonarias sumas de dinero a los ciudadanos víctimas a cambio de no atentar contra su vida o la de familiares.

Se identifican como comandantes de un bloque o frente urbano de los Urabeños, la banda criminal que actúa principalmente en Urabá. También usan los nombres de otros grupos como Rastrojos, Autodefensas Gaitanistas o incluso el de las desaparecidas Autodefensas Unidas de Colombia. Se identifican con alguno de los alias de los jefes de ese grupo que, generalmente, aparecen con frecuencia en la prensa como Otoniel, Gavilán, Tierra o algún otro, reseña Semana.

Escuche los audios de los ‘Urabeños’ y las ‘AUC’.

En algunos casos piden que como parte de una “contribución” deben conseguir armas para la supuesta organización. Como se trata de elementos imposibles de obtener para un ciudadano común, el hombre al otro lado de la línea le da la opción de cancelar el equivalente en dinero en efectivo. En otras oportunidades el delincuente sencillamente solicita el pago directamente a cambio de no atentar contra la víctima o sus familiares. (Escuche el audio).

Un segundo tipo de llamada es similar a la anterior, pero en lugar de simular ser miembro de autodefensas o una banda criminal el extorsionista se presenta como comandante de la guerrilla de las Farc, ELN o EPL.

En una tercera modalidad, un hombre simula ser un miembro de la Policía. Al comunicarse con la víctima le informa que en un retén o cualquier control un familiar suyo, un hijo, sobrino, esposo, etcétera, fue detenido junto a un amigo en posesión de un arma o de drogas. Pasan a un segundo extorsionista que se identifica con algún rango, sargento, teniente, o capitán, y le dice a la víctima que para no meter a la cárcel a su familiar le pueden ayudar a cambio de 2, 3 o 5 millones de pesos.

La mayoría de las víctimas de estas llamadas se desconciertan por lo concreto de la información que les suministran. Y cuatro de cada diez terminan pagando antes de llamar al Gaula, pues en los casos anteriores los extorsionistas los presionan y les dan un par de horas para cancelar lo exigido. (Escuchar audio)

Para entender la dimensión del fenómeno proveniente de las cárceles, basta mencionar que hace tan solo dos semanas el Gaula de la Policía intervino 37 penales en diferentes lugares de Colombia. Encontraron 3.300 celulares y más de 3.500 sim cards, desde las cuales 28 bandas de presos efectuaron llamadas extorsivas.

Los ciudadanos pueden aplicar varias estrategias para evitar caer en las llamadas millonarias. La primera de ellas es conservar la calma. En muchos casos el simple hecho de preguntarle al extorsionista desde qué cárcel está llamando es una herramienta simple y efectiva que usualmente hace que desista y cuelgue.

Crédito: Semana

Categoría: América Latina | Claves: Colombia