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Estados Unidos: Jeb Bush y el problema de superar la sombra de su hermano

Jeb lleva a cuestas un capital político que puede resultarle muy valioso si, como muchos vaticinan, termina enfrentándose a la representante de otra dinastía: Hillary Clinton.

Estados Unidos: Jeb Bush y el problema de superar la sombra de su hermanoEl dilema de Jeb Bush: como distanciarse de su hermano George lo suficiente pero no del todo. Crédito: BBC.
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

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Si Jeb Bush termina siendo candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos en 2016, uno de sus mayores desafíos será manejar la carga política de su apellido.

Bush es miembro de una de las dinastías más importantes de los últimos tiempos en Washington, un nombre que ha estado en lo más alto de las últimas tres presidencias republicanas y presente durante más de tres décadas.

George H.W. Bush, su padre, fue vicepresidente de Ronald Reagan (1981-1989) y luego presidente entre 1989 y 1993. Y su hermano, George W. Bush, lideró al país entre 2001 y 2009.

Como tal, Jeb lleva a cuestas un capital político que puede resultarle muy valioso si, como muchos vaticinan, termina enfrentándose a la representante de otra dinastía: la exprimera dama, exsenadora y exsecretaria de Estado Hillary Clinton, que podría ser la candidata demócrata.

Pero su apellido también viene con un problema: no se puede desligar de la guerra en Irak que inició su hermano mayor y en la que más de 1,5 millones de estadounidenses prestaron servicio, más de 30.000 resultaron heridos y casi 4.500 murieron.

Cuando su hermano dejó la Casa Blanca en 2009, lo hizo con niveles de aprobación muy bajos y su gobierno desde entonces ha pasado a recordarse por la guerra en ese país, la fallida búsqueda de armas de destrucción masiva y una crisis económica de la que el país aún continúa recuperándose.

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UNA LÍNEA DELGADA

El dilema de Jeb Bush: como distanciarse de su hermano George lo suficiente pero no del todo. Crédito: BBC.

Aun en esta etapa tan preliminar, Bush, exgobernador de Florida, ha tenido que sortear preguntas sobre cómo se diferenciaría de su hermano mayor si ocupara la casa presidencial en Washington.

Él ha preferido no dar respuestas enfáticas y, más bien, ha tratado de caminar por una delgada línea en la que se ha distanciado de él pero nunca del todo.

En un discurso que dio en febrero en Chicago, dijo, por ejemplo, que se siente afortunado de sus familiares y del rol que tuvieron para ayudar a forjar la política exterior de Estados Unidos.

La carrera presidencial de 2016 podría ser entre dos dinastías: la Bush y la Clinton, si Hillary decide presentarse. Crédito: BBC.

“Admiro su servicio a la nación y las difíciles decisiones que tuvieron que hacer”, dijo.

Pero, acto seguido, usó una frase que se ha convertido en una especie de eslogan de campaña: “I am my own man”, que podría traducirse libremente como “Yo soy yo” y con la que pretende asegurar que sus visiones están moldeadas por su propio pensamiento y sus propias experiencias.

Y aunque la oración puede ayudarle a dar una imagen de distanciamiento, en la práctica eso no siempre le va a quedar posible.

De hecho, como reveló una investigación de The Washington Post, 19 de sus 21 asesores trabajaron con su hermano, su padre o con ambos.

El diario advierte que eso no necesariamente indica que Jeb esté ligado de manera irremediable a sus precedesores, sino más bien que cualquier candidato republicano utilizaría a expertos de los anteriores gobiernos de su partido.

LA SOMBRA DE IRAK

La intención de Jeb de proyectar su propia imagen no ha impedido, sin embargo, que la sombra de su hermano siga marcándolo.

Los demócratas, por ejemplo, han aprovechado el vínculo sanguíneo entre Jeb y George W. para criticar al exgobernador de Florida.

“Si usted creía que la política exterior de George Bush hizo más inseguro el mundo, entonces usted va a odiar realmente la postura de Jeb Bush”, dijo la directora de comunicaciones del Comité Nacional Demócrata, Mo Elleithee.

“Yo soy yo” ha dicho Jeb Bush para distanciarse de su hermano. Crédito: BBC.

“Incluso con el beneficio de la retrospectiva, él es una de las pocas personas que quedan que todavía apoyan la decisión de precipitarse a una guerra en Irak basada en información falsa e incluso cuando extrajo recursos de la caza de al Qaeda en Afganistán”, opinó.

“Y él ha dejado bastante claro que si fuera por él, todavía estaríamos en Irak y permaneceríamos ahí de manera indefinida”.

Los opositores de los Bush han rescatado anteriores declaraciones de Jeb, cuando no era tan probable su candidatura, en las que se niega a criticar a su hermano.

Esta atención hace prever que más temprano que tarde tendrá que ser más enfático sobre su postura en Irak.

No sólo para disipar las dudas sobre su hermano, sino también porque Estados Unidos está otra vez involucrado en ese país, ahora contra el autodenominado Estado Islámico, y muchos querrán saber cómo actuaría él de ser elegido.
Jeb, por el momento, sigue caminando por esa delgada línea.

“Cada presidente aprende de quienes lo precedieron, sus principios, sus ajustes”, dijo en Chicago.
Pero también agregó: “Sabemos esto: cada presidente hereda un mundo cambiante y circunstancias cambiantes”.

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