Estudiar en las “zonas de paz” es una tarea cuesta arriba

“En estas escuelas se han reportado 5% de deserción escolar dado que los padres se deben mudar de sector por las advertencias de las bandas"

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Las denominadas zonas de paz son espacios donde reina la impunidad y manda el conflicto. Y como si fuera poco el miedo que rodea a quienes viven en estas áreas; y el peligroso caldo de cultivo que representan para los adolescentes, son una causa constante de pérdida de clases y deserción estudiantil.

En la Cota 905, El Cementerio y El Valle, zonas con gran presencia de grupos delictivos, hay aproximadamente 121 instituciones educativas que deben lidiar con conflictos entre bandas , toques de queda, homenajes violentos y repetidas ráfagas de disparos.

Según reseña El Nacional, hay 42 planteles de la Cota 905 que se encuentran en la línea de fuego del combate entre las bandas del sector declarado zona de paz. Pero, este es un problema que se ha extendido en los sectores populares y ya va mucho más allá. Noelbis Aguilar, directora de escuelas de Fe y Alegría, afirma que 160 planteles ubicados en diversas regiones del país están amenazados por la inseguridad.

“En estas escuelas se han reportado 5% de deserción escolar dado que los padres se deben mudar de sector por las advertencias de las bandas. También los delincuentes han obligado a los directores a suspender las actividades porque hay toque de queda o se van a enfrentar con una banda enemiga”, narra Aguilar al apuntar que además, entre febrero y abril se han registrado 50 hurtos en las instituciones.

En el estado Miranda, según los gremios educativos, al menos 20 planteles ubicados en las zonas de paz de Barlovento y Ocumare del Tuy han sufrido los embates de los conflictos entre bandas. En la Unidad Educativa Piloncito de Ocumare no hubo clases durante siete días porque lo ordenó el líder de una organización delictiva de Pueblo Nuevo.

La paralización obedeció a los continuos enfrentamientos registrados por el control de la zona. Los docentes tuvieron que cumplir horarios en el Distrito Escolar, mientras se calmaba la situación. La misma experiencia la vivieron los maestros de la Escuela El Cumbo el año pasado en el municipio Andrés Bello, cuando fueron víctimas de amenazas por hombres armados.

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