Francia desclasifica los archivos de la nefasta era de Vichy

Un decreto publicado el domingo precisa que podrán ser "libremente consultados", por "derogación general", ciertos archivos relativos a la Segunda Guerra Mundial procedentes principalmente de los ministerios de Asuntos Exteriores, de Justicia y del Interior.

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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Setenta años después del fin de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno francés decidió facilitar el acceso a los ciudadanos, a la administración y a los investigadores, a los archivos de la policía y de la justicia del régimen de Vichy, reseñó AFP.

Dirigido por el mariscal Philippe Pétain, este régimen llamado de Vichy, por el nombre de la ciudad del centro de Francia donde se instaló, estableció el gobierno de Francia entre el 10 de julio de 1940 y el 20 de agosto de 1944. 

Vichy instauró una política de colaboración con la ocupación alemana, que se saldó especialmente con arrestos de resistentes y con redadas de decenas de miles de judíos en Francia.

Un gobierno provisional de la República le sucedió en la Liberación.

Un decreto publicado el domingo precisa que podrán ser “libremente consultados”, por “derogación general”, ciertos archivos relativos a la Segunda Guerra Mundial procedentes principalmente de los ministerios de Asuntos Exteriores, de Justicia y del Interior.

LAS ATROCIDADES

Búsqueda de criminales de guerra nazis, así como detalles de tribunales y de las cámaras cívicas, casos de fusilamiento de niños, nombres de “colaboradores” antisemitas del nazismo (y también de sus cómplices que les ayudaron a escabullirse de la Justicia, brindándoles documentación falsa, cobijo y contactos), son algunos de los elementos que integran los archivos de la Policía y la Justicia francesa, principalmente recopilados entre septiembre de 1939 y mayo de 1945, reseñó La Información.

Durante la guerra, el régimen del mariscal Pétain ayudó a la Alemania Nazi a deportar a unos 76.000 judíos de Francia, entre ellos muchos niños, que fueron aniquilados. En 1995, el entonces presidente galo, Jacques Chirac, reconoció oficialmente la responsabilidad del Estado en las deportaciones.

Entre las atrocidades y los hechos que se describen figuran nombres como el de monseñor Charles Duquaire, quien cuidó de Paul Touvier hasta el extremo de solicitar, una y otra vez, el perdón gubernamental para el excolaborador de los nazis, una vez que fue detenido.

También destaca el de René Bousquet, jefe de la policía de Vichy. Los archivos detallan las reuniones que mantuvo con funcionarios nazis, en el marco del plan de persecución del pueblo judío mediante el sistema habitual que utilizaban. En primer lugar, identificando y registrando a sus integrantes, para después aprobar leyes que los obligasen a registrar sus propiedades antes de confiscarlas y deportar a todos los judíos de las zonas ocupadas. El gobierno de Vichy no dudó en brindar su sumisa colaboración durante todo ese proceso.

Detrás de “ese plan de actuación” se escondía el verdadero y macabro objetivo: debían ser trasladados a Auschwitz 100.000 franceses, de los cuales una cuarta parte finalmente no fue deportada. Sus edades debían estar comprendidas entre los 16 a 40 años. Para ello, se instruyeron ‘brigadas especiales’, que historiadores como Denis Peschanski califican “de la muerte”.

RÉGIMEN ADEMÁS HIPÓCRITA

El régimen de Vichy, fundamentado en valores como “el trabajo, la familia, la patria, la piedad y el orden”, excluyó a los judíos de la vida en común, prohibiéndoles ejercer oficios como los de funcionario, banquero, profesor, médico o artista. A partir de 1942, les obligó a lucir una funesta insignia amarilla y participó en su exterminio en nombre de la reconversión aria de Europa.

Los archivos de Vichy también incluyen ejemplos de la violenta propaganda ejercida contra judíos y bolcheviques, además de numerosas fichas de los servicios policiales, que recogían las delaciones ciudadanas registradas durante esos cuatro años. Además se recopilan historias cotidianas de la época, como decenas de documentos e imágenes que dan cuenta de ese régimen de terror contra los judíos: la de un médico que exige a la policía que interviniera para evitar que su hijo se casara con su prometida judía, por ejemplo, y la implicación de artistas como Pierre Drieu La Rochelle, Paul Morand o Ramón Fernández, entre otros, que incluso fueron invitados por Goebbels al congreso de Weimar.