El temido corralito ya llegó

El primer ministro Alexis Tsipras ha llamado a la calma y ha garantizado la seguridad de los depósitos, así como los salarios y las pensiones. Largas filas se formaron hoy frente a cajeros automáticos, la población buscaba retirar desesperadamente parte de sus ahorros.

El temido corralito ya llegóEl primer ministro acusó al BCE de obligarle a tomar esta decisión. Crédito: Angelos Tzortzinis/ AFP
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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El primer ministro Alexis Tsipras anunció el domingo un feriado bancario y controles de capitales en Grecia, después de que los griegos respondieran a su sorpresivo llamado a un referendo sobre los términos del rescate del país con retiros de depósitos bancarios.

    CRÉDITO: Afpes  

Tsipras culpó a los socios europeos de Grecia y al Banco Central Europeo por forzar a Grecia a tomar estas medidas, pero dijo que eso no detendría el plan de sostener un referendo el próximo domingo.

El rechazo “del pedido del gobierno griego para una breve extensión del programa fue un acto sin precedentes para los estándares europeos, cuestionando el derecho de un pueblo soberano a decidir”, dijo Tsipras en un mensaje televisado a la nación.

Tsipras dijo que envió un nuevo pedido para una extensión del rescate griego, que vence el 30 de junio, a los líderes de los países de la zona euro.

“Esta decisión llevó al BCE hoy a limitar la liquidez disponible para los bancos griegos y forzó al banco central griego a recomendar un feriado bancario y restricciones sobre retiros de los bancos”, indicó.

Tsipras dijo también que envió un nuevo pedido para una extensión del rescate griego, que vence el 30 de junio, a los líderes de los países de la zona euro y los responsables del BCE, la Comisión Europea, el parlamento de la UE y el Consejo de la UE.

“Estoy esperando su respuesta inmediata a un pedido fundamental de democracia”, dijo, agregando que tal medida podría llevar al BCE a abrir de nuevo el grifo de la liquidez.

“Una cosa está clara: el rechazo de una extensión breve y el intento de anular un procedimiento democrático es un acto profundamente ofensivo y vergonzoso para las tradiciones democráticas de Europa”, sostuvo.

El domingo, más temprano, el BCE congeló el nivel de financiamiento de emergencia disponible para los bancos griegos, que vieron un fuerte aumento de los retiros el fin de semana después de que Tsipras convocó al referendo.

Tsipras dijo que los depósitos bancarios y pagos de salarios y pensiones en Grecia continuaban asegurados y apeló a los griegos a mantener la calma.

BANCOS CERRADOS HASTA EL 6 DE JULIO Y € 60 DIARIOS

Las entidades bancarias griegas permanecerán cerradas hasta el 6 de julio y los ciudadanos podrán sacar un máximo de 60 euros diarios por persona durante este periodo, según el diario oficial griego publicado en la madrugada del lunes.

Titulada “Vacación bancaria de corta duración”, esta orden gubernativa desglosa las medidas vigentes para el periodo del 28 de junio al 6 de julio para las entidades financieras, entre ellas, el cierre de los bancos y limitar a 60 euros diarios el dinero que los ciudadanos pueden sacar de los cajeros debido al “carácter de extrema urgencia y a la necesidad imprevista de proteger el sistema financiero y la economía griegos” a raíz de la decisión del Eurogrupo de no ampliar el plan de ayuda a Grecia más allá del 30 de junio.

EXIGENCIAS SE MANTIENEN

Los acreedores desean que Grecia recorte las pensiones y eleve impuestos en niveles, que según Tsipras, agudizarían una de las peores crisis económicas que ha vivido el país en tiempos modernos. Un cuarto de la fuerza laboral está desempleada.

Partidos de oposición griegos se han unido en una condena contra la decisión de Tsipras de convocar al referendo sobre los términos del rescate, pero muchos ciudadanos están de acuerdo con la medida.

“Quiero que él (Tsipras) dé un puñetazo a la mesa y que diga ‘basta'”, dijo una residente de Atenas, Evgenoula.

Muchos economistas han expresado su empatía con el argumento del Gobierno griego respecto a que nuevos recortes de gastos podrían aplacar el crecimiento económico de Grecia que le ofrece el prospecto de pagar sus deudas, que ascienden a casi el doble del ingreso nacional anual.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha presionado a los gobiernos a reducir la carga de deuda de Atenas, algo que según dicen sólo harán cuando Grecia demuestre primero que está reduciendo sus gastos fiscales.

En medio de la agitación política en Grecia, donde una clara mayoría desea permanecer en la zona euro, los próximos días supondrán un enorme desafío a la integridad del bloque monetario de 16 años. Las consecuencias para los mercados y los sistemas financieros no estaban claras.

“Es un momento oscuro para Europa (…) sin tomar en cuenta el lugar en el que estemos tenemos clara conciencia al respecto”, dijo el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, en una entrevista con la Radio BBC.

El Gobierno de Grecia, liderado por el partido Syriza, había estado negociando la liberación de los fondos a tiempo para pagar 1.600 millones de euros al FMI que vencen el martes 30 de junio. Pero sorpresivamente, en las primeras horas del sábado, Tsipras pidió un tiempo adicional para permitir a los griegos votar en un referendo el 5 de julio sobre los términos del acuerdo con la zona euro.

FUGA DE CAPITALES

Largas filas se formaron el domingo frente a numerosos cajeros automáticos, incluyendo a entre 40 y 50 personas que aguardaban por retirar su dinero en algunos expendedores del centro de Atenas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania emitió una advertencia de viajes a los turistas que acudirán a Grecia, señalando que deberían llevar consigo efectivo suficiente en caso de tener dificultades con los prestamistas locales.

El Banco de Grecia dijo que estaba haciendo “enormes esfuerzos” por garantizar que los cajeros automáticos se mantuvieran con efectivo.

El BCE dijo en un comunicado el domingo que mantendrá en sus actuales niveles la liquidez de emergencia para los bancos griegos, pero que estaba siguiendo de cerca la situación y que podría “reconsiderar su decisión”.

En algunos países europeos hay una creciente oposición a extender la línea de financiamiento provista por el BCE.

En Alemania, y en países del sur del bloque que sufrieron medidas de austeridad a cambio de fondos de la UE, y en naciones de Europa del Este con estándares de vida mucho menores a los de Grecia, muchos votantes y políticos ya han perdido la paciencia.

Si se determina que Grecia debe abandonar la zona euro, la línea de financiamiento del BCE – que es una forma de sobregiro del banco central de la zona euro – tendrá que ser pagada por otros miembros del bloque.