¿Hacia dónde inclinará la balanza el “voto” de “la economía”?

Desabastecimiento, inflación y escasez se han convertido en una tripleta de quejas permanentes entre los venezolanos. y su impacto podríaa ser más profundo del que se refleja actualmente en intención de voto.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– A pocos meses para las elecciones parlamentarias del 6-D, cobra fuerza el razonamiento sobre cuáles son las verdaderas motivaciones que estimulan el ejercicio del voto.

De acuerdo con una publicación de Piero Petriccione para El Impulso, en vista de la coyuntura social, política y económica que afronta el país, y la “apatía” que en ocasiones invade al venezolano, lo lógico es poner en el tapete de las políticas pública las demandas sociales.

En ese sentido, señala que dependiendo del momento político que viva una sociedad, privan unas razones más que otras para impulsar la participación o la abstención, según sea el caso. Además, se podría decir que el acto de votar se convierte en una satisfacción personal el tener la capacidad individual de valorar positiva o negativamente una gestión pública.

Temas como la inseguridad, la transferencia de fondos al poder popular, el estado general de la economía, el nacionalismo, los dogmas ideológicos, entre otros, son centro de impacto que determinan hacia dónde se mueven las agujas de apoyo de la opinión pública.

Reseña El Impulso que en el caso actual venezolano hay tres temas que aluden el sentimiento generalizado de la población: El llamado “combo económico”, la inseguridad y el nacionalismo. Pero, ¿cuál de esas opciones tendrá el peso suficiente para inclinar la balanza?

UN SISTEMA ECONÓMICO FRACASADO

Desabastecimiento, inflación y escasez se han convertido en una tripleta de quejas permanentes entre los venezolanos, y su impacto podría ser más profundo del que se refleja actualmente en intención de voto.

De acuerdo con los sondeos, circunscripciones apegadas a razonamientos ideológicos o utilitarios, pueden cambiar radicalmente su voto motivados por la coyuntura actual. La incógnita que faltaría agregar a esta ecuación es sobre quién recaería la responsabilidad de las percepciones negativas en temas económicos.

Plantea Trepiccione en su texto que, hasta ahora, el gobierno central y el presidente Nicolás Maduro concentran la atención en ello, pero que en este último trimestre las percepciones pueden cambiar, y sentencia: “Una cosa es segura. La economía ‘vota’ y ‘habla’ en determinadas circunstancias”.