Hasta once horas de cola para comprar carne a precio regulado

Para el cierre de 2015 la inflación en el país latinoamericano podría llegar a 200%.

Hasta once horas de cola para comprar carne a precio reguladoPersonas a las afueras de un Bicentenario, formados para comprar productos a precio regulado. Crédito: Fernando Llano / AP.
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– Carla Aguirre apenas gana “un poco más” del sueldo mínimo, que es de 7.421,66 bolívares en Venezuela, por lo que debe buscar el mejor precio de los productos de consumo necesario.

A las 6:00 de la mañana del martes comenzó a hacer una fila para comprar carne a 600 bolívares el kilo en la red de alimentos Mercal, en La Trinidad, Caracas. En cualquier otro lugar el precio hubiese sido el doble, unos 1.200 bolívares por el kilo. Como su hija salía a la 1:00 pm del colegio no la pudo buscar, ya que hasta las 3:48 pm Carla no logró comprar lo que necesitaba.

Carla contó a El Mundo que vive “con dos personas más, que no trabajan”, su hija y su madre. “Compramos unos tres kilos de carne en la quincena. No puedo pagarla más cara”, sostuvo.

Para el cierre de 2015 la inflación en Venezuela podría llegar a 200%. Crédito: Reuters.

Si Carla comprara los 6 kilos de carne que consume su familia al mes en un supermercado a 1.200 bolívares el kilo, gastaría casi todo su dinero solo en carne: 7.200 bolívares.

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Jesús Torrealba, secretario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convocó a una marcha “contra el hambre” el próximo sábado.

Según el comunicado publicado en la cuenta de Twitter de la MUD, la protesta convocada para el 8 de agosto tendrá lugar de forma simultánea en todo el país y en ella se planteará el conjunto de propuestas que la coalición opositora exige “sean adoptadas de inmediato para enfrentar con sentido común, y no con balas, la crisis creada por la corrupción e ineptitud oficial”.

DESCONTROL DE PRECIOS

De acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis Social, para el cierre de 2015 la inflación en Venezuela podría llegar a 200%. Otras fuentes la elevan hasta el 500%. La mayoría de la comida la importa el Gobierno, pues casi no hay producción nacional.

Algunos productos que escasean en Venezuela, como la harina, leche, aceite, champú, papel higiénico o toallas sanitarias, entre muchos otros, solo pueden comprarse una vez a la semana.

Los revendedores aprovechan estas limitaciones. Compran, por ejemplo, el champú en menos de 100 bolívares y lo venden a 600 bolívares, una ganancia de más de 600%. Se calcula que con una inversión de mil bolívares ganan más de siete mil bolívares. Mientras, con un sueldo mínimo, una persona como Carla solo podría comprar 12 envases de champú.

VIOLENCIA

“Si sacan fotos, les caemos a piedras. Esta vaina es chavista. Maduro es el que nos trae esta comida”, advirtió una mujer mayor, que junto con otros hacía cola desde las 6:00 am para comprar comida a El Mundo. De acuerdo con el diario español, al momento varios militares observaban sonriendo.

Sin embargo, a unos metros del supermercado las personas se acercaban a hablar. Tres mujeres confesaron que viajaron desde San Antonio de Los Altos, a dos horas de Caracas, para comprar una bolsa con pollo, leche, arroz, pasta, atún y harina. “Allá en San Antonio no hay nada. A veces uno viene desde las 4:00 de la mañana y cuando llega, no hay pollo; se pierde el día”, dijo Rosario Martínez.

Por su parte, Jacqueline Acosta, una peluquera del centro comercial en el que está el Bicentenario, aseguró que las colas para comprar comida y las peleas entre los clientes afectaron su trabajo. “Cuando se molestan porque no hay algo empiezan a partir vidrios”, contó.

MEDICINAS

La crisis económica y de abastecimiento en Venezuela, también llegó al sector farmacéutico.

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“Yo gano 13.000 bolívares y eso no me alcanza para comprar las medicinas que mi hijo necesita. En los hospitales no hay ni reactivos para los exámenes. En dos semanas he gastado unos 30.000 bolívares en medicamentos y exámenes, más del doble de mi sueldo. Nosotros ya no sabemos, incluso desde antes de que el bebé se enfermara, lo que es ir al cine. El dinero en 2015 solo nos alcanza para comida, y sube semana a semana”, relató Naief Al Kuntar.

Gael, su hijo, se recupera, pero el bolsillo de Naief no. Ayer salió de nuevo, esta vez, a ver dónde consigue pañales para el bebé.