Los diez “doctores del terror”

Su huella ha quedado fijada en el planeta pero no por su innovación, sino por el grado de peligrosidad que los caracterizaba

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- En el mundo, no todos los científicos lograron deslumbrantes experimentos que ayudaran al progreso de la humanidad. Aunque muchos fueron sencillamente fantásticos, otros despertaron el terror y el pánico, por lo que sin duda, su huella ha quedado fijada en el planeta pero no por su innovación, sino por el grado de peligrosidad que los caracterizaban.

Estos “científicos locos” o “raritos” que utilizaron su intelecto para dignos relatos de terror o de ciencia ficción, hoy nos dejan una clara muestra de que aprovecharon su poder, habilidades y avanzados conocimientos para realizar los más teribles experimentos.

Hoy, Sumarium te da un recorrido por esas figuras que generaron rechazo, muertes y pánico.

GIOVANNI ALDINI

El científico italiano Giovanni Aldini pasó gran parte de su vida defendiendo teorías sobre la electricidad y la vida.

Aldini, conectaba cuerpos de personas y animales sin vida a baterías, con el objetivo de demostrar que la electricidad era la base de la vida. Sus experimentos también llegaron a utilizarse en personas vivas, a las que pretendía curar de sus desórdenes mentales mediante la aplicación de corriente eléctrica en sus cabezas.

HARRY HARLOW

Este psicólogo americano era conocido por sus estudios sobre la importancia del amor y los cuidados en las relaciones. Y para demostrarlo, nada mejor que utilizar a monos y exponerlos a todo tipo de torturas, algo por lo que se le ha llamado “el Mengele de los monos”. Harlow aislaba a los pequeños monos durante 24 meses con lo que conseguía una perturbación severa.

SIDNEY GOTTLIEB

Para sorpresa de algunos, este bioquímico y psiquiatra militar norteamericano, fue el autor de muchos experimentos de control mental que la CIA realizó en los años 1950s y 1960s, entre ellos el famoso proyecto MKULTRA, con el cual se intentó envenenar a Fidel Castro a través de sus zapatos o llenar su estudio de televisión con LSD liquificado y esparcido con spray.

ROBERT J. WHITE

Con un rostro dulce, nadie nunca hubiese imaginado lo amargo que resultarían los experimentos de este científico.
White fue la primera persona en extraer el cerebro de un perro y mantenerlo vivo fuera del cuerpo. Pero White no se detuvo ahí y dio un paso aún más perturbador para los humanos, transplantó el cerebro de un perro en el cuello de otro.

Como si esto fuese poco, el ingenio maléfico de White lo llevó a dar paso a un nuevo experimento, algo que lo hizo inolvidable para la humanidad, el transplante de cabeza de un mono en el cuerpo de otro. Los monos lograron vivir durante algunos días, pero todos ellos estaban paralizados de cuello para abajo.

FRITZ HABER

A Haber no solo se le atribuye la creación de la guerra química y las respectivas armas químicas que se utilizaron en la misma, sino también la famosa frase “la muerte es la muerte, cualquiera que sea el medio para inflingirla”, que sin duda causa impacto en quien la lee o escucha.

Sus investigaciones causaron la muerte de su esposa, Clara Immerwahr, quien se suicidó al conocer el impacto que la creación de su marido había tenido en la I Guerra Mundial.

SHIRO ISHII

Como en una película de terror vivieron los prisioneros de guerra que caían en manos de este militar y microbiólogo japonés, quien hacía de ellos lo que quería literalmente. Sus investigaciones se destacaron por infectar a un sin número de prisioneros para estudiar el efecto de las armas.

Disección de mujeres embarazadas previamente fecundadas por su equipo, las pruebas de granadas y lanzallamas en prisioneros humanos, o la eliminación y recolocación de miembros humanos en partes distintas a las que correspondían, fueron algunos de los terribles experimentos realizados por Ishii quien murió a los 67años.

JOHANN CONRAD DIPPEL

Resultaría terrorífico pensar que este hombre nació en el Castillo Frankenstein, y aunque no lo crean, así fue. Nacido en el castillo del terror, este médico utilizó sus conocimientos para crear un animal hecho de huesos, sangre y otros productos de animales conocidos como el aceite empireumático o aceite de Dippel, que era el equivalente del “elixir de la vida” de otros científicos. La idea era transferir el alma de un cuerpo a otro.

JOSEPH MENGELE

Como “el ángel de la muerte” era conocido el famoso Mengele cuyos experimentos se desarrollaron en los campos de concentración de Auschwitz-Birkenau, y tuvieron sobre todo como protagonistas a parejas de gemelos.

Este científico es recordado por las amputaciones de labios, o inoculaciones con tifus y otras enfermedades que luego pasaba a los hermanos a través de transfusiones, para estudiar la evolución de las enfermedades. De manera escalofriante, todos los experimentos se realizaban sin anestesia.

VLADIMIR DEMIKHOV

Pionero en el transplante de órganos sin aparente motivación científica real, Demikhov, se caracterizó por hacer que un perro tuviera dos cabezas, creando así “una criatura grotesca con dos cabezas” y entrando de esta manera en los oscuros caminos de la ciencia.

ANDREW URE

Ure también consideraba que la electricidad era la clave para reanimar cuerpos humanos. Este científico Ure suministró electricidad al cuerpo sin vida de un asesino ejecutado, al que también le suministraba sangre, hasta que este se contorsionaba para el horror de la audiencia que observaba estas demostraciones.