Inician declaraciones de la infanta Cristina de España en juicio por fraude fiscal

Es la última de los 17 acusados en la causa en declarar ante el tribunal.

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(Palma de Mallorca, España. AFP) -. La infanta Cristina, hermana del rey Felipe VI de España, empezó a declarar este jueves ante el tribunal que la juzga por supuesta complicidad de fraude fiscal, dentro de un macrojuicio por presunta malversación de fondos públicos.

“Contestaré sólo a mi abogado”, advirtió la segunda hija de Juan Carlos I, con semblante serio, después que la presidenta del tribunal, que forman tres juezas, le informara de sus derechos.

Cristina es la última de los 17 acusados en la causa en declarar ante el tribunal, ante el que debería volver a defender que ella nunca participó en los negocios de su marido Iñaki Urdangarin, uno de los principales acusados en el caso.

Al mando entre 2003 y 2006 del Instituto Nóos, una entidad sin ánimo de lucro, Urdangarin, de 48 años, está acusado junto a su exsocio Diego Torres de malversar 6 millones de euros procedentes de contratos inflados obtenidos, gracias a su estatus, de dos gobiernos regionales.

Según la acusación, el dinero era desviado después a sociedades como Aizoon, propiedad al 50% de Cristina, quien asegura sin embargo que nunca participó en ella.

“Mi marido me lo propone y con la confianza que le tengo, yo lo acepto. Crea Aizoon para canalizar sus ingresos profesionales y a partir de ahí yo no he tenido nada más que ver, ya lo ha llevado él, yo no he intervenido en nada”, respondió Cristina en febrero de 2014 al juez instructor del caso.

La infanta, cuya inocencia defendió en un gesto inusual la propia fiscalía, está acusada como “cooperadora necesaria” en dos delitos fiscales: la pareja dedujo gastos personales -viajes familiares, fiestas de cumpleaños, regalos o clases de baile- como facturas profesionales por cientos de miles de euros.

Se enfrenta a una petición de pena de ocho años de cárcel, que solicita la acusación popular que ejerce el sindicato considerado de ultraderecha Manos Limpias, que es la única de las partes presentes en el juicio que le atribuye delito.

En su declaración, tanto su marido como Diego Torres insistieron en desvincularla de las actividades de sus empresas.