José Benegas: la corrupción es consecuencia de ausencia de límites en el poder

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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El escritor y analista político José Benegas, conversó con Sumarium Radio sobre el impacto del problema de la corrupción en la inestabilidad de los procesos políticos democráticos en América Latina.

Para Benegas, la corrupción es en realidad la consecuencia de un problema mayor, como lo es la ausencia de límites en el ejercicio del poder. En las democracias latinoamericanas se tiene la concepción de que un gobierno que es elegido tiene una suerte de poder ilimitado, porque el hecho de representar a las mayorías le da el permiso o la legitimidad para cualquier tipo de acción. Se trata de una concepción extraña al sistema republicano pero muy arraigada en el caudillismo latinoamericano, según la cual los gobiernos tienen la llave para enriquecer o empobrecer a quienes actúan en el sistema económico, lo cual trae inevitablemente corrupción. En Latinoamérica, tal concepción ha hecho estragos porque ha generado nichos para el ejercicio de la arbitrariedad.

Según el analista, en los gobiernos latinoamericanos hay una interferencia de lo público sobre lo privado y por eso uno no sabe si el populismo es una causa o una consecuencia. Y agrega: “El problema es que la intervención política en las actividades económicas genera corrupción”.

Benegas sostiene que en EE.UU. ha habido un proceso mucho más lento pero también progresivo de concentración del poder, e incluso afirma que en ese país no es el dinero el que ha corrompido la política sino es la política la que ha corrompido al dinero.

Sobre el caso de la crisis socio-política de la democracia brasileña, el escritor opina que la misma tiene algunos aspectos muy positivos. Se trata de una crisis con un trasfondo fuertemente económico, producto de una recesión económica internacional e interna, que se enlaza con el escándalo de corrupción de Petrobras. Benegas sostiene que aun cuando la oposición que hoy juzga a Dilma Rousseff sea tan corrupta como la señora Rousseff, hay que pensar en los intereses de los brasileños, y en cuales son las reglas y lecciones que quedan de este proceso, pues ese pueblo estaría en peor condición si Rousseff no es juzgada a si lo es. Incluso es más peligroso para la oposición si Dilma es juzgada bajo estas reglas, porque los partidarios de ella pueden hacer uso de esas mismas reglas para juzgar en el futuro a esos senadores corruptos. Y concluye: “No existen las soluciones perfectas”.