Una víctima de las Farc pondrá “mano dura” en Colombia

"Juan Carlos Villegas no es una persona que va a tragar entero las cosas que se han pretendido imponer"

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Como una “transición normal y fácil”, catalogó el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, su decisión de hacer ciertos cambios en el gabinete, pero, ¿quiénes son los hombres que ahora ocuparán los cargos de embajador de Colombia en EE UU, y el ministerio de Defensa?

Santos consideró como un cambio acertado la incorporación de Juan Carlos Pinzón en la embajada de Colombia en Washington, tras ejercer como Ministro de Defensa, dejando en su lugar a Luis Carlos Villegas, el hombre que para muchos, será una pieza fundamental en el desarrollo del proceso de paz entre Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el gobierno de este país, que se desarrollan en La Habana.

DE PESO Y TRAYECTORIA

Además de afrontar el último trecho de la reforma de la Justicia Penal Militar, aprobado en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes en séptimo debate y que, según el Gobierno, es “un nuevo paso para brindar mayor seguridad jurídica a los miembros de las Fuerzas Armadas”, Villegas tendrá que preparar a las Fuerzas Armadas y de Policía para las nuevas funciones que tendrán en una Colombia en paz, si se llega a un acuerdo con las FARC en la capital cubana, según destaca la agencia de noticias EFE.

“El nuevo Ministro no tiene un lenguaje belicoso, y esto podrá ayudar de alguna manera a los diálogos con la guerrilla. EFE / Archivo / Jorge Muñiz

Capacidad no le falta pues este abogado de la Universidad Javeriana de Bogotá con máster en administración pública de la Universidad de París tiene experiencia en negociación y manejo político.

Entre los muchos cargos que ha desempeñado están los de consejero económico de la embajada de Colombia en París, subsecretario de Asuntos Económicos del Ministerio de Relaciones Exteriores y en 1985 fue nombrado gobernador del departamento de Risaralda, cuya capital es Pereira, función en la que permaneció hasta 1986.

Entre la segunda mitad de la década del 80 y la primera del 90 fue secretario general de la Federación Nacional de Cafeteros y viceministro de Relaciones Exteriores, pero su figura alcanzó proyección nacional a partir de 1996 cuando asumió la presidencia de la Asociación Nacional de Empresarios (ANDI).

En ese cargo, que ocupó por un periodo de 16 años, hasta 2012, cuando fue llamado por Santos para el equipo negociador de La Habana, hizo gala de una personalidad capaz de lidiar con asuntos espinosos de la economía y fortaleció políticamente la ANDI, gremio de industriales que luego se amplió a los empresarios en general.

Villegas participó además en las fracasadas negociaciones con las FARC durante el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) e incluso acompañó a jefes guerrilleros en una gira europea para promover aquella iniciativa de paz.

EL HOMBRE DE MANO DURA

Sin cuestionar el trabajo desarrollado por Pinzón, el nombre del diplomático y empresario Luis Carlos Villegas no causó sorpresa cuando se anunció un cambio en el gabinete del Gobierno ya que este cuenta con las cualidades de negociador.

Para el analista político, Jhon Marulanda, Villegas es una persona conciliadora y precisamente lo que quiere el presidente Santos es demostrarles a las FARC que se quiere la paz, que se puede conciliar y quién mejor que el empresario.

“El nuevo Ministro, además, no tiene un lenguaje belicoso, como el de Pinzón, y esto podrá ayudar de alguna manera a los diálogos con la guerrilla”, dijo Marulanda.

VÍCTIMA DE LAS FARC

Tras el anuncio de Santos, muchos reaccionaron en Colombia, algunos para asegurar que es un enroque más y otros para dar el “visto bueno”, entre ellos el presidente nacional de la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares (Acore), el brigadier general (r) Jaime Ruiz Barrera, quien sostiene que Villegas conoce de cerca a las FARC y tiene posiciones firmes, indica el diario Semana.

“Villegas es una persona que conoce a las Farc, conoce sus intenciones y sus posiciones. Es decir, no es una persona que va a tragar entero las cosas que se han pretendido imponer. Eso nos da una garantía de seguridad, es un hombre de posiciones firmes”.

Villegas es además una víctima directa de las Farc, fue tal vez la primera de ellas a la que los jefes de la guerrilla le presentaron disculpas. Cuando se estaba terminando el proceso de paz del Caguán, las Farc secuestraron a su hija Juliana, cuando salía de la Universidad Javeriana.

Sin embargo, Barrera sostuvo que ve “muy lejana una hipotética situación de paz, con las posiciones radicales que ha asumido el grupo terrorista en La Habana. Para pensar el posconflicto falta mucho tiempo todavía”.

Vale destacar que desde el inicio del proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, Villegas estuvo de lleno en la mesa, fue negociador plenipotenciario y lideró la discusión del punto del agro, como también lo relativo a cultivos ilícitos, Villegas será el ministro de defensa del posconflicto.

“EL HALCÓN DE LA DEFENSA”

En casi cuatro años al frente de la cartera de Defensa, más que cualquier otro civil en la historia de Colombia, Pinzón ha sido un estandarte de las Fuerzas Armadas, por las que defendió en el Congreso una reforma a la Justicia Penal Militar, lo que valió críticas de defensores de los derechos humanos que lo acusaron de querer “blindar” a los militares implicados en abusos.

Durante su paso por el Ministerio de Defensa se produjeron algunos de los más duros golpes a las FARC, como la muerte o detención de 50 cabecillas, entre ellos su máximo líder, alias “Alfonso Cano”, que falleció en una operación militar dos meses después de la llegada de Pinzón al cargo.

Igualmente cayeron 20 integrantes destacados del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y 42 jefes de bandas criminales. Todo ello como resultado de su plan de guerra “Espada de Honor”.

También fueron creadas nueve Fuerzas de Tarea Conjunta en lugares estratégicos del territorio nacional para la lucha contra la guerrilla y el narcotráfico, así como dos brigadas de Infantería de Marina y nueve unidades de Policía Metropolitana para las grandes ciudades.

Para fortalecer la capacidad militar del país, su ministerio adquirió 8 aviones de transporte, 16 helicópteros nuevos y 24 modernizados, 60 vehículos mecanizados, 58 lanchas, 3 buques patrulleros de costa, una patrullera oceánica, dos buques de desembarcos anfibios, radares y otros sistemas electrónicos, según su despacho.

Además favoreció el desarrollo de la política de “diplomacia para la seguridad”, consistente en la exportación de tecnologías de defensa desarrolladas en el país y la capacitación de miles de militares y policías de cerca de medio centenar de países del mundo.

Convencido de la necesidad de reforzar la seguridad, Pinzón amplió el contingente militar y policial del país, que hoy suma más de 400.000 miembros, y lideró el programa que el año pasado llevó a la Antártida la primera expedición colombiana.