Juan Pablo Guanipa cuenta detalles de la jornada de ayer en la AN

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: Juan Pablo Guanipa

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El diputado a la Asamblea Nacional, Juan Pablo Guanipa, calificó de “histórica” la instalación de la nueva Asamblea Nacional.

Sin embargo, reveló algunos detalles de cómo vivió ese día y los distintos hechos que ocurrieron para poder ingresar a la sede del Parlamento.

“Nos concentramos a las 7 de la mañana en la sede de Primero Justicia (…) al llegar a la esquina de San Francisco, un cordón militar y policial nos impedía el acceso. Luego de la conversación pasamos a la discusión y de allí a la irrupción, el forcejeo, algunos golpes y finalmente nuestro acceso hacia la Asamblea Nacional”, contó.

Asimismo, el parlamentario indicó que aproximadamente a las 11 de la mañana comenzaron las consignas en la AN: “Algunos gritaban ‘Amnistía’ y la bancada minoritaria respondía ‘Asesinos’. Da cierta pena ver como algunos se creen depositarios o hasta dueños de la palabra Patria. Esa palabra es de todos y punto”.

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Indudablemente ha sido histórica la instalación de la Asamblea Nacional para el período 2016 -2021. Por primera vez en estos 17 años de gobierno chavista madurista, la oposición democrática asume las riendas del parlamento venezolano. Es un hecho que refleja el anhelo de cambio de un país que quiere vivir mejor, que quiere calidad de vida y que anhela una transformación social, económica, política, cultural, institucional en nuestro país. Ojalá que el gobierno termine de entender ese anhelo y actúe en consecuencia.

No fue fácil llegar a nuestro nuevo sitio de trabajo –aunque para mí el trabajo va a seguir en la calle, en los barrios y en las urbanizaciones de nuestro Estado Zulia–. Nos concentramos a las 7 de la mañana en la sede de Primero Justicia y cuarenta minutos después estábamos montándonos en buses para llegar a las inmediaciones del parlamento nacional.

Teníamos previsto ir a La Hoyada, pero nos pidieron que fuéramos primero a resolver asuntos administrativos en las oficinas de la secretaría de la Asamblea. Al llegar a la esquina de San Francisco, un cordón militar y policial nos impedía el acceso. Conversamos amigablemente con ellos, mientras veíamos pasar y transitar a diversas personas por el espacio que nos era negado. Luego de la conversación pasamos a la discusión y de allí a la irrupción, el forcejeo, algunos golpes y finalmente nuestro acceso hacia la Asamblea Nacional.

Luego de la revisión de nuestras credenciales e identidad, nos recomendaron no salir nuevamente a La Hoyada para evitar nuevas confrontaciones. Cuando eran las 11 y 20 minutos de la mañana comenzaron las consignas, algunos gritaban “Amnistía” y la bancada minoritaria respondía “Asesinos”. Da cierta pena ver como algunos se creen depositarios o hasta dueños de la palabra Patria. Esa palabra es de todos y punto.

Siendo las 11 y 45 minutos de la mañana se dio inicio a la sesión. La primera parte fue dirigida por el diputado de mayor edad, integrante del PSUV. Luego de la revisión de credenciales se procedió a la postulación de los candidatos a la junta directiva, pero antes escuchamos un innecesario, impertinente y desubicado discurso del coordinador de la comisión preparatoria, Héctor Agüero, quien sólo debía dedicarse a someter a la consideración de la plenaria la postulación realizada. Finalmente, se procedió a la selección de la nueva Junta Directiva de la Asamblea.

Henry Ramos, Enrique Márquez y Simón Calzadilla, asumieron la Presidencia, primera y segunda vicepresidencia del parlamento nacional. La secretaría y subsecretaría quedó en manos de Roberto Marrero y José Luis Cartaya.

Comienza un período que debe estar signado por la tolerancia y el equilibrio. Hemos insistido en que es fundamental que esta Asamblea asuma que la democracia es el gobierno de las mayorías con respeto a las minorías. Es fundamental el respeto a la fracción minoritaria, independientemente de sus actuaciones pasadas, presentes y las que vayan a realizar en el futuro.

La actitud que en ellos percibimos es totalmente obstruccionista y sin ánimo de reconocer la lección que les dio el pueblo el 6 de diciembre. 

Más allá de eso, por encima de eso, tenemos una obligación con este país que espera leyes para atacar los problemas de desabastecimiento y los problemas económicos y sociales en general, así como los problemas de inseguridad y de servicios públicos. Esta Asamblea debe legislar para la producción nacional, para la seguridad, para la descentralización. Debe controlar al poder ejecutivo y a todos los poderes públicos. Debe acompañar a los pobres en su lucha por vivir mejor, estudiar, trabajar y progresar.

Los diputados debemos llevar a la Asamblea propuestas, pero no podemos “acomodarnos”, nunca debemos abandonar a nuestra gente en nuestras comunidades. Entender la política como servicio es clave en la gestión que comienza en nuestro parlamento venezolano. El pueblo está observando. No podemos equivocarnos.