Jubilados desesperados abarrotaron los bancos

Los bancos estarán abiertos este miércoles, jueves y viernes, exclusivamente para que los jubilados que no poseen tarjeta de crédito o débito puedan retirar en efectivo un total de 120 euros para la semana, lo que equivale a 20 euros por día.

Jubilados desesperados abarrotaron los bancosEn las sucursales abiertas, cerca de 1.000 en todo el país, los pensionistas estaban siendo atendidos por orden alfabético, o bien tras haber pedido número. Crédito: Louisa Gouliamaki / AFP
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Atenas, Grecia. AFP).- “¡Que se vayan al diablo!”: encolerizados o resignados, los jubilados griegos sin tarjeta de crédito acudían este miércoles a los bancos, abiertos excepcionalmente para ellos, a retirar 120 euros para el resto de la semana.

“He trabajado más de cincuenta años en el mar, y ahora estoy mendigando 120 euros”, dice furioso un jubilado al salir de una sucursal del Banco del Pireo en la calle Stadiou, en pleno centro de Atenas.

“He tomado los 120 euros, pero ahora no tengo dinero para los medicamentos de mi mujer, que ha sido operada y está enferma”, cuenta.

El pasado fin de semana, el gobierno de Alexis Tsipras ordenó un corralito, una semana antes del referendo sobre las condiciones de los acreedores internacionales para seguir financiando al país.

En virtud de este control de capitales, los bancos están cerrados desde el pasado lunes y hasta el 6 de julio inclusive. Los titulares de cuentas pueden retirar con su tarjeta en los cajeros automáticos un máximo de 60 euros al día y por persona.

Excepcionalmente, los bancos estarán abiertos este miércoles, jueves y viernes, exclusivamente para que los jubilados que no poseen tarjeta de crédito o débito puedan retirar en efectivo un total de 120 euros. Aquellos que tengan tarjeta, en cambio, podrán retirar 60 al día, como todos los demás clientes.

“Me da vergüenza mi país. Todos tienen la culpa, tanto Samaras como Tsipras”, dice en Tesalónica un pensionista de unos 80 años, refiriéndose a los dos últimos primeros ministros griegos.

Ante una sucursal del Banco Nacional de Grecia en Tesalónica, la segunda ciudad del país, se juntaron este miércoles hasta 200 jubilados. El enfado generalizado era evidente y algunos gritaban.

En las sucursales abiertas, cerca de 1.000 en todo el país, los pensionistas estaban siendo atendidos por orden alfabético, o bien tras haber pedido número.

La presencia policial y de empleados controlando la entrada es visible. En algunas sucursales puede leerse junto a la puerta una pintada en tinta negra que dice “mejor tener el dracma y ser pobres que tener el euro y ser esclavos”.

El nerviosismo y hasta la exasperación son evidentes. “Como pueden ver tenemos mucha suerte”, dice con ironía una señora junto a una sucursal de Alpha Bank, frente a la Universidad de Atenas. “Que se vayan al diablo”, espeta otro jubilado nada más salir, refiriéndose al gobierno y sus acreedores internacionales, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

A la vuelta de la calle, algunos, no jubilados y también faltos de tarjeta, tratan de negociar para acceder al dinero de sus cuentas. Pero el “no” de los empleados es categórico.

Teniendo en cuenta que los bancos no reabrirán hasta el martes, la cantidad que pueden retirar los jubilados sin tarjeta corresponde a 20 euros por día. Aunque un pensionista que espera su turno en el Banco Nacional de Grecia confía en que gastará “menos de eso”.

“Sospecho que las cosas no van bien, cuando andan imponiendo todo el tiempo restricciones de este tipo. Que Dios nos ayude”, dice en un tono más resignado Thanasis, ex obrero de la construcción durante veinte años.

Otros en cambio miran a la historia y se acuerdan de cuando pasaron tiempos peores, como es el caso de Dionisia Zafiropoulou, ex empleada de la compañía eléctrica DEI y clienta del Banco del Pireo.

“Yo viví la Ocupación nazi, he vivido momentos difíciles, y tengo la convicción de que también superaremos éste”.

Crédito: AFP   

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