Culminó juicio de los sobrinos Flores sin fecha de veredicto

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Crédito: AP

(Caracas, Venezuela. Sumarium).- Los fiscales de Estados Unidos pidieron el jueves al jurado del caso de narcotráfico que involucra a dos sobrinos de la primera dama de Venezuela que encuentre culpables a ambos, a pesar de que un testigo clave fue acusado de mentir durante el proceso.

Un reporte de la agencia Reuters reseñó que durante los argumentos de cierre, el fiscal asistente Brendan Quigley reconoció que lo ocurrido con el testigo José Santos Peña es “un factor importante” en el juicio, pero pidió a los jurados que se concentren en otras evidencias contra Franqui Francisco Flores de Freitas y Efraín Antonio Campo Flores.

El Miami Herald reseñó que la Fiscalía insistió en que los sobrinos políticos de Nicolás Maduro creyeron estar por encima de la ley y que actuaron con impunidad porque sabían quiénes eran sus familiares.

Los fiscales dijeron que su objetivo era, en parte, conseguir efectivo para contrarrestar el financiamiento que ellos creían que Estados Unidos entregaba a la oposición antes de las elecciones legislativas de diciembre del 2015. El Partido Socialista Unido de Venezuela perdió su mayoría en la Asamblea Nacional después de la votación.

En su argumento final, Quigley expresó: “Éstos no son niños pequeños, éstos son hombres de 30 años, y uno de ellos, el señor Campo, es un abogado”, recordando la grabación en la que se escucha al señalado admitiendo que se dedica al narcotráfico desde que tenía 18 años.

Asimismo, según informó la periodista Maibort Petit, la defensa realizó una última exposición en la que apeló a la empatía del jurado, sosteniendo que los sobrinos de la primera dama venezolana son jóvenes honestos e inocentes y haciendo un llamado a “enviarlos de vuelta a casa con sus familiares y amigos”.

La defensa agregó que sus clientes fueron “inducidos, engañados y cayeron en una trampa” creada por los informantes corruptos de la DEA, quienes se aprovecharon de Campo y Flores por la gran cantidad de dinero que recibirían en compensación por sus servicios como informantes. De igual manera, concluyeron explicando que las alarmantes declaraciones grabadas se trataban de pura “fanfarronería” y que sus clientes nunca tuvieron la intención o la capacidad de concretar el trato.

“Campo y Flores fueron atrapados por unos de los peores, conspiradores y engañosos informantes que un jurado verá jamás”, dijo el abogado defensor David Roday. “Con evidencias demostramos que los 2 son culpables de conspiración”, dijo el Fiscal Emill Bove y añadió: “Al menos durante 13 veces” los acusados escucharon “que las drogas vendrían a Estados Unidos. Lo hicieron a sabiendas”. Para Bove, no importa si el ladrillo que Campos Flores mostró a los informantes diciendo que era cocaína proveniente de la guerrilla colombiana de las Farc lo era o no. “¡Lo que importa es que él creía que lo era!”, sentenció.

“Este caso es una aberración total. Hay tantas dudas razonables” sobre las pruebas que supuestamente les incriminan, dijo en su argumento final Randall Jackson, abogado del acusado Efraín Antonio Campos Flores, de 30 años, mirando a los ojos del jurado, reseñó AFP.

La periodista Jessica Carrillo informó que una vez que el Juez Paul Crotty les de las instrucciones, el jurado se encerrará mañana a deliberar.

Por su parte, el periodista Jusquifabio Flores, indicó que en el juicio quedó evidenciado que Efraín y Franqui no portaban pasaporte diplomático al ser detenidos en Haití. Tenían pasaporte venezolano regular. En la sala se encontraban periodistas, personal del FBI, Departamento de Estado y público en general. Luego del discurso final al Jurado por parte de la defensa y la fiscalía, no se anunció fecha para dar a conocer veredicto.

Testigo “sociópata”

Jackson dijo al jurado que el principal testigo de la fiscalía, el informante de la DEA y narco del cartel de Sinaloa José Santos Peña, no es creíble porque mintió en la corte bajo juramento, porque nunca se incautaron drogas en la operación y no hay pruebas de que los primos sean culpables.

“El testigo más importante fue atrapado mintiendo descaradamente (…). El caso entero se basa en informantes confidenciales en los que no se puede confiar”, dijo Jackson, que describió a Santos Peña como un “sociópata”.

El informante de la DEA, que fue testigo en el juicio, se reunió en Caracas con los acusados para negociar el envío de droga.

Pero resulta que Santos Peña y su hijo, José Santos Hernández, que recibieron más de 1,5 millones de dólares de la DEA para participar en esta operación, al mismo tiempo se involucraron secretamente en un tráfico real de metanfetaminas, cocaína y heroína a Estados Unidos, descubierto por la DEA en abril pasado.

Fueron detenidos, se declararon culpables y están presos. Pero en un golpe de manga durante el juicio, la defensa sacó a relucir grabaciones del narco desde la prisión que evidencian que sigue traficando droga. La fiscalía se vio obligada a anular su acuerdo de reducción de pena con Santos Peña delante del jurado.

“Manos en la masa”

“¿Porque Santos Peña mintió debemos dejar libres a estos señores?”, preguntó el fiscal Emil Bové al cerrar sus argumentos.

“Fueron atrapados con las manos en la masa” y “hay evidencia real en sus teléfonos que fueron incautados, en sus confesiones, en las grabaciones” de reuniones secretas donde Campo Flores dice que puede encontrar cocaína por montones, añadió.

“Al menos durante 13 veces” los acusados escucharon “que las drogas vendrían a Estados Unidos. Lo hicieron a sabiendas, dijo.

Y para Bové, no importa si el ladrillo que Campo Flores mostró a los informantes diciendo que era cocaína proveniente de la guerrilla colombiana de las FARC lo era o no. “¡Lo que importa es que él creía que lo era!”, dijo.

“Esta fue una conspiración muy, muy real (…) No es necesario que hayan drogas incautadas”, añadió.

Bové recordó a los jurados un chat telefónico en el que Campo Flores dice a uno de los informantes que quiere “comenzar a trabajar. Se viene la campaña electoral y yo siempre aporto”.

Durante todo el juicio los sobrinos han permanecido callados, serios, escuchando la traducción simultánea al español. Pidieron al juez Paul Crotty poder vestirse de civil frente al jurado, y su solicitud fue atendida.