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La Asamblea Nacional francesa se presta al juego de una ETA más que derrotada

La única salida para ETA pasa por ordenar a sus miembros que abandonen la organización y se sometan a la ley.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial El Mundo). En otro intento de presentar a ETA como una víctima en los foros internacionales, la izquierda nacionalista ha maniobrado para que la Asamblea Nacional francesa ceda sus instalaciones para hacer de altavoz a las reivindicaciones de la banda terrorista.

La organización abertzale Bake Bidea escenificará el día 11 un acto al que ha denominado Conferencia Humanitaria por la Paz en el País Vasco y que, como es habitual, utiliza el falaz argumento de que existe un conflicto no resuelto entre los Estados francés y español y la banda. Una representación tramposa que insulta de nuevo a las víctimas y al resto de la sociedad española, que durante décadas han sufrido el terror de ETA.

Los abertzales buscan presentar al Estado ante la opinión pública internacional como uno de los obstáculos para la disolución de ETA, algo que ya sólo depende de la voluntad de la banda. La organización pretende difundir la idea de una guerra entre dos partes, y pide a la banda armada que entregue su arsenal sólo como respuesta a una contraprestación de la otra parte, el Gobierno español, que a cambio debería solucionar la situación de sus presos y de los huidos con causas pendientes. Sin embargo, la banda terrorista no está en condiciones de exigir nada al Ejecutivo, que tanto ha cedido ya para poner fin a la violencia.

La única salida para ETA pasa por ordenar a sus miembros que abandonen la organización y se sometan a la ley. El Estado -y la sociedad- ya ganó esa batalla cuando consiguió la derrota de la banda en 2011, con el cese definitivo de la violencia, y permitió la entrada de la izquierda abertzale en la vida democrática. Ningún preso podrá quedar en libertad si no demuestra su arrepentimiento y ningún terrorista huido volverá a España si no es para responder por sus crímenes.

Sorprende que en este nuevo acto de propaganda participen actores internacionales como la Cruz Roja o la Fundación Chirac, que deberían ser respetuosos con la política antiterrorista llevada a cabo por el Gobierno español. Habría que preguntarse también por qué la Asamblea Nacional francesa se presta al juego de la banda terrorista, ya que Francia, aunque ha tenido que lamentar menos muertos que España, ha sido igualmente víctima y testigo de décadas de crímenes y extorsión.

Categoría: Opinión