elclarin

La candidatura bien vale un Kicillof

Los elogios de Scioli a Kicillof son otro tributo que deposita en el altar de la Presidenta, en su afán de ser el candidato

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial El Clarín).- Scioli volvió a jugar con la idea de que Kicillof no puede faltar en el elenco del próximo gobierno. En el reportaje que concedió a Página/12 ya había abonado esa posibilidad, concediéndole al actual ministro “experiencia”, “evolución” y “maduración”.

Si el precandidato del Frente para la Victoria dice esto es un dato que no puede ser ignorado. Sobreviene poco después de que la Presidenta, en un acto de generosidad política inédito para con un subordinado suyo, dijera que Kicillof era no sólo su mejor asesor y consejero, sino nada menos que su “mano derecha”.

Scioli ya había entendido su mensaje y con un pragmatismo blindado lo publicitó como una señal inequívoca de su confiabilidad en un ambiente en el que el gobernador bonaerense cosechaba, hasta hace unos días, descalificaciones y desconfianza.

El kirchnerismo está convencido de que no hay posibilidad de derrape y que el final de ciclo es, apenas, una expresión vacía que no representa la urdimbre política que sujeta la probable candidatura de Scioli.

Algunos maquiavélicos están pensando que Kicillof, si el oficialismo gana las elecciones, deberá enfrentar el futuro del que se desentendió.

Scioli se sintió libre para calificar a Kicillof y dijo que “estaba haciendo un buen trabajo”. No se refería a haber estirado hasta diciembre el estado presente de las cosas sino que hablaba de sus éxitos: “Me limito a los resultados. Decían de la inflación, que nos íbamos a quedar sin reservas. Sin embargo, trabajó con mucha responsabilidad, hay que ver la manera que trabajó el cierre de las paritarias”.

Scioli no ignora que en una economía con una inflación arriba del 20 %, que es la que calculó Kicillof, con la economía cerrada y la máquina de imprimir billetes al tope, el boletín de calificaciones del ministro dista de ser brillante.

En la desmesura argentina, sin embargo, el éxito se mide de una manera distinta que en cualquier parte del mundo. Y cualquier cuestionamiento, es calificado como partidario al “ajuste”. Con lo cual, el debate económico, como muchos otros, está clausurado hasta que esta forma stalinista de la política sea abandonada por inservible y antidemocrática.

Hay mucho que decir sobre los supuestos éxitos pero de lo que se trata aquí es de la mimetización de Scioli con el espacio kirchnerista y, al mismo tiempo, con la mimetización del kirchnerismo con un candidato al que han aborrecido.

Scioli sigue creyendo que su teoría de apaciguamiento, incluido Kicillof y sus virtudes, le permitirán salir a salvo de la jaula de los leones. Y pelear por la Presidencia.

Categoría: Opinión | Claves: Editorial El Clarín