La carta de Pérez Esquivel a Macri

El activista destaca las "asignaturas pendientes" por asumir del nuevo Gobierno, que serían "el derecho de los pueblos originarios a sus territorios, identidad y valores culturales que contempla la Constitución Nacional y que son violados permanentemente".

La carta de Pérez Esquivel a MacriAdolfo Pérez Esquivel. Crédito: Marcello Casal Jr. / Agência Brasil / Archivo
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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El activista argentino defensor de los derechos humanos Adolfo Pérez Esquivel, presidente de la Fundación Servicio, Paz y Justicia, publicó una carta pública dirigida al presidente electo de Argentina, Mauricio Macri, en la que lo felicita y le recuerda las responsabilidades de “asumir los desafíos de la construcción democrática”.

En la misiva, Pérez Esquivel afirma que los argentinos “no retrocederemos como pueblo” en materia de “Memoria, Verdad y Justicia” sobre derechos humanos.

También destaca las “asignaturas pendientes” por asumir del nuevo Gobierno, que serían “el derecho de los pueblos originarios a sus territorios, identidad y valores culturales que contempla la Constitución Nacional y que son violados permanentemente”.

“Creemos que desde las políticas públicas es posible construir nuevos paradigmas de vida al servicio de nuestro pueblo”, agrega.

A continuación, el texto íntegro de la carta:

Señor Presidente electo de la República Argentina
Ing. Mauricio Macri

Reciba mi fraterno saludo de Paz y Bien.

Quiero felicitarlo por el triunfo electoral con que el pueblo lo ha consagrado como Presidente de la Nación. Es una gran responsabilidad asumir los desafíos de la construcción democrática, junto a una sociedad que busca fortalecer su participación organizada en las decisiones y políticas que hacen a su vida y que reconoce en la integración continental y regional en defensa de los derechos humanos y de los pueblos, un horizonte de valores y obligaciones indivisibles que permiten superar la pobreza y el hambre y forjar nuevos caminos en el desarrollo. Desarrollo que debe proteger los bienes y recursos de nuestros pueblos y hacerse en equilibrio con la Madre Tierra, sin confundirlo con el crecimiento a cualquier costo, la explotación, la contaminación y la desigualdad.

La Argentina ha marcado caminos en la jurisprudencia nacional e internacional en materia de Memoria, Verdad y Justicia, sobre los que no retrocederemos como pueblo, así como con otros derechos conquistados en los últimos años y que deberían ser profundizados.

Hay además importantes asignaturas pendientes que el nuevo gobierno tiene la responsabilidad de asumir, como es el derecho de los pueblos originarios a sus territorios, identidad y valores culturales que contempla la Constitución Nacional y que son violados permanentemente.

La lucha contra la corrupción y el crimen organizado requiere de políticas integrales y la construcción de consensos sociales y políticos respetuosos de los derechos y promotores de la inclusión y el fortalecimiento comunitario.

A 10 años de la derrota del ALCA, Argentina no puede rifar los márgenes de soberanía ganados sometiéndose a la falsa libertad de los nuevos acuerdos de entrega pregonados, como el Tratado Trans-Pacífico o TISA. Así también en materia de endeudamiento y soberanía financiera, no es cediendo a los reclamos injustos de los fondos buitres, ni continuando de pagar deudas ilegítimas e ilegales a costa de las necesidades del pueblo, que se logrará sentar las bases de una economía fuerte y equitativa. Todo lo contrario. Ningún gobierno argentino debería asumir nuevas deudas sin revisar la legitimidad de lo que se está pagando y por fuera del control soberano.

Como con todos los gobiernos nacidos del mandato popular, estaremos abiertos al diálogo desde nuestra histórica postura de independencia de los partidos y los gobiernos, respetando las diferencias que hacen a la diversidad democrática.

Creemos que desde las políticas públicas es posible construir nuevos paradigmas de vida al servicio de nuestro pueblo.

Le reitero las felicitaciones tanto a Ud. como a quienes le acompañan en la conducción institucional del país, deseándole sabiduría y esperanza en los desafíos que las y los argentinos, todos los habitantes de nuestra patria, tenemos por delante.

Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nobel de la Paz
Presidente, Fundación Servicio Paz y Justicia