La corrupción del Foro de Sao Paulo y “sus corruptos en lista de espera”, según Sánchez Berzaín

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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El abogado, politólogo y director del Interamerican Institute for Democracy, Carlos Sánchez Berzaín, señaló este lunes que los fiscales y jueces de Brasil han develado la mayor trama de corrupción política transnacional de las Américas, organizada y operada por los líderes de la izquierda desde el Foro de Sao Paulo.

“Llevaron la corrupción a casi todos los gobernantes de la región, hoy acusados, presos, o encubiertos en la impunidad del poder que aún detentan, pero que ya están señalados e integran la lista de espera de corruptos del Foro de Sao Paulo (…) son muchos y muy notables: son y forman parte de los grupos de poder de los Castro en Cuba, Chávez y Maduro en Venezuela, Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia y los esposos Ortega en Nicaragua?.…son ellos mismos?……los pueblos parecen no tener duda pero quieren saber el detalle, con cuantos millones de dólares y como se recuperarán esos montos”, comentó.

Asimismo, acotó en su artículo semanal publicado en su página web que “el tema de fondo es el de los políticos y gobernantes en la lista de espera de la corrupción del Foro de Sao Paulo. Los pueblos saben quienes son pero gozan de encubrimiento. Se trata de los países sin democracia, de las dictaduras del socialismo del siglo XXI, Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua que encubren con impunidad absoluta”.

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Fiscales y jueces de Brasil han develado la mayor trama de corrupción política transnacional de las Américas, organizada y operada por los líderes de la izquierda desde el Foro de Sao Paulo. Se trata de corrupción política del más alto nivel que utilizó cerca de 15 empresas constructoras de Brasil para su ejecución y que a partir del caso “lava jato” y las confesiones de Odebrecht, dejó claro que el principal objetivo y consigna de los llamados socialistas del Foro de Sao Paulo fue que “nunca mas falte dinero para la acción política”.

Llevaron la corrupción a casi todos los gobernantes de la región, hoy acusados, presos, o encubiertos en la impunidad del poder que aún detentan, pero que ya están señalados e integran la lista de espera de corruptos del Foro de Sao Paulo.

El Foro de Sao Paulo fue fundado en 1990 por el Partido de los Trabajadores (PT), integrado con los partidos y grupos de izquierda de Latinoamérica en la ciudad de Sao Paulo Brasil para “reunir esfuerzos de los partidos y movimientos de izquierda, para debatir el escenario internacional después de la caída del muro de Berlín y las consecuencias del neoliberalismo en los países de Latinoamérica y el Caribe”. Se trató de una iniciativa de Fidel Castro y su régimen por la crisis creada por la terminación de su fuente de subsistencia al extinguirse la Unión Soviética. En su fundación en 1990 el único miembro del Foro de Sao Paulo que tenía poder era una dictadura, el Partido Comunista de Cuba, y veinte años después el año 2010 la mayoría de sus miembros ejercían el gobierno y la dictadura cubana había tomado el liderazgo político de la región.

El Foro de Sao Paulo es resultado directo del fin de la guerra fría con la desaparición de la Unión Soviética y por eso formuló como premisa de acción política el plan castrista de “multiplicar los ejes de confrontación” ante la insuficiencia y desaparición de la confrontación del comunismo contra el capitalismo o de la simple lucha del proletariado. Decidieron copar y operar temas de grupos sociales, sectoriales, funcionales y territoriales como el feminismo, el ecologismo, el regionalismo, el indigenismo, la defensa de género y todos los temas posibles para enfrentar a la democracia que señalaron como neoliberalismo. Multiplicaron los ejes de confrontación para remodelar y disfrazar la derrota del comunismo marxista soviético que arrastraba al castrismo.

La década de los 90 es considerada la “década perdida para los izquierdistas del Foro de Sao Paulo” porque no pudieron desestabilizar ni afectar seriamente el creciente fortalecimiento de la democracia latinoamericana y atribuyeron su fracaso a la falta de recursos económicos, de dinero, en un momento en que el principal promotor del Foro –la Cuba castrista- estaba en lo peor de la miseria con el denominado “periodo especial”. La democracias fortalecidas de la región fueron indolentes respecto a la situación del pueblo cubano porque nada hicieron para la recuperación de la democracia en Cuba en el momento de mayor oportunidad. Si los 90 fue la década perdida para los izquierdistas por falta de dinero, en verdad fue la década perdida para la democracia de Latinoamérica que no se consolidó y permitió la supervivencia de la dictadura en Cuba y su recreación con la llegada del dinero y el petróleo venezolanos de la mano de Hugo Chávez.

La alianza entre Chávez y Castro salvó a la dictadura castrista y le permitió estabilizarse al punto de reactivar su permanente objetivo de expandirse por las Américas convirtiendo el derrotado foquismo guerrillero de los sesenta y setenta en foquismo electoralizado no desprovisto de violencia. Chávez fue la piedra angular con los recursos petroleros venezolanos y ejerció liderazgo regional con un Castro sutilmente subordinado y convertido en el “oráculo de la Habana”, derrocando gobiernos en Ecuador y Bolivia y desestabilizando varios. En principio los recursos para la política fluían solo de Venezuela y Chávez lo hacía abiertamente, hasta que Lula da Silva llegó al poder y a partir de 2003 puso en marcha el mayor sistema de corrupción política transnacional institucionalizado para y con sus amigos del Foro de Sao Paolo.

La idea fundamental para internacionalizar la corrupción, confesada por no pocos políticos del esquema, era la de “independizar la acción política y los partidos políticos miembros del Foro de Sao Paulo de los empresarios” y contribuyentes a veces reticentes, roñosos o caprichosos en sus aportes. Se trataba de formar capital propio para cumplir la consigna de que “nunca más falte dinero para la acción política” y para eso Lula da Silva como Presidente usó el sistema para otorgar “créditos de Brasil” a “gobiernos amigos” (sus socios del Foro de Sao Paulo) para “obras de infraestructura” ejecutadas por “empresas brasileras” con un sistema de desembolso a las empresas, pero con un mecanismo –ahora develado- de coimas y comisiones para políticos y la política de los integrantes del Foro de Sao Paulo, que no tardó en expandirse a los servidores y simpatizantes a cambio de sus votos en organismos internacionales y su silencio cómplice en el desmantelamiento de la democracia en la región.

El movimiento bolivariano, proyecto Alba o socialismo del siglo XXI es la creatura del Foro de Sao Paulo para dar a Hugo Chávez la impresión que el militar venezolano lideraba el movimiento de las izquierdas latinoamericanas porque era el que ponía el dinero, cuando en verdad la estrategia y los objetivos estuvieron siempre –y están- en control del castrismo cubano. La muerte de Chávez superó esa dificultad y el poder se concentró abiertamente en Cuba con su instrumento político el Foro de Sao Paulo. La riqueza venezolana entregada por Chávez se reforzó con la corrupción de los contratos de construcción por miles de millones de dólares del Brasil de Lula y Rousseff, además del narcotráfico con las FARC de Colombia, los cocaleros de Evo Morales desde Bolivia y los carteles que han hecho de la dictadura venezolana el eje del narcotráfico. Seguro que con toda esta estructura no les puede faltar dinero por muchas generaciones.

Pero el esquema de corruptela del Foro de Sao Paulo -que no es la única fuente de corrupción- está al descubierto y los pueblos deben recuperar sus recursos. Hay enjuiciados y encarcelados notables en los países con democracia, que se caracterizan entre otras cosas por la vigencia del “estado de derecho”, la división e independencia de los órganos del poder público que permite “independencia judicial” y sobretodo “prensa libre”. En Brasil se ha destituido de la Presidencia a Dilma Rousseff, se ha condenado a nueve años y medio de prisión al ex presidente Lula da Silva, hay gran numero de políticos y empresarios presos, enjuiciados y se avanza con los procesos. En Perú se han expedido ordenes de detención contra el ex presidente Alejandro Toledo y declarado prófugo, están presos el ex presiente Ollanta Humala y su primera dama, avanzan las investigaciones.

Hay un grupo de países con resultados relativos como Argentina donde avanzan las investigaciones respecto a los gobiernos Kirchner y la justicia no debería tardar en develar los alcances de la trama multimillonaria; en Colombia las sindicaciones van sobre la campaña electoral con actual presidente Juan Manuel Santos; en Dominicana hay algunos presos y muchos con libertad provisional con sospechas de encubrimiento o atenuación; los gobiernos de otros países con democracia que pueden verse incluidos en los escándalos como Panamá van lentamente.

El tema de fondo es el de los políticos y gobernantes en la lista de espera de la corrupción del Foro de Sao Paulo. Los pueblos saben quienes son pero gozan de encubrimiento. Se trata de los países sin democracia, de las dictaduras del socialismo del siglo XXI, Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua que encubren con impunidad absoluta. En Cuba los contratos para la obras del puerto de Mariel dan señales de sobreprecios y sobornos por cientos de millones de dólares; en Venezuela son miles de millones de dólares de contratos y de un encubrimiento total; en Ecuador, Rafael Correa realizó exitosamente el encubrimiento de nombres de los corruptos para pasar la elección y se fue a Bélgica; en Bolivia Evo Morales oculta la trama de la muerte de José María Bakovic el Director del Servicio Nacional de Caminos al que la dictadura eliminó para avanzar con el lava jato boliviano en obras como la carretera de Tipnis para la que Lula viajó como promotor; en Nicaragua un eficiente control de prensa aún funciona. A todos estos regímenes, luego de la corrupción del Foro de Sao Paolo les aguarda la de los “contratos chinos” y sabe Dios que mas.

Los personajes en la lista de espera de la corrupción del Foro de Sao Paulo son muchos y muy notables: son y forman parte de los grupos de poder de los Castro en Cuba, Chávez y Maduro en Venezuela, Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia y los esposos Ortega en Nicaragua?.…son ellos mismos?……los pueblos parecen no tener duda pero quieren saber el detalle, con cuantos millones de dólares y como se recuperarán esos montos.