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La corrupción política no es un asunto del pasado

La corrupción, lejos de ser algo aislado, está incardinada en el corazón mismo de todos los partidos.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial El Mundo)- Bueno tío, pues nada, que me voy de vacaciones. Prepárame pasta”. Esta petición se la habría hecho el ex diputado del PP en la Asamblea de Madrid, José Miguel Moreno, al cabecilla de la ‘trama Púnica’, el empresario David Marjaliza, según el sumario judicial. La zafiedad y sensación de impunidad que deja entrever el extracto de la conversación entre ambos nos alumbra sobre el ‘modus operandis’ de esta red de corrupción que vuelve a indignar a una ciudadanía ya hastiada por los infinitos escándalos que han salido a la luz esta legislatura.

Las últimas pesquisas del juez que investiga la ‘trama Púnica’ ofrecen serios indicios de financiación irregular en el PP valenciano, y arrojan luz sobre esta tela de araña organizada para obtener adjudicaciones públicas de forma irregular en distintas regiones españolas -Madrid, Valencia, Murcia y León- a cambio de comisiones de en torno al 3% por contrato para los políticos beneficiarios. Ya hay casi un centenar de imputados, incluido el presunto cerebro, quien fuera ‘número dos’ del PP de Madrid, Francisco Granados, en prisión provisional.

Los ERE de Andalucía o los desfalcos de los Pujol dominaban el debate público y los partidos políticos aseguraban que habían aprendido la lección y que la corrupción ya era algo del pasado.

Pero lo más descorazonador es que se trata de una trama que habría operado casi hasta hoy, es decir, durante la etapa en que casos como la Gürtel, los ERE de Andalucía o los desfalcos de los Pujol dominaban el debate público y los partidos políticos aseguraban que habían aprendido la lección y que la corrupción ya era algo del pasado porque habían puesto en marcha exigentes mecanismos para extirpar la rapiña del sistema. Ahora vemos que no. La Guardia Civil cree que Marjaliza y su compinche en Valencia, el presunto conseguidor Alejandro de Pedro, obtenían contratos a cambio, entre otras cosas, de financiar la campaña del PP de las recientes elecciones autonómicas y municipales del 24-M.

Aunque el ex presidente valenciano Alberto Fabra, que ayer anunció que dejará la presidencia del PP regional la próxima semana, niega los hechos, los indicios dejan en una situación muy delicada a la formación. Tampoco es fácil el escenario para la actual presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, tras conocerse que la ‘red Púnica’ salpica al menos a uno de sus consejeros y a un parlamentario ‘popular’ actual. Cifuentes, que se ha comprometido a ejercitar tolerancia cero con la corrupción, debe implicarse en el esclarecimiento pleno. Igual que Ciudadanos, la formación que le sustenta en el Gobierno regional, salpicado también por la implicación en la ‘Púnica’ de su ‘número tres’ en la Asamblea, Eva Borox.

La corrupción, lejos de ser algo aislado, está incardinada en el corazón mismo de todos los partidos. No puede extrañar así que, según el último sondeo del CIS, sea, sólo tras el paro, el asunto que más preocupa a los españoles. Estamos ante un problema que daña profundamente nuestra democracia, y que tiene mucho que ver tanto con la falta de controles internos en los partidos como con la ausencia de mecanismos eficaces de inspección de sus cuentas, sobre todo en lo que se refiere a las campañas. Las formaciones políticas son maquinarias diseñadas para ganar elecciones que no reparan en gastos para ello, y desgraciadamente son ya demasiados los casos de financiación ilegal con ese fin. En marzo, el Congreso dio luz verde a la Ley de control de la actividad económica de los partidos pergeñada por el Gobierno como medida de choque en plena ebullición del ‘caso Bárcenas’. Pero la norma sigue dejando demasiadas lagunas para impedir el recibo de dinero irregular y faltan verdaderos controles independientes. Estamos ante un verdadero cáncer para nuestro sistema que exige una verdadera catarsis de nuestros partidos, antes de que sea demasiado tarde.

Categoría: Opinión