La destitución podría quedar en papel

A sabiendas de que la decisión no será ejecutada, la Asamblea obró de tal forma porque entiende que "el elector ve que está cumpliendo con sus tareas y deja al gobierno el costo político de mantenerlo en el cargo".

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(Caracas, Venezuela. AFP).- La oposición venezolana lanzó un nuevo desafío al presidente Nicolás Maduro: tras echar a andar la recolección de firmas para activar un referendo revocatorio, este jueves destituyó al ministro de Alimentación, una medida que sin embargo podría quedarse en el papel.

Culpándolo de la escasez de al menos dos tercios de los productos básicos, la mayoría opositora en el Parlamento aprobó una moción de censura contra Rodolfo Marco Torres, lo que según la Carta Magna “implica su destitución”.

En medio de aplausos de los opositores y reclamos del oficialismo, el presidente de la Asamblea, Henry Ramos Allup, ordenó notificar a Maduro para que remueva al ministro, a quien el mandatario había manifestado anteriormente su respaldo.

UNA DECISIÓN “INAPLICABLE”

El jefe de la bancada chavista en el Parlamento, Héctor Rodríguez, aseguró que la decisión es inaplicable” porque viola una reciente sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que modificó el reglamento interior y de debate del Legislativo.

“Es ilegal, pueden guardarla en el bolsillo”, afirmó Rodríguez, señalando que el desabastecimiento es fruto de una “guerra económica” y de la drástica caída de los ingresos petroleros, que representan 96% del total de divisas que recibe este país dependiente de las importaciones.

A sabiendas de que la decisión no será ejecutada, la Asamblea obró de tal forma porque entiende que “el elector ve que está cumpliendo con sus tareas y deja al gobierno el costo político de mantenerlo en el cargo”, comentó a la AFP el analista Benigno Alarcón.

TSJ, LA SUCURSAL DEL GOBIERNO

El pasado 21 de abril el TSJ -acusado por la oposición de ser una “sucursal” del gobierno- determinó que el Parlamento debe convocar sus sesiones con 48 horas de antelación, no puede modificar el orden del día y debe consultar al gobierno la viabilidad económica de todo proyecto de ley.

Según el oficialismo, la sesión de este jueves es “írrita” porque violó las dos primeras disposiciones.

Durante el debate, la bancada opositora culpó a Marco Torres de la escasez de alimentos que agobia a los venezolanos, a raíz de la “destrucción” del aparato productivo y la “corrupción” en las importaciones.

“Estamos ante la peor emergencia alimentaria de la historia de Venezuela”, afirmó el asambleísta Ismael García, promotor de la moción y quien atribuyó la crisis al “fracaso” del modelo económico.

Se trata del primer funcionario del gobierno que destituye la oposición desde que asumió el control del Parlamento con una amplia mayoría el pasado 5 de enero, tras 17 años de hegemonía chavista en los que no se produjo ninguna censura contra miembros del gabinete ejecutivo.

“Es un acto más para desestabilizar al gobierno”, denunció el diputado Ricardo Sanguino al defender al ministro, un influyente militar que ha ocupado una veintena de cargos en los gobiernos de Maduro y de su antecesor, el fallecido Hugo Chávez (1999-2013).

FIRMAS DE SOBRA

García sostuvo que la escasez de alimentos demuestra que Venezuela está “al borde de una tragedia social”.

“Por eso vemos a un pueblo desesperado firmando por un cambio”, añadió, en referencia al recaudo de rúbricas iniciado por la oposición el miércoles para activar un referendo revocatorio contra Maduro.

El vicepresidente de la Asamblea, Enrique Márquez, informó este jueves que la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) recogió unas 600.000 firmas solo en la primera jornada.

“Recogimos más del triple de las firmas que necesitábamos para respaldar el primer paso”, declaró a periodistas.

Márquez señaló que las rúbricas -para cuya recolección hay un plazo de 30 días- serán entregadas a comienzos de la próxima semana al Consejo Nacional Electoral para su verificación.

Tras cumplirse ese requisito, el referendo será activado y la MUD deberá recoger cerca de cuatro millones de firmas más para que el CNE lo convoque.

Para revocar su mandato, el “sí” debería sacar un voto más de los 7.587.532 que obtuvo Maduro al ser elegido en 2013, tras la muerte de Chávez, para un período de seis años.

SIN “VIABILIDAD POLÍTICA”

El miércoles, el mandatario consideró sin “viabilidad política” los intentos de la oposición por sacarlo de la presidencia.

“Nada de lo que están haciendo tiene viabilidad política, y la revolución aquí se va a continuar y va a tener a este presidente por lo menos hasta el 2018”, aseguró.

Márquez desestimó esa declaración señalando que es similar a las expresiones triunfalistas del presidente antes de las elecciones legislativas del pasado 6 de diciembre, que la MUD ganó de forma aplastante.

“Lo mismo está diciendo hoy y se vuelve a equivocar. El pueblo venezolano ha decidido cambiar y lo ha hecho de una manera contundente. Le daremos una lección de democracia y convencimiento cívico que no tendrá otra alternativa que abandonar (el palacio de) Miraflores”, sostuvo el asambleísta.