Discusión para elegir enmienda o revocatorio “es estéril”

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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El diputado a la Asamblea Nacional por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Tomás Guanipa, aseguró que la enmienda y el referendo revocatorio son “alternativas se complementan perfectamente” para la salida del presidente de la República, Nicolás Maduro.

“Una opción radica en el trabajo parlamentario y la otra en la organización popular; entonces hoy estamos con Henrique Capriles a la cabeza para promover el revocatorio y apoyando, desde la Asamblea, la enmienda”, señaló al tiempo que acotó: Las dos vías pueden aplicarse y considero que la discusión para elegir entre una u otra es absolutamente estéril en medio de una situación en la que los habitantes de Catia, por ejemplo, piden un cambio inmediato. Pero ese cambio debe involucrar al ciudadano porque si se produce por un estallido social o un golpe de Estado se profundizarían los vicios y errores cometidos en el pasado”.

Asimismo, el opositor se refirió al otro mecanismo que en este caso la renuncia: “Maduro ha demostrado su incapacidad para resolver la crisis del país, y si él tuviera un poco de responsabilidad y sensibilidad social frente al drama de los venezolanos hubiese renunciado luego de los resultados del 6 de diciembre. Si no renuncia e insiste en impedir el trabajo de los diputados de la Asamblea Nacional, nosotros estamos en la obligación de buscar un cambio constitucional”.

Durante una entrevista ofrecida al diario 2001, manifestó que los venezolanos “consideran que el cambio debe ser urgente, y tiene conciencia que desde el Poder Legislativo se está haciendo un gran esfuerzo para avanzar en esa vía. La petición de un cambio hoy es más explícita y la crisis económica ha obligado a acelerar los tiempos políticos”.

Por otra parte, Guanipa indicó que el presupuesto que fue aprobado para este año “es deficitario y está calculado sobre la base de un dólar a 40, y el precio que cotiza la cesta venezolana, en promedio, es de 20 dólares. Eso significa un desbalance muy grande y, ahora, con la devaluación no tenemos duda que entrarán solicitudes de créditos adicionales por parte del Gobierno nacional. Cuando ese momento llegue haremos una revisión exhaustiva de los gastos porque muchos de ellos siempre están destinados a la burocracia y al bolsillo de quienes están alrededor del Gobierno de Maduro, y no para el beneficio de la gente. Hoy los créditos de la nación deben sincerarse y vamos a poner la lupa para evitar irregularidades”.

A CONTINUACIÓN LA ENTREVISTA COMPLETA

-¿Cuál de todos los mecanismos de la Constitución para adelantar las elecciones prefiere?

Lo primero que puedo decirte es que Maduro ha demostrado su incapacidad para resolver la crisis del país, y si él tuviera un poco de responsabilidad y sensibilidad social frente al drama de los venezolanos hubiese renunciado luego de los resultados del 6 de diciembre. La renuncia es lo más natural para evitar un mayor sufrimiento al país y ganar más tiempo en la resolución de la crisis. Si no renuncia e insiste en impedir el trabajo de los diputados de la Asamblea Nacional, nosotros estamos en la obligación de buscar un cambio constitucional y hay dos vías claras: la enmienda y el referendo revocatorio. Yo considero que ambas alternativas se complementan perfectamente ya que una opción radica en el trabajo parlamentario y la otra en la organización popular; entonces hoy estamos con Henrique Capriles a la cabeza para promover el revocatorio y apoyando, desde la Asamblea, la enmienda.


-¿Considera entonces que no debe haber una discusión interna en la MUD para elegir la vía constitucional para salir de Maduro?

Yo creo que las dos vías pueden aplicarse y considero que la discusión para elegir entre una u otra es absolutamente estéril en medio de una situación en la que los habitantes de Catia, por ejemplo, piden un cambio inmediato. Pero ese cambio debe involucrar al ciudadano porque si se produce por un estallido social o un golpe de Estado se profundizarían los vicios y errores cometidos en el pasado.


-¿Ha notado que las bases del chavismo se han sumado a la movilización para buscar la salida del presidente?

Pese a que mi trabajo como presidente de la Comisión permanente de Medios de la Asamblea Nacional ha sido fuerte, no he abandonado la calle. Siempre participó en las asambleas y recorridos por distintos sectores del país. Te puedo decir que lo que manifiesta la gente es una suerte de desesperación diferente a la que se percibía el 6 de diciembre. Hoy, por ejemplo, las colas en supermercados son cada vez más largas y los ciudadanos han comprendido bien el impacto de la crisis. Por otro lado, han mantenido que las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia no son un golpe al Parlamento, sino hacia el pueblo y a la decisión que tomó en diciembre durante las elecciones. En líneas generales, la gente considera que el cambio debe ser urgente, y tiene conciencia que desde el Poder Legislativo se está haciendo un gran esfuerzo para avanzar en esa vía. La petición de un cambio hoy es más explícita y la crisis económica ha obligado a acelerar los tiempos políticos.


-¿En qué quedó el plan Guanipa?

En los próximos días tendremos un acto para presentar los avances que hemos tenido en la redacción de leyes que integran el plan Guanipa, cuyas tres ofertas puntuales presentadas durante la campaña son, primero, la ley para acabar con la impunidad en el país y corregir el sistema judicial; segundo, la ley de producción nacional que denominamos como “hecho en Venezuela”, la cual ha generado discordia en el Gobierno porque pretende reactivar las 1.200 empresas expropiadas y 4 millones de hectáreas de tierras que fueron confiscadas; y, tercero, una propuesta para dolarizar el salario que tiene como objetivo promover la protección del sueldo de los venezolanos en un país donde la inflación el año pasado alcanzó casi 200% pero que, según cifras extraoficiales, sobrepasó 300%, por lo que se estima que este año tendremos un proceso de hiperinflación. Eso significa que una persona que devenga 25 mil bolívares, entre el salario mínimo y el bono de alimentación, no le alcanza prácticamente para nada porque el aumento de los sueldos está muy por debajo de la inflación y del costo de la vida. Nuestro planteamiento es que la gente pueda obtener un monto referenciado en dólares.


-¿A qué tasa del dólar se calcularía el salario?

Ahorita estamos revisando los sistemas a los que se calcularía, entendiéndose que Venezuela es un país en el que rige un control de cambio. Por supuesto que debe ser calculado a la tasa oficial actual; pero para consolidar esa propuesta también debe desmontarse el control cambiario, el cual ha perjudicado al venezolano porque a las divisas preferenciales, que actualmente tiene un precio de 10 bolívares, solo tienen acceso aquellos sectores que hacen negocios a través del Gobierno, mientras que los ciudadanos deben percibir cómo sobreviven con una referencia de la moneda extranjera que en el mejor de los casos es de 200 bolívares por dólar; pero que normalmente es mucho mayor a ese valor.


-¿Cuál es su apreciación sobre el incremento del salario y del cestaticket de alimentación, el cual es superior al sueldo mínimo?

Es un gran engaño porque aumentan el bono de alimentación, que hoy es más alto que el salario mínimo, para que no tenga incidencia sobre las prestaciones sociales del trabajador. El Gobierno se dice revolucionario y profesa que defiende la clase obrera y hoy les está negando a los trabajadores que sus ingresos formen parte de su salario integral. Es una demostración clarísima de cómo se les están quitando recursos a los venezolanos. Hoy el sueldo no alcanza para cubrir lo que hace un año comprabas con ese mismo salario; con ese aumento de 20%, que representa 60 bolívares diarios, no se puede comprar ni un café.

Esa medida lo que buscó fue disfrazar el impacto que podría tener el aumento de la gasolina, el cual, enfatizo, debía hacerse en un gran debate y tomando medidas como, por ejemplo, la reducción de los gastos de la Oficina de la Presidencia que son altísimos y la paralización en la distribución de petróleo a países que conforman Petrocaribe. Hoy también los ciudadanos deben someterse a un incremento de la Unidad Tributaria, la cual obligará a los ciudadanos más pobres a pagar un impuesto que debería estar diseñado para que sea cancelado por aquellos que tienen más recursos. ¿Cómo a una persona con salario mínimo la vas a poner a pagar un impuesto cuando ahora además tendrán que costear un aumento de la gasolina, cuyo precio además está desfasado? El Gobierno pide sacrificios al pueblo; pero se abstuvo de hacer esos sacrificios primero.


-¿Se ha planteado reformular el Presupuesto de la Nación?

El presupuesto que fue aprobado es deficitario y está calculado sobre la base de un dólar a 40, y el precio que cotiza la cesta venezolana, en promedio, es de 20 dólares. Eso significa un desbalance muy grande y, ahora, con la devaluación no tenemos duda que entrarán solicitudes de créditos adicionales por parte del Gobierno nacional. Cuando ese momento llegue haremos una revisión exhaustiva de los gastos porque muchos de ellos siempre están destinados a la burocracia y al bolsillo de quienes están alrededor del Gobierno de Maduro, y no para el beneficio de la gente. Hoy los créditos de la nación deben sincerarse y vamos a poner la lupa para evitar irregularidades. En los últimos años, el Gobierno acostumbró a aprobar recursos extras sin ningún tipo de revisión y sin justificación. Ahora, a los diputados de la Unidad nos toca velar por la adecuada administración de los fondos públicos.


-Usted actualmente preside la comisión de Medios de la AN. ¿Cuál es el diagnóstico que tiene sobre la situación de las televisoras y emisoras de radio?

Creo que la situación de los medios de comunicación es la peor que hayamos vivido en la historia democrática del país. Hoy hay una especie de andamiaje para generar persecución en los medios. A mí me causó gracia oír al diputado Earle Herrera decir en una de las reuniones de la comisión que la autocensura en los medios era una actitud cobarde pues ellos no le habían impuesto a ninguno de ellos qué línea debían seguir. Yo le respondí: qué más censura que monopolizar y recortar la asignación de papel periódico, como un mecanismo discrecional del Gobierno para acorralar a los medios. Qué más censura que perseguir a los periodistas por informar y colocarles obstáculos punitivos por ejercer su profesión. Hasta una ley dispone que informar sobre una cola implica una demanda en el Ministerio Público como ocurrió con Diario 2001.


-¿Se desmontará la Complejo Editorial Alfredo Maneiro (Ceam)?

El Gobierno mantuvo que la creación de la Corporación Maneiro nace para evitar una supuesta reventa de papel periódico por parte de particulares y hoy no hay pruebas sobre esas acusaciones. El desmontaje de la Corporación Maneiro es una decisión que debe concretarse para que se democratice el acceso al papel periódico.

Esa corporación es la única que puede comprar en el exterior papel que no le falta a medios impresos oficiales, incluso a periódicos privados que son afines al partido de Gobierno. Lo que actualmente tenemos es que otros medios impresos no tienen papel para circular con regularidad y el Ejecutivo asoma que debido a la baja en los precios del petróleo y al poco ingreso de divisas no hay papel periódico. Nosotros lo que queremos es buscar un mecanismo para otorgar papel a los medios sin más dilación y existan varios proveedores en el país y garantizar que tengan los dólares necesarios para importarlo.

El diputado Herrera planteó que se eliminara el Ceam y que cada medio comprara papel como pudiera, pero cómo lo harían si hoy las divisas están controladas por el Gobierno. En la AN no estamos defendiendo los intereses de una un otra compañía, sino esencialmente el derecho a la información.

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