La dura realidad de los adictos a Internet en China

Los profesores, médicos, psiquiatras y enfermeros dan clases antiinternet, sesiones de terapia y fármacos a los "enfermos" mientras que instructores, tal cual a una estricta academia militar, los mantienen en filas.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: Giulia Marchi/ Vice

(Redacción Sumarium).- Jamie Fullerton se adentró al Centro de Desarrollo Mental para Jóvenes de China para narrar todo lo que se vive en el campo más fuerte de todo el país para rehabilitar la adicción a Internet.

Y es que la adicción a Internet en China es tratada como un trastorno mental.

“Una enfermera me conectó a una máquina de electroencefalograma. Me puso una especie de gorro de caucho lleno de electrodos fríos sobre el cráneo (…) Después de la prueba, un instructor con camiseta militar me quitó todas mis pertenencias. Me dijo también que debía completar una valoración psicológica obligatoria por computadora para ayudar a determinar si estaba deprimido. Eran preguntas referentes a mi capacidad sexual, mi apetito o a si deseaba terminar con mi vida”, contó.

Fullerton describió que el centro se asemeja a un colegio, ya que un paciente promedio tiene 17 años.

El profesor Tao Ran, un antiguo coronel del Ejército Popular de Liberación, le prometió a Jamie que su pasada por el especie de sanatorio sería “lo más realista posible”.

“En el momento de mi visita, el centro tenía unos 55 pacientes alojados, en su mayoría hombres, llevan atuendos militares, hacen ejercicios castrenses y realizan diferentes tareas desde que suena el silbato para despertarlos a las 6:30 de la mañana hasta que apagan las luces a las 21:30″, explicó Fullerton.

Los profesores, médicos, psiquiatras y enfermeros dan clases antiinternet, sesiones de terapia y fármacos a los “enfermos” mientras que instructores, tal cual a una estricta academia militar, los mantienen en filas, reseña Vice.

SU RELACIÓN CON LOS PACIENTES

Jamie Fullerton pudo hablar con varios internados. Uno de ellos que estuvo en el lugar por segunda vez. “La primera vez que vine aquí fue por mi adicción a internet. La segunda vez fue por problemas con las relaciones afectivas. Me criaron en la casa de mi vecina y eso me despertó un fuerte deseo por ella. El deseo se transfiere a las mujeres mayores que yo. Me gusta una de las psiquiatras que hay aquí”, le contó el paciente entre timidez.

Crédito: Giulia Marchi/ Vice

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Categoría: Mundo | Claves: China