La evolución del negocio de las telenovelas

Alberto Barrera Tyszka analiza las claves de esta industria en la era de la Internet.

La evolución del negocio de las telenovelasCrédito: AP Images.
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El escritor venezolano Alberto Barrera Tyszka, reciente ganador del Premio Tusquets por ‘Patria o muerte’, analiza las claves de la industria de las telenovelas, que se renueva con la era de la Internet.

En una publicación de El País, el escritor detalla que hace 25 años, escribir para la televisión no tenía ningún prestigio. “La ficción en la pantalla parecía estar reducida a los culebrones: un género menor, sentimentalmente impúdico; un folletín de poca categoría, realizado con bajo presupuesto, pocos actores y muchos gritos. La cursilería era una marca latinoamericana”, describe.

Señala que tampoco estaba muy bien vista la gente que seguía fervorosamente esos relatos románticos, plagados de historias repetidas, virginidades eternas y amnesias contagiosas: “Había cierto desdén a la hora de ponderar a una audiencia que era capaz de conmoverse y de sufrir mirando Cristal”.

Precisamente, entre 1989 y 1990, cuando se transmitió esa telenovela, Tim Berners-Lee desarrolló la primera página web de la historia de la humanidad.

Según las cifras de Ibope Media, recogidas en el informe anual del Observatorio Iberoamericano de Ficción Televisiva (Obitel), “la penetración de Internet en América Latina aumentó de manera global en 2014 y espera llegar a 60% en 2015”.

“Todo es parte de los primeros estudios sobre el creciente fenómeno de las bajas de encendido y de la migración de las audiencias hacia otras pantallas y otros formatos. Estamos asistiendo a la agonía de la llamada televisión abierta. Y será breve. Es una cuestión de edad: no tiene consumidores menores de 30 años. No tiene futuro”, comenta el escritor en su publicación.

De pronto, gracias a la tecnología, el poder pasó a manos de los usuarios. Los televidentes comenzaron a tener realmente el control, y la televisión abierta se aferra a los noticieros y a los deportes. 

Los jóvenes no saben lo que significa sentarse delante de una caja de metal a esperar que llegue la hora de tu programa favorito. No saben que antes había un espacio llamado “comerciales”. Ahora, hasta las mismas televisoras de siempre comienzan a producir contenidos para la web.

“Hace unos años, un productor me llamó preguntándome si quería escribir unos minicapítulos para una minitelenovela. ‘Es para transmitirla a través de los teléfono celulares’, dijo. ¿Cuánto melodrama cabe en dos o tres minutos? Ya se sabe: el medio condiciona el relato. Dentro de poco tiempo, tal vez, la palabra televisión ya no exista. Pero la telenovela seguirá existiendo, obviamente”, contó Barrera Tyszka.

DIVERSIFICACIÓN DE LAS HISTORIAS

De acuerdo con Barrera, el reinado de las telenovelas está finalizando. Es parte de un proceso que empezó con la diversificación de las historias, cuando la telenovela dejó de ser una sola, clásica y rosa, para comenzar a tener muchas otras versiones de sí misma: narconovelas, telenovelas de suspenso, biotelenovelas, telenovelas de humor, telenovelas históricas… “Un proceso que ahora mismo enfrenta más bien la diversificación de los formatos”.

El año pasado, en Iberoamérica se produjeron 88 telenovelas y 77 series. Además, se realizaron 29 miniseries. Esto, sin contar que en algunos países la producción de programas unitarios de ficción alcanza porcentajes muy altos dentro de la programación de contenidos, o que cada vez hay más esfuerzos creativos en las redes sociales. Nada de esto, sin embargo, implica que la cursilería haya sido derrotada.

En este sentido, el guionista destaca que hoy, la industria de la telenovela asiática es impresionante. Otro fenómeno es Turquía, su industria de “culebrones” vive un momento de eufórico éxito. Centrados en el género rosa, en la concepción romántica más típica, han desarrollado productos de alta competitividad. Ya se habla, incluso, de “la invasión turca”, aludiendo a la gran cantidad de telenovelas de ese país que actualmente se transmiten en canales de América Latina.

EL AMOR SALIÓ DE LAS PANTALLAS

El melodrama tiene una persistencia ­inagotable. Los recursos de la telenovela también han pasado a la vida pública. El abuso de la sentimentalidad, de manera abierta, sin recato, es ahora un instrumento frecuente en el espectáculo político.

Ya no da vergüenza hablar sobre el amor. Ya no es impúdico proponer públicamente un discurso sentimental. Escribir ficciones audiovisuales dejó de ser un oficio pagano y desdeñable para convertirse en una profesión prestigiosa. Ahora hay quien afirma que en algunas series de televisión norteamericanas hay más literatura que en muchos libros.

Nadie sabe muy bien cómo será el futuro. La tiranía de la televisión abierta te obligaba a estar a tiempo frente a la pantalla, a la hora exacta de la telenovela. Los streaming los ofrecen a toda hora, en cualquier momento y como quieras. “Antes las buscabas. Ahora tendrás que huir de ellas”.

Categoría: Sociedad | Claves: Telenovelas