La falta de “consenso” y “voluntad” empeoran la crisis económica

La oposición de Venezuela lleva más de una década comportándose de una manera muy democrática y pacífica, en contraste con la manera en que se ha comportado el Gobierno, según Naím.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- La oposición venezolana no va por un golpe de estado pese a las últimas acciones emprendidas por el Gobierno, luego de las elecciones parlamentarias, donde quedaron con una minoría de 54 parlamentarios. Así lo explica Moisés Naím, quien además sostiene que la oposición lleva más de una década comportándose de una manera muy democrática y pacífica.

En entrevista publicada en el portal Pulso, Naím señaló que, Venezuela necesita un conjunto de medidas que requieren un compromiso de todos los poderes, del Ejecutivo especialmente, del Judicial, de la Asamblea, para cambiar así la crisis que hoy vive.

¿Cómo podría la región combatir la desaceleración que enfrenta?

Diversificando su capacidad productiva, potenciando su mercado interno y aumentando su productividad.

¿Será posible esto dentro del escenario actual?

Ningún país ha alcanzado este objetivo en 12 meses, son objetivos de largo plazo a los cuales el país tiene que comprometerse por mucho tiempo, avanzar de una manera muy disciplinada y hacerlo como un compromiso nacional de todos los sectores.

La región parece estar cambiando el signo político. ¿Cree que esa tendencia tomará fuerza?

Depende del país y vamos a ver muchos péndulos políticos durante 2016. También es importante notar que en Venezuela la votación que puso a la Asamblea Nacional en control mayoritario es un resultado que está siendo minado y negado por las actuaciones del Gobierno que ha inhabilitado a la nueva Asamblea.

Si el gobierno venezolano continúa así, ¿la oposición buscará una posición más “golpista”?

La oposición no va tras eso. Esta oposición lleva más de una década comportándose de una manera muy democrática y pacífica, en contraste con la manera en que se ha comportado el Gobierno.

Venezuela vive una crisis profunda. ¿Qué necesita para cambiar esa realidad y cuáles son las posibilidades de que eso suceda?

Lo que hay que hacer es un conjunto de medidas que requieren un compromiso de todos los poderes, del Ejecutivo especialmente, del Judicial, de la Asamblea. Lo que no está nada claro es que haya el consenso necesario y la voluntad del gobierno de Nicolás Maduro para hacerlo.

En esta tragedia, Maduro acaba de nombrar un ministro de Economía que niega que la inflación existe, y otra ministra nueva (de un nuevo ministerio inédito: ministerio de agricultura urbano) que dice a los venezolanos que una de la soluciones es que ellos comiencen a cultivar sus alimentos en sus viviendas. Venezuela vive una de las crisis económicas más profunda, grave y dolorosa que ha vivido país alguno en América Latina y ante esos hechos el presidente responde diciendo que ese es su programa económico: el nombramiento de estos dos ministros.

¿Cómo puede la Asamblea llevar a cabo reformas y leyes si el gobierno está constantemente inhabilitándolos?

La Asamblea ha dicho que van a cumplir con las atribuciones que les da la Constitución: aprobar el presupuesto que le somete el Ejecutivo; tiene el derecho de interpelar a los ministros; pero en todo caso el gobierno de Maduro y Diosdado Cabello (anterior presidente de la Asamblea) han dicho que ellos no creen que esta Asamblea deba ser tomada en cuenta y, por lo tanto, van a ignorar todas estas cosas.

En Venezuela, todo acto de gobierno tiene que ser presentado por escrito en una publicación que se llama la gaceta oficial y eso lo controla la Presidencia y, Diosdado Cabello ha dicho que no van a publicar ninguna de las decisiones que tome la Asamblea Nacional, ha dicho que si quieren las pueden publicar en la gaceta hípica no en la gaceta oficial, y la gaceta hípica es una revista que da las carreras de caballo, es decir es una burla.

CHILE

Usted ha dicho que Chile se está latinoamericanizando en el sector público y que está cometiendo errores básicos. ¿Cuáles son esos errores?

El primero y más importante es la corrupción en los más altos niveles que nunca había sido un tema tan estridente y tan dominante de la conversación nacional en Chile. En segundo lugar, Chile había tenido siempre una tradición de tener ministros y altos funcionarios públicos en materia de economía muy competentes.

Uno podía tener diferencias ideológicas, pero de lo que nadie dudada era de la competencia profesional de los responsables de la política económica en Chile: eso en 2015 se vio que no era así. De hecho la presidenta Bachelet fue electa con base en su promesa de ciertas reformas en el sector fiscal, de educación y laboral. Fue tal la confusión y los errores en la manera en como fueron presentadas y ejecutadas esas leyes, que hoy en día la presidenta ha perdido apoyo popular.

¿Cree que Chile ha cambiado sus fundamentos básicos?

Espero que no y creo que no. Todavía tiene las bases institucionales fuertes. Chile tiene la capacidad de autoregenerarse, de adaptarse y todavía tiene muchas ventajas que son excepcionales en América Latina: sus niveles de corrupción son los más bajos, su sector privado es uno de los más dinámicos y sobre todo tiene una fortaleza institucional única en la región.

¿Qué opinión le merece el enfoque que se le ha dado a las reformas?

Lo que puedo decir es que todas las reformas son siempre controversiales. No es sorprendente que una reforma que aumente los impuestos produzca mucha controversia. Lo que ha sorprendido en el caso de Chile es cómo las propuestas adolecían de fallas técnicas y defectos que de hecho el propio Gobierno tuvo que corregir, pero también tuvo problemas de cómo consolidar el capital político que le había dado la elección a la Presidenta.

¿Y el enfoque de la reforma educacional?

Creo que se transformó en un slogan. No es necesariamente cierto que la estructura de propiedad de una universidad me va a pronosticar el costo o la calidad. Pero en Chile se politizo la conversación y se transformó en una conversación muy dogmática y se perdió la flexibilidad que debería tener todo país.

¿Cree que los casos de corrupción en Chile se han juzgado de forma adecuada?

Hay evidencias de que el sistema judicial chileno es uno de los mejores, trasparentes y más honestos de América Latina. Tiene sus defectos y problemas, y necesita modernizaciones en algunas partes, pero comparado con lo que vemos en algunas partes de la región el sistema judicial en Chile es digno de admiración y, por lo tanto, hay que confiar que se van a poder procesar estas acusaciones de corrupción de una manera justa, eficiente y transparente.

¿Cómo ve a Chile y a la región de cara a los desafíos de 2016?

A Chile mejor que otros países de América Latina, va a tener un impacto pero lo va a poder manejar bien. Estoy sumamente preocupado por la catástrofe de Brasil, que va a tener un 2016 gravemente enfermo desde el punto de vista de la economía y aún más en la política: es un país donde están trabadas las decisiones.

En Argentina, Macri intentará corregir la catástrofe que heredó de Cristina Kirchner, pero lo va a tener que hacer desde un poder ejecutivo muy limitado por un Congreso de oposición muy fuerte. El peronismo y kirchnerismo van a ser factores muy importantes en el impacto que tenga el presidente Macri.

Categoría: América Latina | Claves: Moisés Naím Venezuela