“La falta de solidaridad nos disminuye como seres humanos”

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom


(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El exembajador de Venezuela en la ONU Diego Arria se solidarizó con el periodista Leocenis García a quién recientemente le fue revocada la medida de casa por cárcel y “se encuentra incomunicado en las instalaciones del Sebin”.

Arria criticó “la falta de solidaridad” de la población venezolana con este y otros casos de violaciones de derechos humanos: “Me alarma muchísimo una sociedad que no tenga sentimientos de solidaridad, y que piense siempre que el daño es a otros”.

Mañana podría ser cualquiera, y hasta que no llegue el día en que sintamos que esos atropellos son con nosotros mismos, no tendremos la fuerza para salir de esta desgracia en la cual vivimos”, aseveró.

A CONTINUACIÓN EL TEXTO COMPLETO:

No es la primera vez que el régimen miserable abusa de los derechos de un editor como Leocenis García, quien hoy en día se encuentra incomunicado en las instalaciones del SEBIN, privado de libertad e imposibilitado de ver siquiera a su abogada.

A raíz de su última huelga de hambre, Leocenis presenta severas patologías que, de no recibir oportuno seguimiento y tratamiento, podrían tener un desenlace final. Esta nueva violación a los derechos de otro venezolano debería llevarnos a ciertas reflexiones.

Muchos piensan que es asunto únicamente del propio Leocenís, que no es con ellos. Lo mismo ocurrió con el Alcalde Metropolitano, Brito, Simonovis, Saleh, los policías; incluso, aunque en menor medida, también con Leopoldo López.

El caso más dramático sin duda el de Franklin Brito, que debería permanecer en la conciencia de todos porque no fuimos capaces de solidarizarnos, enfrentando al régimen para que este hombre no se sacrificara en la defensa de los derechos y principios de nosotros los venezolanos.

Me alarma muchísimo una sociedad que no tenga sentimientos de solidaridad, y que piense siempre que el daño es a otros. Les repito, ayer fueron todos estos venezolanos, y otros más que han quedado en el camino, pero mañana podría ser cualquiera de ustedes, y hasta que no llegue el día en que sintamos que esos atropellos son con nosotros mismos, no tendremos la fuerza para salir de esta desgracia en la cual vivimos.