La historia de un inmigrante venezolano en la “isla feliz”

“Aruba es la tierra de los contrastes, de la ilusión que no es tan ilusión”.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Jefferson David Ramírez, un venezolano de 27 años de edad, emigró a Aruba, la “happy island”, buscando escapar de la inestabilidad venezolana, sin embargo, la realidad con la que se topó no ha sido tan feliz. “Aruba es la tierra de los contrastes, de la ilusión que no es tan ilusión”, dice el joven a Luis Manuel Gondelles para el diario El Nacional.

Al llegar a Aruba, David, como lo llaman los clientes y conocidos de la isla, se dio cuenta de que emigrar a la “isla feliz” no es tan fácil como las personas piensan. “La gente que se viene para acá tiene una visión de que todo es fácil, pero no lo es. Tienes que pasar un tiempo como ilegal, conseguir el permiso, encontrar alguien que te firme, que es hallar una oportunidad legal de trabajo”, explica.

“Tienes que trabajar más duro de lo que trabaja un arubiano”, dice el ahora mesonero, agregando a ello los problemas sociales a los que se enfrenta el venezolano en Aruba. “En este momento hay un problema de xenofobia y de no tolerancia contra los venezolanos”, asegura.

EL PROCESO

Para David, el proceso ha sido engorroso. “Lo primero son dos meses de prueba, en los cuales te aprueban el inglés y debes trabajar como un burro para ganarte la confianza del patrón. Luego, te piden una salida y una entrada a la isla. De conseguir la firma, debes pasar por Labor —departamento regulador del mercado laboral arubiano— y conseguir su positivo. Yo tuve que pagar 4.000 florines (unos 2.252 dólares) para conseguir ese positivo”, contó a Gondelles.

Este joven periodista siempre imaginó su vida en Venezuela, pero una mala experiencia generó un vuelco en sus planes de vida. “Me secuestraron cuando estaba con amigo llevando a alguien a las 6:00 am. Fueron ocho horas de mi vida secuestrado. Fue ahí cuando dije ‘ya’. Me afectó mucho emocional y psicológicamente”, relató. “O es el sueño de triunfar como periodista en tu país, o es tu vida”, agregó.

Aunque ahora no le va mal, David no hubiera emigrado a Aruba de saber todo por lo cual tenía que pasar para llegar a donde está. “Ni a tiros me hubiese venido a Aruba sabiendo lo que sé ahora (…) Mucha gente me dice ‘¿y cómo hago para irme a Aruba?’ Yo respondo: ‘No te vengas”.

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Categoría: Venezuela | Claves: Emigrar