La historia del “Hombre del Hoyo”, el más solitario del mundo

Resolver los misterios que rodean a este hombre parece poco menos que imposible, porque todos los intentos de acercarse a él han terminado en fracaso.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Cabaña del ‘Hombre del Hoyo’. Crédito: Survival International.

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– Algunos le llaman «El Hombre del Hoyo» porque una de sus costumbres es cavar profundos agujeros, tanto para cazar animales como para esconderse de cualquier extraño que se aproxime a su territorio. Es un hombre solitario que vive completamente aislado en la región de Tanarú, en el estado de Rondônia, nadie sabe su nombre, ni qué idioma habla, ni a qué tribu pertenecía antes de vivir en la soledad más absoluta.

De acuerdo con el diario ABC, la costumbre de cavar hoyos desconcierta a los investigadores, porque ninguna tribu de los alrededores hace nada similar, él es el único. Resolver los misterios que rodean a este hombre parece casi imposible, porque todos los intentos de acercarse a él han terminado en fracaso.

Varias decenas de tribus primitivas habitan la selva amazónica brasileña y algunos de esos grupos han vivido aislados durante muchísimo tiempo, sin ningún tipo de contacto con el mundo exterior, sin embargo, ningún caso es referencia de este.

La costumbre de cavar hoyos desconcierta a los investigadores. Crédito: Survival International.

La versión más extensa asegura que es el último superviviente de una tribu extinguida. Los derechos de los indios de la selva amazónica sobre las tierras que habitan no fueron reconocidos por las leyes brasileñas hasta 1988. Se cree que la tribu del ‘Hombre del Hoyo’ pudo ser aniquilada tiempo atrás por ganaderos que pretendían explotar las ricas tierras de la región. Además de su soledad, eso explicaría su rechazo a cualquier contacto con otras personas.

En 2009 fue víctima de intento de asesinato. Los oficiales encargados de la protección de la zona encontraron cartuchos vacíos en las cercanías del lugar dónde ha construido su cabaña. La sospecha recayó de nuevo sobre los ganaderos de la zona, que en más de una ocasión han expresado su descontento por el amplio terreno (unas 8.000 hectáreas) que el ‘Hombre del Hoyo’ tiene acotado exclusivamente para él. El ataque se produjo pocas semanas después de que esa restricción fuese renovada por el gobierno.

El único objetivo ahora es asegurar su paz y su tranquilidad, sin nuevas agresiones que amenacen sus costumbres y su solitaria forma de vida.

Miembros de la la Fundación Nacional del Indio han tratado de visitarlo para comprobar en qué condiciones de salud se encuentra después de toda una vida huyendo. Sin embargo, quienes se han acercado en exceso han terminado heridos por una flecha. A la vista de las circunstancias, este órgano del gobierno brasileño cambió de estrategia y decidió aumentar el espacio protegido a disposición del ‘Hombre del Hoyo’.