La dependencia de Rusia que incomoda a EE UU

La tensión en las relaciones diplomáticas por las sanciones, no ha influido en la cooperación aeroespacial.

La dependencia de Rusia que incomoda a EE UUCrédito: Reuters
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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – La incursión militar rusa en territorio ucraniano llevó a que los Estados Unidos buscara aislar a Moscú en el ámbito internacional, mediante la imposición de sanciones que golpearon a su economía. El resultado son unas relaciones diplomáticas muy deterioradas, que recuerdan a las que se remontan al final de la guerra fría en los 60.

Sin embargo, esta situación no trasciende al ámbito aeroespacial, debido a que la Nasa no solo necesita la cooperación de Rusia para transportar a sus astronautas a la Estación Especial Internacional (EEI) sino que hasta sus cohetes, dependen de motores rusos.

Una nota publicada en El País, destacan la dicotomía que existe entre la política y la carrera espacial; donde en el primero parecen rivales acérrimos y en el otro mantienen una alianza incómoda, al menos de parte de Washington.

“La construcción de la EEI en 1998 impulsó la cooperación entre EE UU y Rusia fuera de la órbita terrestre. La dependencia espacial de Moscú incomoda en Washington. No hay forma de acabar con ella a corto plazo, pero esos lazos ahora se cuestionan”, detalla El País.

SANCIONES QUE TENSAN RELACIONES

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En marzo del año pasado Estados Unidos promulgó las primeras sanciones en contra de Rusia y a partir de allí, la Nasa comunicó que suspendería todo contacto no esencial con sus homólogos rusos; pero al parecer, la misiva no incluía a la EEI.

Se suponía que la alianza de traslado con Rusia era una medida temporal tras la retirada de los transbordadores estadounidenses en 2011, hasta que se pudiera contratar a una empresa privada que realizara la tarea. Pero a penas el pasado mes de agosto, la Nasa extendió el contrato con Rusia para trasladar astronautas a la EEI hasta 2017.

Se estima que el costo del contrato ascenderá a casi 500 millones de dólares y el pago se realiza casi al mismo tiempo que Washington sanciona a empresas e individuos rusos por el conflicto ucraniano.

El jefe de la Nasa Charles Bolden manifestó en una entrevista para el mismo diario que ambas naciones esperaban terminar con la dependencia, porque representaba “un relleno” que no era ideal.

LA PRESIÓN DEL PENTÁGONO

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Desde los inicios del siglo XXI, el Pentágono estaba obligado a utilizar los motores de fabricación rusa Energomash para poder enviar satélites militares al espacio. Luego de la invasión de Crimea, el Congreso prohibió la adquisición de nuevos motores para los lanzamientos.

Sin embargo, la cúpula militar norteamericana ha tenido que empezar a reconocer que es imposible dejar de depender de motores rusos a corto plazo. Razón por la que desde mayo, el Pentágono ha iniciado las presiones para atenuar la restricción.

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