La variante que se aplicaría “en breve”: contrabando de introducción

"Creo que vamos a ver el fenómeno del contrabando al revés, en breve", precisó el economista.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, señaló que es “un honor” para él que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo lea para luego criticarlo.

Asimismo, indicó en una entrevista concedida al diario La Nación que pese al cierre de la frontera, “no ha sido tan parado el contrabando (…) La verdad es que siguió por las trochas“.

Sostuvo que las trochas continuaron “funcionando para el paso de mercancías y especialmente para el contrabando de extracción de gasolina”.

El economista consideró que “seguirá habiendo contrabando de extracción, pero ahora con una variante, y es que se va a incorporar también el contrabando clásico, el contrabando de introducción“.

Manifestó que dada la desaparición de algunos productos de los anaqueles, algunos estratos, sobre todo muy altos, están dispuestos a comprarlos “en dólares”: “Creo que vamos a ver el fenómeno del contrabando al revés, en breve”.

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A Luis Vicente León le sorprende que, habiendo tantas cosas importantes en Venezuela sobre las cuales discutir, y tantas personas fundamentales para rescatar el equilibrio nacional, el Presidente de la República se tome tiempo para leerlo. Leerlo y luego criticarlo. “Es un honor para mí, son bienvenidas”, zanja, con humildad, quien además de presidente de la firma Datanálisis y profesor universitario, se ha erigido como un líder de opinión.

Este miércoles llega al Táchira, tierra a la que lo atan conexiones familiares y cuya sociedad valora como siempre muy interesada en temas políticos. El jueves, en Lidotel, responderá a una pregunta difícil en “Venezuela post 6D: ¿Y ahora qué?”, un evento que, en la práctica, el economista aprovecha como un mecanismo para conversar con la población.

En San Cristóbal prevé estrenar datos de la más reciente encuesta nacional de Datanálisis sobre cómo están los respaldos populares, qué opina la gente sobre el Parlamento y cómo votarían en un potencial referéndum. En resumen: hacia dónde se mueve el país, una incógnita sobre la que arroja luces en este diálogo exclusivo con Diario La Nación.

-Venezuela da pasos en dirección de reabrir la frontera, pero ahora Colombia refuerza el cierre. ¿Cómo se destraba esta crisis?

-Eso, al final, se va a destrancar; simplemente está ocurriendo un acto de reciprocidad: había una herida en el lado colombiano sobre un cierre unilateral y lo que ellos consideran un maltrato a los colombianos en Venezuela. Incluso, políticamente para el gobierno del presidente Santos no es tan simple pasar la página como si nada. Ellos están mandando un mensaje político no solamente a Venezuela, sino también hacia el interior de Colombia, pero creo que al final para ambos países la regularización de la frontera es muy importante. No va a ser permanente la posición dura del Gobierno colombiano. En principio, deberíamos esperar que se regularice, solo que necesita cierto tiempo.

“En Venezuela no hay que tener razón, sino conseguir quién te la dé, y te la da el Tribunal Supremo”

-Y cuando eso suceda, ¿volverá a explayarse el contrabando?

-No ha sido tan parado el contrabando; independientemente de que hubo cierre de frontera, la verdad es que siguió por las trochas. Por allí es más costoso, más difícil, más caro, y algo se reduce, por supuesto, pero no hubo un cierre real: las trochas siguieron funcionando para el paso de mercancías y especialmente para el contrabando de extracción de gasolina.

-Aunque su precio subió…

-Probablemente desestimula un poco el tema, porque reduce la ganancia excedentaria que había, pero sigue estando por debajo del precio internacional. Los estímulos, con una economía hiperinflacionaria como la venezolana, van a estar ahí todavía; por lo tanto, creo que seguirá habiendo contrabando de extracción, pero ahora con una variante, y es que se va a incorporar también el contrabando clásico, el contrabando de introducción.

-¿Cómo es ese?

-Tú puedes exportar o sacar por contrabando de extracción cuando hay productos, pero la tendencia venezolana, aparte del tema de la gasolina, va fundamentalmente al cierre de líneas y a la contracción de importaciones. Por lo tanto, no hay tantos productos para “bachaquear”. Lo que sí hay es una demanda de productos que están desapareciendo del anaquel y que, en el resto del país, en algunos estratos, sobre todo muy altos, están dispuestos a comprar en dólares. Esa mercancía puede empezar a entrar. Es lo que pasa con la salsa de tomate, cuyas líneas de producción están paradas y no hay: se está trayendo de otros países, en un contrabando clásico. Creo que vamos a ver el fenómeno del contrabando al revés, en breve.

-¿Cuál de todos es el mecanismo constitucional ideal para un cambio democrático de gobierno?

-Todos son caminos a través de los cuales la oposición puede buscar su objetivo legal, democrático, perfectamente válido, de un adelanto para el proceso de cambio de gobierno. Sin embargo, el problema en Venezuela ha dejado de ser jurídico para convertirse en político. Hace rato que, con un control férreo del Gobierno sobre las instituciones diferentes a la Asamblea Nacional, en Venezuela no hay que tener razón, sino conseguir quién te la dé, y te la da el Tribunal Supremo. Si el TSJ, que es la máxima autoridad no apelable del país, juega de manera sesgada a favor del gobierno, el tema de ubicarse en un plano legal constitucional es insuficiente. Porque, de nuevo, esto no es un tema jurídico, sino político, y hasta que la oposición no tenga una amenaza creíble de que puede provocar los cambios, la posibilidad de presionar -incluso negociaciones- son muy bajas. Y, en este momento, yo no creo que la oposición tenga en realidad una amenaza creíble.

-Si los cultivos urbanos no solucionan la crisis, ¿cuál es su lectura política? ¿Por qué Maduro desempolva una vieja estrategia fracasada?

-El gobierno está colocando distractores sobre la mesa, porque no tiene cómo atender el problema real. Utiliza las críticas de fondo, las banaliza y las devuelve como si uno estuviera diciendo que un cultivo urbano es malo. Yo no estoy diciendo eso; lo que estoy diciendo es que eso no resuelve el problema, ni sustituye la producción industrial, ni agrícola, ni agroindustrial de Venezuela. Es un complemento de la producción, nunca un sustituto.

La radiografía económica del Gobierno, según León

-Sin divisas para reactivar las importaciones.

-No puede pagar la deuda con los proveedores.

-Tiene que garantizar pagos de deuda externa, porque si no lo embargan.

-Sin posibilidad de negociar con el sector privado, porque sus propios radicales lo bloquean.

-El sector militar controla poder y exige más poder para garantizar la gobernabilidad.