La pesada cruz de los estudiantes venezolanos en el extranjero

Varias universidades en el extranjero han dicho a los estudiantes venezolanos que no podrán continuar sus carreras hasta que paguen las cuentas pendientes.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium). Desde que Venezuela comenzó a regular la compra y venta de monedas extranjeras en 2003, todo venezolano debe obtener permiso del gobierno para intercambiar sus bolívares por dólares, euros u otras divisas internacionales. De otro modo, debe resignarse a comprar las divisas en el mercado negro, donde el precio es hasta setenta veces mayor que la tasa oficial.

Noticias Univisión presentó recientemente un trabajo especial en el que se narra la realidad de los estudiantes en el exterior, que ante las últimas medidas económicas del gobierno del país suramericano, ven comprometido su futuro en las universidades extranjeras.

A partir de octubre de 2014, Venezuela ha negado en gran medida las divisas necesarias para costear estudios universitarios en el extranjero.

LA HISTORIA DE RODOLFO

A semanas de mudarse a su nuevo dormitorio, el estudiante Rodolfo Márquez leyó con asombro un correo electrónico donde el gobierno venezolano negaba venderle los dólares necesarios para pagar su matrícula en Texas A&M University.

En su mensaje a Márquez, el gobierno alegaba que su área de estudio, la ingeniería de petróleo, no era prioritaria para el desarrollo de su país, que paradójicamente financia más del 60% de su presupuesto a través de las exportaciones de crudo. Es un país que vive de la renta petrolera.

“Vine para prepararme lo más posible y luego ayudar a mi país trabajando en la industria petrolera”, dice Márquez, cuya deuda con la universidad suma 10.000 dólares.

“En la gaceta oficial de carreras prioritarias, sí aparece la ingeniería de petróleo”, agrega.

Sin visa para trabajar ni dinero para continuar sus estudios, Márquez ha recurrido a dormir en la casa de una prima en Houston.

“Mi primer semestre lo pude pagar con ahorros de mis papás, con divisas que ellos habían comprado antes (de octubre). Pero el segundo semestre lo estoy debiendo todavía”, comentó.

Al menos siete mil venezolanos estudian en universidades en EE UU, según cifras del Instituto Internacional de Educación. Estos jóvenes dependen de que el gobierno venezolano les venda dólares a la tasa oficial para pagar su educación y sostenerse, pues sus visas de estudiantes internacionales no les permiten obtener empleo fuera de sus universidades o trabajar a tiempo completo.

EN BÚSQUEDA DE SOLUCIONES

Tras meses viviendo sin dinero, muchos universitarios han recurrido a las redes sociales para darle visibilidad a su crisis.

Pero Carlos Moreno, presidente estudiantil del Salt Lake Community College de Utah, logró algo más. Aprovechó un viaje a Washington el pasado fin de semana para exponer el problema frente a otros líderes universitarios que participaron en el Concilio Nacional de Líderes de Campus.

Moreno, coordinador del grupo Estudiantes Venezolanos en el Exterior, también comentó la situación a un intermediario de la Oficina de Compromiso Público y Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca: “Hablamos apenas unos tres minutos pero él pareció interesado y me dijo que lo llame para continuar la conversación”.

“Hay muchos estudiantes venezolanos quedándose ilegales en otros países”, asegura. “Hay jóvenes durmiendo en estaciones de metro o en restaurantes de 24 horas; hay otros en proceso de deportación. Esto ha generado un caos humanitario increíble”, cuenta. 

MIEDO A CONTAR SUS HISTORIAS

“Muchos guardan silencio y mantienen la esperanza de que, si no dicen nada, les aprobarán eventualmente su dinero”, dijo el líder estudiantil, de 32 años.

En su colegio universitario en Utah, Moreno logró hablar con la administración y abogar por una prórroga para los pagos de matrícula de los estudiantes cuyas divisas han sido negadas.

“A corto plazo, quisiéramos que más universidades le den la oportunidad de pagar fuera de tiempo e inscribirse a los estudiantes venezolanos”, comentó.

Otros estudiantes no han tenido la misma suerte. Varias universidades han dicho a los estudiantes venezolanos que no podrán continuar sus carreras hasta que paguen las cuentas pendientes. Ese es el caso de Márquez, quien no podrá inscribirse en clases para el próximo semestre hasta que no pague los 10.000 dólares que debe.

No tengo ninguna manera de conseguir esa cantidad de dinero.