La tragedia personal del sepulturero de Salgar

Pino, que tiene dos años trabajando en el Cementerio de Salgar, está acostumbrado a ver a sus vecinos y amigos ser tocados por el dolor. Hoy, la vehemencia del agua ha tocado a su puerta. Sin tiempo para reflexionar, solo espera terminar su trabajo rápido y bien. Ya tendrá tiempo para llorar

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

El sepulturero de Salgar perdió 15 familiares en la tragedia, pero la situación de su comunidad no le permite sentarse a llorar. “Ya descansaré”, suelta resignado. Créditos: David Sánchez / El Tiempo

La madrugada del 18 de mayo Jhon Edinson Pino no podía dormir. La lluvia hacía crecer cada vez más el nivel del río, y el ruido que producía era ensordecedor. Preocupado, se asomó por la ventana y comprobó la furia del agua. Eran las 2:30 de la madrugada, y no le quedó más remedio que alertar a sus vecinos.

Con el paso de los minutos se enteró de que ya se contabilizaban algunos fallecidos, así que una hora después ya estaba en su puesto de trabajo, en el cementerio de Salgar, donde tiene dos años trabajando.

Pero a pesar de sepultar a los familiares de sus vecinos y conocidos durante dos años, no estaba preparado para lo que le dejó la terrible avalancha en Colombia. Poco a poco comenzaron a llegar los cuerpos, hasta sumar 84, 15 de ellos familiares de Pino.

“Es doloroso, pero quiero sacar la fuerza para hacer algo bien hecho esta semana y terminar la labor (…). A veces uno trata de explicar lo que siente, pero hoy no tengo palabras, esto es muy duro, lo es para todos, todos son conocidos, vienen familias enteras. Esto no va a ser fácil”, dijo en la mañana antes de enterrar los cuerpos al diario El Tiempo.

Los días posteriores a la tragedia han sido difíciles para el supulturero. Inicia sus labores bien temprano por la mañana y no culmina hasta pasadas las 9 de la noche. “Que Dios nos dé las fuerzas que no hemos tenido nunca para soportar esto”, añade con tristeza, aunque no ha tenido tiempo para llorar por sus familiares y amigos.

El jueves fueron enterrados 33 cuerpos, de los 84 que se han rescatado hasta ahora. Habrán nuevos sepelios el viernes y el sábado. “Lo que me nace en el corazón ahora es estar aquí, hacer esto y hacerlo bien, ya después descansaré”, dijo.