La Trochas se han convertido en una salida para los que juegan con su suerte

El cierre de la frontera a generado una travesía para los que hacen vida en Paraguachón

La Trochas se han convertido en una salida para los que juegan con su suerteLas trochas se han convertido en un peligro. Crédito: EFE
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redación Sumarium)Familias hacen hasta lo imposible por salir de Venezuela hacia Colombia, niños de escasos años hacen parte de la travesía que pasan. Los menores de edad cobran a los conductores una cuota de 100 bolívares para transitar por el río “La Cortica”.

Esta es la primera cuerda que pasa el chofer de un Malibú de los años 80, quien lleva a bordo cinco adultos y dos bebés colombianos.

Para ser trasladados desde Paraguchón hasta Maicao en Colombia, tuvieron que pagar 3.000 bolívares cada uno. a pesar de todos los gastos la familia logró llegar a la Raya el pasado martes, es decir el primer día del cierre fronterizo.

Al darse cuenta que no podían llegar a Colombia decidieron irse por “los caminos verdes”, estas rutas son ilegales y es donde más se ven los negocios ilícitos.

La trocha es como jugar a la ruleta rusa, a veces se gana y en otras se pierde. En esos caminos de la Alta Guajira no hay policías ni militares, son vías en las que mandan los indígenas quienes cobran “los peajes” y hacen su “agosto”, según el diario Panorama.

“Todo es impredecible cuando se anda por una trocha, juegas con la suerte. Allí ocurre de todo, hay violaciones, robos y en ocasiones, la guerrilla quiere demostrar ‘supremacía’ ante los wayuu y les quitan el control de las ‘guayas”, comentó María, quien está dedicada a pasar alimentos regulados desde Venezuela.

En “La Cortica” se cobra de acuerdo con el medio de transporte, es decir si se pasa en moto cobran 1.000 bolívares, en carro por puesto 3.000 y si se camina es gratis. Los precios varían de acuerdo “al peligro que corran los conductores”.

Para pasar de Maicao hasta Paraguachón cobran en peso, en carro tiene un precio de 10.000 pesos, cada puesto, y en moto 3.000.

Luis Eduardo Moreno comentó, “Me mataron a un familiar en Paraguaipoa y debí ir desde Riohacha hasta Maracaibo y como la frontera está cerrada, pagué en Maicao 8.000 pesos para irme en moto con mi esposa y mi hija, de cuatro años”.

Otros aseguran que por la trocha es más facil el acceso ya que no hay quien revise y los alimentos pueden pasar sin ningún problema.

A 100 metros de la GNB hay otra trocha, pero solo se puede ir a pie o en moto y hay que cancelar Bs. 200 por “la pasada”, la misma está al lado de una casa cuya dueña es una anciana encargada de cobrar a los que pasan de Venezuela a Colombia.

La señora Catalina está acostumbrada a gritarle a los que pasan por la trocha, por su edad ni siquiera puede levantarse y acostumbra a estar sentada todo el día en una silla de plástico muy desgastada. Siempre tiene consigo una lata oxidada repleta de billetes de Bs. 100. No se levanta ni a tomar agua.

“Cada vez hay más casas donde en los patios se ve una entrada a una trocha”, comenta un hombre sin atreverse a decir su nombre.