La vida de Leopoldo en prisión contada con imágenes

El líder de Voluntad Popular ocupa su tiempo y distrae a su estómago del hambre gracias a una nueva afición: la pintura.

La vida de Leopoldo en prisión contada con imágenesAutorretrato de Leopoldo López en una celda de la cárcel de Ramo Verde, en 2014. Crédito: El Mundo.
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium). Venezuela ha fijado su mirada desde hace un poco más de un año en el caso que se sigue contra Leopoldo López, tanto, que hoy todos contienen el aliento por su salud, luego de que anunciara una huelga de hambre.

Pero el país caribeño no es el único que fija sus ojos en el joven opositor, tan es así, que El Mundo de España ha dedicado unas líneas a la vida de Loepoldo en prisión.

LAS ACTIVIDADES DE LEOPOLDO EN PRISIÓN

El líder de Voluntad Popular ocupa su tiempo y distrae a su estómago del hambre gracias a una nueva afición: la pintura.

Su hermana, Diana López, la artista de la familia, cuenta que nombraron a su celda en Ramo Verde Las musas en honor a sus hijos, Manuela (5) y Leopoldo (2). El opositor se propuso “decorar el cubículo de 2×3 en el que está aislado y así hacer el lugar más amable para los niños”. De ese modo, en lugar de paredes oscuras y sucias, los niños ven toros, cocodrilos, paisajes, águilas y otras pinturas mucho más agradables a la vista.

Precisamente, fue Diana quien alentó a Leopoldo a refugiarse en la pintura, y en ese lugar al que describen como una suerte de ‘Kindergarten’ repleto de obras del opositor, el pequeño Leopoldo (hijo) dio sus primeros pasos.

LA AGENDA DE OBRAS

En mayo del año pasado comenzó a pintar, “le llevé carboncillos, blocks y varios manuales para aprender a dibujar”, dice su hermana Diana, quien añadió que esta fue una estrategia para distraerlo con actividades distintas a la lectura.

“El tiempo en la cárcel pasa muy despacio. Es un gran lector y también reza mucho. Pero buscábamos otros canales para su distracción y así llegamos a la pintura”, relató.

A pesar del corto tiempo que tiene experimentando con el el carboncillo, Leopoldo califica sus obras en dos clases: sus memorias del paisaje venezolano y su registro visual de la vida en prisión.

En esta última clasificación plasma todo cuanto ve a través de los barrotes, es como una especie de diario en imágenes. Desde octubre de 2014 comenzó a llenar las páginas de ese “diario” y El Mundo difundió un autorretrato perteneciente a su colección personal, que celosamente archiva y fecha su hermana Diana.

LA SALUD DE LEOPOLDO

Cuenta su hermana que está muy delgado y ha perdido al menos 13 kilos, pero se siente “bien y aún tiene fuerzas para seguir luchando”.

En una de sus últimas visitas, Diana quiso entregarle lo que él le había encargado: un libro y el periódico. Pero no pudo hacerlo, no se lo permitieron. El ejemplar incautado fue ‘Adiós muchachos’, de Sergio Ramírez. “Me pareció apropiado llevarle una obra que trata del proceso de transición que vivió Nicaragua tras la dictadura de Somoza”, expuso Diana.

Sin embargo, aunque no pudo entregar esas cosas, sí pudo verlo y poner en sus manos un rosario bendecido por el Papa Francisco. En esa ocasión conversaron sobre la campaña ‘Yo corto con la injusticia’: “Nada más verme me preguntó por mi corte de pelo”.

También hablaron de la visita de Felipe González a Venezuela, de la vigilia que encabezaba Lilian y la conversación que tendrían el papa y el presidente Nicolás Maduro. Para entonces, Diana no sabía que esa reunión no sucedería por “problemas de salud” que aquejaban al primer mandatario.

LA ASESORÍA DE FELIPE GONZÁLEZ

Según relata Diana López, Felipe González se reunió en la casa familiar con los abogados de López, Daniel Ceballos y Antonio Ledezma: “González asesoró a nuestros abogados y trató sobre asuntos técnicos de la defensa de cada uno de los casos”.

Asimismo, el político mantuvo en pie su compromiso de soportar la defensa de la causa y seguir con la campaña de apoyo internacional.

Diana se mostró preocupada por la salud de su hermano y deseosa de ver resultados y respuestas positivas por la lucha que persigue el opositor. “No sabemos cuál es su estado de salud realmente, porque el Gobierno no ha permitido que un médico de la familia le examine. Sólo bebe agua y suero y estamos muy preocupados”, sentenció.

Intervención de la Cruz Roja
Adriana López Vermut y Diana López, las hermanas del opositor venezolano Leopoldo López, inciaron una campaña en Internet para pedir que la Cruz Roja visite a Leopoldo López y al restos de los presos políticos para verificar de manera independiente su estado de salud.

Con el apoyo de la ONG change.org piden a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a Unasur mediar en el proceso para “garantizar los Derechos Humanos de sus seres queridos”.

La iniciativa recabado seis mil 500 firmas en un solo día y quieren alcanzar las 10 mil.