La visita a Cuba que no todos aprueban

"Mi madre es sólo un ejemplo, pero creo que hay una tendencia en aumento dentro de la comunidad cubana en Miami de gente de su generación que creen que es hora de cambiar, de intentar un nuevo enfoque con Cuba", considera.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Washington, Estados Unidos. dpa).- El exilio cubano está dividido. En vísperas de la visita a la isla del presidente de Estados Unidos, la influyente comunidad cubana afincada sobre todo en Florida aún no tiene una sola voz cuando se trata de juzgar el giro que Barack Obama dio hace 15 meses a la política de Washington hacia Cuba.

El exilio histórico, formado fundamentalmente por quienes salieron de Cuba al principio de la Revolución cubana, y los congresistas y senadores de origen cubano se oponen tajantemente al diálogo con La Habana entablado por Obama y a su visita en la isla.

“La nueva política hacia Cuba impulsada por su Administración ha legitimado al régimen de los Castro. Más aun, los legitima sin recibir nada a cambio”, escribieron esta semana en una carta abierta a Obama los integrantes del Foro por los Derechos y las Libertades y la Asamblea de la Resistencia Cubana, que agrupa a organizaciones de derechos humanos dentro y fuera de la isla.

“A los que visitan Cuba como si nuestro país fuera un zoológico exótico sin reparar en la cruda realidad que atraviesa la sociedad cubana, les recordamos lo que (el filósofo británico) Edmund Burke una vez dijo: ‘La única cosa necesaria para el triunfo del mal es que los hombres buenos no hagan nada'”, le dicen a Obama en su carta los activistas.

El senador demócrata Bob Menéndez, de origen cubano, consideró que con el viaje a La Habana Obama “ha cruzado su propia línea roja”, ya que dijo con anterioridad que no iría a isla al menos que hubiera mejoras palpables en materia de derechos humanos. Organizaciones internacionales denuncian desde hace años numerosos arrestos temporales de activistas en Cuba, a menudo para evitar reuniones opositoras.

También se opone a la nueva política de Obama hacia Cuba Orlando Gutiérrez, líder del Directorio Democrático Cubano. “Las cárceles siguen llenan de presos políticos, no hay una amnistía general, hay una represión brutal en las calles y el régimen no ha hecho ningun tipo de apertura respecto a los derechos humanos”, dice a dpa Gutiérrez.

OBAMA NO DEBERÍA VIAJAR A CUBA

El opositor cree que “Obama no debería viajar a Cuba. Una visita incondicional a Cuba, en la cual el régimen no ha hecho ninguna apertura de derechos humanos, es darle un espaldarazo simbólico a este régimen”, asegura recordando la vieja posición del exilio anticastrista.

Pero las nuevas oleadas de exiliados y las nuevas generaciones de cubanoamericanos nacidos en Estados Unidos ven con otros ojos a su país de origen. Lejanos a las batallas ideológicas de sus padres, muchos aprueban el giro en la política de Washington hacia Cuba tras el evidente fracaso de la política de aislamiento.

El 56 por ciento de los cubanoamericanos apoyan la reanudación de relaciones diplomáticas con Cuba y el 53 por ciento se muestra a favor de levantar el embargo de Estados Unidos a la isla, según una encuesta publicada en diciembre por Bendixen & Amandi Internacional.

La opinión varía en función de la edad y de la fecha de llegada de los exiliados a Cuba. Mientras aquellos que llegaron en los años 60 -la mayoría de ellos nacidos en Cuba- se oponen al levantamiento del embargo, los nacidos en Estados Unidos se inclinan más por “tender una rama de olivo”, según la encuestadora.

Entre aquellos que llegaron a Estados Unidos antes de 1980, el 54 por ciento se opone a reconocer a Cuba. En cambio, el 59 por ciento de los que llegaron después de 1980 está a favor.

Tomás Bilbao, experto en Cuba, y Felice Gorordo, fundador de la organización juvenil Raíces de Esperanza, consideran que la división de opiniones dentro del exilio no es sólo generacional. Bilbao opina que el medio millón de viajes que hacen anualmente cubanoamericanos a la isla y el envío de remesas han contribuido al aumento del apoyo dentro del exilio a la nueva política de Obama.

Gorordo pone de ejemplo a su propia madre. Cuando él le dijo por primera vez que quería ir a Cuba ella no lo entendió. Quince años después de abandonar la isla sin intención de volver y viendo el trabajo que hacia su hijo para ayudar a jóvenes cubanos, sin embargo, su madre decidió regresar a Cuba.

“Hace dos años le diagnosticaron cáncer de páncreas y nos hicimos una promesa (…) de que íbamos a acelerar esos planes porque no sabíamos qué iba a pasar. Fuimos en septiembre. Para ella fue un viaje transformador”, narra Gorordo.

“Fue un viaje agridulce porque murió dos meses después. Nuestro gran pesar fue: ¿por qué no fuimos antes?, explica Gorordo. “Mi madre es sólo un ejemplo, pero creo que hay una tendencia en aumento dentro de la comunidad cubana en Miami de gente de su generación que creen que es hora de cambiar, de intentar un nuevo enfoque con Cuba”, considera.

Categoría: Venezuela | Claves: Barack Obama en Cuba