Lágrimas por pañales: el calvario de las madres por conseguirlos

Desde septiembre de 2014 el precio de los pañales desechables no ha sido ajustado

Un paquete de pañales se puede conseguir hasta en Bs. 3.000, 3150% más que su valor original

Publicada por: el dasilvalissette89@gmail.com

Los pañales, fórmulas y productos infantiles se han vuelto blanco de los bachaqueros, quienes revenden estos productos a por lo menos 1000% más de lo que cuestan / Crédito: AP Images

(Caracas, Venezuela) – Largas colas, madrugonazos y hasta humillaciones tienen que pasar las madres de Venezuela para conseguir un par de paquetes de pañales a precios regulados a la semana.

Este artículo de higiene tan preciado por las madres ha sido, junto a la leche y los medicamentos, motivo de sufrimiento y lágrimas en el país que es hoy Venezuela.

Les contaré la historia de Mariela, una luchadora más que con dos hijos pequeños, la billetera vacía y un sinfín de ilusiones sin cumplir dejó ver su desesperación en el inmenso y vacío Bicentenario de Plaza Venezuela.

Mariela, de 24 años, oriunda de Cumaná pero residente de los Valles del Tuy se levanta todos los días con una idea distinta en la mente para salir adelante y darle de comer a sus bebés, de 8 meses y 2 años.

Un día hace arepas, otro día vende café y algunas veces hace tortas de zanahoria y ahuyama para resolverse. Pero esta forma de ingreso ha venido decayendo producto de la abrumadora escasez que vive el país.

“Antes era más sencillo, conseguía mi harina y los materiales fácilmente y a buen precio. Pero ya no es así, por ejemplo si quiero hacer una torta para vender tengo dos opciones: o tengo que madrugar con mis hijos, porque mi mamá no siempre me los puede cuidar, para hacer cola o lo compro revendido en ‘los valles’ y no me deja ganancia”, exclamó a las afueras del supermercado mientras reposaba unas pesadas bolsas.

Con ropa visiblemente envejecida, zapatos desgastados y con un peso paupérrimo, Mariela lleva más de un mes sin poder comprar pañales. El “no hay” y el “ya se acabaron” forman parte de su peregrinar semanal de los jueves, día en el que puede acceder a los productos regulados por el fin de su número de cédula.

¡Hasta cuando! ¡Esto no puede seguir así!¿Qué le voy a poner a mi bebé?, tengo un mes sin conseguir pañales.

Sin embargo, hoy fue un día diferente para Mariela, hoy fue el día en que todos los elementos confluyeron y la ira y la impotencia se desataron en un escenario histérico lleno de drama que conmueve a cualquiera.

Eran cerca de las 8:30 am, a penas comenzaba la mañana, pero Mariela ya llevaba al menos 6 horas despierta, su día comenzó antes y no acabaría mejor.

Llegando a Plaza Venezuela se impone la cementista estructura del expropiado Supermercados Éxito, al entrar por las escaleras descompuestas del enorme lugar lo primero que vimos fue una camioneta pick up repleta de uniformados militares montando al menos 20 cajas, que desconocíamos su contenido, acompañado de varias mujeres que vestían la tradicional camisa roja del supermercado.

La gente con ansias subía la rampa eléctrica a zancadas largas y formaba velozmente la cola para ingresar al Bicentenario, adentro corrían para poder atesorar dos paquetes de pañales Pampers talla G. No había más nada por lo que correr, entre esas personas estaba Mariela junto a su pequeño de 2 años que daba pasos cortos y cargando a su preciosa hija…. No llegó a ver ni un solo empaque verde en el rincón donde siempre los ponen.

Se fue hacia las cajas a preguntarle si había más pañales, la respuesta: “Nada de eso, ni los busque”. Lágrimas brotaron de sus ojos y frente a más de un centenar de personas, que agarraban los preciados pañales como si fuesen oro, arrancó una crisis de desespero. “¡Hasta cuando! ¡Esto no puede seguir así!¿Qué le voy a poner a mi bebé?, tengo un mes sin conseguir pañales”.

Los presentes la miraban fríos, indolentes y hasta con desprecios mientras que un cajero poco amable le decía que “dejara el show”. Mariela que salía del local desconsolada y con la indignación a flor de piel, podía ver que una muchacha que trabajaba en el establecimiento escondía dos paquetes de pañales que un usuario no se podía llevar porque no le correspondía su día con la cédula.

A las afueras, ya más calmada, explicó que no puede darse el lujo de adquirir este producto que cuesta Bs. 95,02 en los bachaqueros que los venden hasta por Bs. 1.200, porque no tendría con qué darle de comer a sus hijos. “Ya no puedo producir como antes, no encuentro los materiales para hacer mis tortas y empanadas. No puedo pagar tanto en los bachaqueros. Esto no puede seguir así… aquí solo queda sobrevivir“.

Sin más nada que hacer en ese lugar, se dio la media vuelta a la espera de poder conseguir los pañales otro día jueves.

EL PRECIO DEL BACHAQUEO

En varias zonas de la ciudad capital, entre ellas Petare, Chacao, Caricuao y El Valle, se consiguen los tan preciados desechables a precios poco solidarios. Quien tenga la urgencia de este producto puede acceder a él desde Bs. 700 hasta Bs. 1.500 el paquete de 20 unidades, todo dependerá de la talla que utilice su hijo.

Por lo general, las tallas G, XG y XXG son las más costosas y cotizadas, aunque el precio regulado entre esas tallas y las más pequeñas no tenga un significativo impacto al bolsillo.

Sin embargo, fuera de los límites capitalinos la cosa es mucho peor. El mismo empaque de pañales en Zulia se consigue desde Bs. 2.500, lo que representa un incremento de 2600% con respecto a su costo real.

Mientras que en el estado Bolívar lo puede adquirir en Bs. 3.000. Hace año y medio el precio de los pañales permanece estático, característica nada similar al índice de inflación que cerró en 2015 en 270% según cifras ofrecidas por el Banco Central de Venezuela.

PUEDE LEER TAMBIÉN