El “costo” de ser un medio pro Gobierno

La inercia de los directivos que manejan medios de comunicación, ante la pérdida de credibilidad, personal y anunciantes, lleva a preguntar: ¿Qué buscan?

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El portal de la revista semanal Newsweek publicó un artículo que relata las consecuencias que tienen que afrontar los medios de comunicación que se limitan a difundir información de tendencia chavista: renuncias masivas de personal, pérdida de credibilidad, audiencia y anunciantes, son algunas de ellas.

La periodista Gitanjali Wolfermann toma como referencia el trabajo de Marcelino Bisbal, en su obra Saldo en rojo: comunicaciones y cultura en la era bolivariana, para sustentar su hipótesis y afirmar que los directivos de líneas editoriales chavistas, optan por ignorar la situación.

“La hegemonía comunicacional sufre de rendimientos decrecientes a escala. Llega un momento en el que la gente deja de creer en lo que viene de lo único y a partir de allí, importa más la hegemonía que lo comunicacional”, extrae Wolfermann el trabajo de Bisbal.

¿CANTIDAD IGUAL A CALIDAD?

De 37 medios de comunicación (prensa, radio y televisión) que hacen vida en el estado Carabobo, 30 tienen una línea editorial roja y en Zulia no es la excepción: de 89, 71 censuran a la oposición.

Sin embargo, un trabajo realizado por la firma Datanálisis de Luis Vicente León, apunta que un 70% de los venezolanos no creen en la guerra económica.

“Dadas las características del proceso político que se vive en Venezuela, para ciertos medios -aquellos que aún mantienen su vieja estructura de propiedad-, el interés está en sobrevivir o subsistir; qué significó eso, autocensura bajo la falsa tesis del llamado «equilibrio informativo». Autocensurándose consiguen algunas «prebendas», como el papel prensa o mantener la concesión de la frecuencia radioeléctrica para seguir existiendo como industria cultural. Ahí podemos poner como ejemplo a pequeños periódicos y emisoras en el interior del país que no han pasado a otras manos, pero que se autocensuran para no acarrease problemas con el sector gubernamental. Simplemente se mantienen en el aire, tienen publicidad oficial y no entran en grandes conflictos con el poder”, dice Bisbal.

Los medios que han buscado ésta manera de adaptarse al ámbito político, estableciendo una línea editorial progubernamental están recibiendo en la actualidad un fuerte impacto negativo.

“Los datos que manejamos tanto de los medios radioeléctricos como de los impresos, demuestran que el nivel de impacto que tienen en la audiencia es escandalosamente bajo; canales como VTV o Tves tienen un rating bajísimo, al punto de que no compensan las inversiones. Cómo subsistirán esos medios mañana… no lo sé, hoy por hoy, sí sabemos que periódicos como Últimas Noticias, El Universal y canales como Globovisión, que han pasado a otras manos, bajaron su nivel de audiencia en sectores de clase media y baja; sobre todo en aquellos más opositores. La audiencia es inteligente y se da cuenta de qué medio está alineado con el gobierno y a partir de allí puede decidir dejarlo de ver o leer”, argumenta Bisbal.

SIN DESPIDOS, PERO LA PUERTA ESTÁ ABIERTA

Un ejemplo de esto son los casi 300 profesionales que salieron por vía de renuncia o despido del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa durante el año pasado.

“La pérdida del capital reputacional –fenómeno vinculado a la pérdida del talento humano-, ha sido otra de las consecuencias para estas empresas, cuyos productos informativos han visto menguada su calidad y credibilidad. La lógica indica que de allí a las pérdidas financieras hay solo un paso”, escribe Wolfermann. 

¿QUÉ DEBE HACER UN PERIODISTA?

“Lo que estamos viviendo en el periodismo no es nuevo; en una profesión que siempre ha sido contrapoder, estos son fenómenos que conocemos. Cada periodista puede optar por una forma de afrontarlo, siempre y cuando no sea por la vía de la sumisión, porque eso no es periodismo. Hay quienes se han ido de los periódicos; pero dentro de los medios que han sido comprados por grupos abiertamente afines al gobierno estamos encontrando dos fenómenos: por un lado, la gente que se somete y autocensura, de eso hay; también encontramos a quienes deciden defender un espacio, los que se quedan para convertirse en elementos de choque; son los que escriben, confrontan a los jefes, no se someten a la línea editorial y por tanto son sometidos a censura”, detalla para Newsweek la periodista científica, Acianela Montes de Oca.

Categoría: Venezuela