Las humillaciones que sufren los venezolanos para comprar comida

"Me amenazaron y me persiguieron hasta el carro. Allí me cayeron a golpes por 'sapa', dijeron, y se llevaron mis compras"

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Las colas para comprar alimentos y productos básicos en el país han cambiado la rutina de todos los venezolanos: sin contar la significación negativa que ya implica el estar condicionados para adquirir artículos esenciales, la experiencia de estar en una fila en un supermercado es casi siempre humillante.

Carmen Landaeta vive en El Cafetal, y durante años asistió a realizar sus compras en el supermercado del centro comercial Caurimare. Rutina que finalizó tras denunciar ante el vigilante del establecimiento de un grupo de “bachaqueras” se estaba coleando.

“Me amenazaron y me persiguieron hasta el carro. Allí me cayeron a golpes por ‘sapa’, dijeron, y se llevaron mis compras”, narró a El Nacional Landaeta al sentenciar que los bachaqueros sacaron de los supermercados a los clientes: “Ya no podemos comprar en los comercios que nos eran habituales”.

Esta historia no es fortuita, es la “ley” que imponen los bachaqueros para acceder a los comercios.

Marta Singer contó que decidió no regresar al centro comercial Vizcaya desde que presenció como una mujer amenazó a una cajera con una navaja porque no le permitió pasar la compra de productos regulados; y esta al ser retirada por los vigilantes, junto a un grupo, intentó entrar por la parte de atrás: “Hicieron disparos al aire y nosotros, aterrados, estábamos dentro del supermercado”.

A las afueras del centro comercial Macaracuay Plaza, también se hacen colas desde muy temprano por productos regulados, pero no importa la hora en que se llegue, al iniciar las ventas, un grupo de bachaqueros, muestra sus armas y entra primero que los que están anotados y en espera desde la madrugada, cuenta Mary Salazar. 

María Betancourt, dueña de una tienda de ropa para dama en Macaracuay, afirma que no solo los clientes le temen a la presencia de bachaqueros: “Nosotras también nos sentimos aterrados y cerramos más temprano cuando la cola es muy larga para evitar el riesgo” pues asegura que a los trabajadores los han despojado de sus pertenencias y les han robado mercancía pequeña.

Este problema se replica en todos los establecimientos, limitaciones para ingresar a los supermercados sobran; y se suma el racionamiento eléctrico. En el Unicentro el Marqués ahora abren a las 12:00 pm, pero las colas igual inician en la madrugada para ingresar a los supermercados y farmacias.

“A mediodía la gente ya esta desesperada de aguardar debajo de sombrillas, malhumorada e incontenible. El miércoles pasado pedían con rabia que agilizaran el proceso de acceso a la tienda y el ambiente era tenso”, relató José Gregorio Tovar.