Las “irregularidades” de uniformados en “tantos años” del Gobierno cívico-militar

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El periodista Nelson Bocaranda informó en sus Runrunes al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, de “hechos irregulares” que han venido cometiendo uniformados desde hace tiempo.

Precisó, por ejemplo, que en el Servicio Autónomo Nacional para la Normalización, Calidad, Metrología y Reglamentos Técnicos (Sencamer) desde hace tres meses “5 militares, identificándose como radicales y revolucionarios, pretenden imponer costos adicionales para las comprobaciones interlaboratorios y supervisión de las facturaciones con un cobro ‘a cuentas no oficiales’ de un 15%”.

Otro de los alertas que dio Bocaranda fue que vecinos de la calle B6 en La Lagunita tienen más de dos años observando cómo camiones y camionetas de la Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor “descargan cemento y cabillas para unas lujosas mansiones en construcción”.

A CONTINUACIÓN EL TEXTO ÍNTEGRO:

Sabiendo que el ministro está interesado en tener éxito en la misión que le encomendó Nicolás vale la pena hacer de su conocimiento algunas de las tantas irregularidades que los uniformados bajo su mandar vienen cometiendo en tantos años del gobierno militar-cívico.

No contaré historias viejas y repetidas como el contrabando de extracción de gasolina que ya va para mas de 10 años ni el peaje fronterizo sin careta que es el pan nuestro de los habitantes de toda la frontera con Colombia. Solo unos ejemplos, algunos antes de que tomara el poder que hoy tiene: Desde hace unos tres meses un grupo de militares, encabezados por un general, reemplazaron a otros uniformados que venían manejando, nada más que con normalidad, el Servicio Autónomo Nacional para la Normalización, Calidad, Metrología y Reglamentos Técnicos (Sencamer).

Este organismo revisa todos los laboratorios de calibración y ensayo para certificar la calidad de los instrumentos que como termómetros, barómetros, phimetros, balanzas, se requieren así como la calidad de productos y servicios que van desde construcciones hasta medicinas. Barriendo como escoba nueva los 5 militares, identificándose como radicales y revolucionarios, pretenden imponer costos adicionales para las comprobaciones inter-laboratorios y supervisión de las facturaciones con un cobro “a cuentas no oficiales” de un 15%.

Por supuesto que las empresas no las han aceptado. Ya antes cuando Samán estuvo de ministro varias fueron desvalijadas de sus activos, muchos de ellos “robados” pues nunca se los pagaron y fueron llevados a Maracay a la sede de un instituto de Metrología. Además pasaron a cargos inferiores a todo el personal de carrera en el organismo. Los que sí están preparados. La Cámara de Empresas de Metrología y Afines, CEMAV, puede darle toda la información.

Otro caso, hace 48 horas en Apure, donde la GNB apoyada con la Sundde y Sundagro se “cogieron” de los depósitos de Alimentos Polar 14 mil kilos de comida y productos al estilo Jalisco. ¿Quién paga ese saqueo? Otro: los vecinos de la calle B6 en La Lagunita tienen más de dos años viendo camiones y camionetas de la “Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor” descargando cemento y cabillas para unas lujosas mansiones en construcción.

Sus denuncias, de las que me he hecho eco en esta columna, han pasado con total impunidad mientras los hombres armados hacen gala de su poder. En otras construcciones en todos los municipios es bien sabido que el costo de una gandola de cabillas es de un millón de bolívares pero a los uniformados de la GNB que resguardan el envío -¿o lo consiguen?- deben pagarles 2 millones adicionales.

Otros casos que se están repitiendo en varias partes es el de uniformados, de capitanes para arriba -y hasta bien arriba- que están usando las bolsas de los CLAP como instrumento de pago para todos los servicios que contraten, desde albañiles hasta choferes y mesoneros. ¿No y que eran para el pueblo hambriento rojo rojito?

Pruebas hay suficientes. Pele el ojo. La guachafita aumenta a medida que no se toman las medidas correctivas. Entiendo el desespero en las alturas del poder. ¿A quién le echarán la culpa? Ya no pueden usar ni la guerra económica ni el imperio.




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