Lilian y Antonieta, las mujeres que encabezan la lucha por Leopoldo López

Su madre se muestra tan preocupada por la salud de su hijo como confiada y orgullosa de la valentía de este

Tanto Antonieta como Lilian coinciden que como familia hoy son un gran bloque

Lilian y Antonieta, las mujeres que encabezan la lucha por Leopoldo López"Tanto Antonieta como Lilian coinciden que como familia hoy son un gran bloque, no se han planteado un día específico de poder ver a Leopoldo en libertad". Crédito: Álex Urbina/ Sumarium.
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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) Serenas y calmas, así se muestran Antonieta Mendoza de López y Lilian Tintori, dos mujeres a quienes les cambió la vida radicalmente luego que Leopoldo López se entregara a la justicia venezolana el 12 de febrero de 2014. Hoy lleva quince meses privado de libertad en la cárcel militar de Ramo Verde, ubicada en Los Teques, estado Miranda.

“Pedimos a Dios que la liberación de Leopoldo sea cuando él lo considere”. Crédito: Álex Urbina/ Sumarium

Su madre se muestra tan preocupada por la salud de su hijo como confiada y orgullosa de la valentía de este al emprender una huelga de hambre, sacrificio que justifica es “por una noble causa que involucra a millones de venezolanos”. Repite con detenimiento el mensaje de Leopoldo de que “Venezuela es su proyecto de vida”, el mismo que la hace sostenerse en la lucha diaria y acompañar a Lilian Tintori, hasta lograr verlo en libertad.

El seno familiar del líder de Voluntad Popular se sostiene con la fe puesta en que Dios hará justicia, cada uno desde su silencio ora, eleva plegarias y aún cuando no han recibido el milagro de la liberación se mantienen unidos, firmes y hasta fortalecidos de que falta un día menos para “tenerlo nuevamente en casa”.

Desde que Leopoldo López está en prisión, Tintori tuvo que darle un giro a su vida que quizá no imaginó jamás. Para ella casarse con el entonces alcalde de Chacao, implicaba hacerlo también con la patria que los parió, la misma donde se establecieron como familia, donde procrearon y han criado a sus dos hijos; Manuela y Leopoldo Santiago.

Tintori cuenta que desde que su esposo fue detenido los días han sido duros, fuertes, tristes, aunque reconoce que se ha fortalecido como ser humano y se ha cargado de esperanza.

“Esta es una prueba que nos pone la vida, sabemos que es muy fuerte, pero vamos a librar”. Crédito: Álex Urbina/ Sumarium

Este año y tres meses no los ve como una pérdida, por el contrario, ha ganado una mayor conexión espiritual, confianza en si misma, oportunidad de reunirse con personajes políticos y defensores de derechos humanos de otros países interesados en el caso de López.

“Esta es una prueba que nos pone la vida, que sabemos es muy fuerte… por mi familia, por mi país siento el compromiso y la responsabilidad de seguir adelante, porque estoy segura que vamos a liberar a nuestros presos políticos”, así dijo esta caraqueña amante del deporte, yoga y del imponente Ávila.

Tanto Antonieta como Lilian coinciden que como familia hoy son un gran bloque, no se han planteado un día específico de poder ver a Leopoldo en libertad, “le pedimos a papa Dios que sea cuando él lo considere, si ponemos una fecha podríamos perder la esperanza al no verlo cristalizado y eso no está contemplado“, dijo la progenitora.

Los pequeños Manuela y Leopoldo Santiago se han tenido que acostumbrar a aprovechar el mayor tiempo posible cuando son llevados a Ramo Verde a visitar a su papá, “en las noches les leo un libro de ayuno, también algo de Mahatma Gandhi y les digo que lo que está haciendo su papá es un acto de valentía, porque Leopoldo es un héroe”, dice Tintori, mientras que la abuela procura no perderse ningún acto escolar para reforzar la unión familiar.

DIOS, FE, PAZ Y VENEZUELA

Lilian Tintori siempre luce una camisa blanca, color que simboliza la fe y la paz que no cesa en repetir, deben mantener los venezolanos. Se aferra a Dios y al Espíritu Santo a quien le ha entregado esta misión de vida, “a él le pido que ponga sus palabras en mi boca, en cada declaración, reunión”. Antonieta Mendoza de López muestra una fe de hierro, le pide a la Virgen para que interceda por la situación de su hijo y por Venezuela.

Ambas piden orar “esto es una batalla espiritual, activemos cadenas de oraciones a nivel nacional, quien está con Dios no puede faltarle nada”.

Este año y tres meses de prisión han servido para que Leopoldo López evolucione espiritualmente, “hoy es un hombre más sereno, más claro, decidido, abierto a un diálogo, a escuchar el otro lado”, comenta su esposa.

El encarcelamiento ha servido para que el líder político se mantenga leyendo la Biblia y practique los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola.