Ríchard Páez descarta su candidatura a la presidencia de la FVF

Incluso, ahora que se está dando un ingreso importante con las transmisiones televisivas a nivel internacional.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El ex seleccionador de la Vinotinto, Ríchard Páez, regresó al país tras sus pasantías por el fútbol internacional y aclara desde su punto de vista la situación del balompié criollo.

Desde una entrevista con el diario regional La Verda, el ex director de la selección nacional, explicó que el deporte ha madurado un poco en el país pero le falta la ayuda y organización de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).

Otro de los temas que aclaró es que “la dirigencia del fútbol en este país debe adaptarse a los cambios que vienen en el fútbol internacional”.

A CONTINUACIÓN LA ENTREVISTA COMPLETA:

Venezuela nuevamente cuenta con la presencia de Ríchard Páez. El ex seleccionador de la Vinotinto regresó a su país después de seis meses en el extranjero. Pese a ello, el merideño no despegó su atención del fútbol venezolano. Es algo imposible para el doctor Páez.

El médico traumatólogo contempló desde fuera de las fronteras el acontecer del fútbol venezolano -desde diversas perspectivas- y compartió con La Verdad su visión más analítica y a la vez crítica de la actualidad del balompié nacional.

– Supimos que está de regreso al país y que volvió a ser espectador de fútbol venezolano. ¿Cómo ve la actualidad del fútbol nacional?

– En el contexto general veo el fútbol venezolano en un proceso de adecuación. Esa es la palabra. Es un proceso donde lamentablemente hay un vacío de poder dirigencial que está repercutiendo negativamente en todo. Definitivamente no vamos en la trasformación de lo positivo. Es lamentable que sea así.

No puede ser que en 2007 organizamos la Copa América y tuvimos nueve estadios de primer nivel y varios de esos estadios en la actualidad estén en lamentables condiciones, no solo estructurales, sino con un césped deplorable. Eso no nos lo podemos permitir. La evolución que conseguimos en un momento donde a través de la selección conseguimos implantar un sentimiento de orgullo parece desaparecida. Eso es algo preocupante […] Tampoco estamos consiguiendo jugadores desestabilizadores como en su momento. Varias cosas no van bien.

– Durante su etapa como DT de Venezuela, el “Pachencho” Romero era su casa. Ahora muestra una cara muy maltratada. En especial el cesped. Pero hubo un cambio de mando (pasó de Min-Deporte a Gobernación). ¿Cuán importante sería rescatarlo?

– Es que eso sería lo ideal. Y es que creo que hacia ahí deben ir las primeras inversiones de la Federación Venezolana de Fútbol. El cuidado del césped de los distintos campos debe ser una de las prioridades. Creo que ahora la Asociación de Clubes está apuntando hacia eso y me parece bien. No podemos pretender jugar a un nivel técnico alto, y aplicar el juego de toque, con unos campos en esas condiciones.

Incluso, ahora que se está dando un ingreso importante con las transmisiones televisivas a nivel internacional. Honestamente es lamentable que estemos dando esta cara al mundo de los terrenos del fútbol venezolano. No solo es el “Pachencho”, es el Olímpico (de la UCV), el Brígido (Iriarte), los campos del Monagas y del Aragua. Es cierto que no son todas las canchas, pero con cinco o seis que de verdad que es inconcebible que así se practique buen fútbol. Y eso no es culpa de los jugadores ni de los entrenadores, eso es culpa de los dirigentes.

– El fútbol mundial está muy golpeado con el llamado Fifa Gate. Incluso, Rafael Esquivel está siendo procesado en EEUU. Una situación delicada que está teniendo su impacto en el fútbol venezolano. ¿Comparte esa idea?

– Lo de Esquivel es una situación delicada. Pero es consecuencia de un mal manejo. Hay que decir que no se ha demostrado que es culpable. Se está haciendo una investigación y habrá que esperar los resultados. Pero creo que lo importante es que hay que rescatar la transparencia en el fútbol venezolano. Y para eso debe venir un cambio. No puede ser que el fútbol venezolano tenga 30 años marchando hacia la misma dirección.

– Está situación de los jugadores de la Vinotinto firmando una carta en contra de la FVF. ¿Es consecuencia de la ausencia de la figura de Rafael Esquivel?, ¿o era inevitable?

– Una vez más creo que eso es producto del mal manejo. Es producto que ahora mismo hay una crisis de liderazgo. Y ante esas situaciones se presentan escenarios como ese. Pero nos toca ajustar […] La dirigencia del fútbol en este país debe adaptarse a los cambios que vienen en el fútbol internacional y los ajustes que vendrán con el nuevo presidente (Gianni Infantino). Ojalá logremos esos cambios para poder optar a ese anhelado cupo al Mundial, porque de momento nos volvimos a poner el disfraz de Cenicienta.

– Sé que usted ha pedido cambios en el fútbol venezolano y para 2017 habría elecciones. ¿Está interesado en una candidatura a la presidencia de la FVF?

– Es imposible que hablemos de eso porque el reglamento electoral de la Federación Venezolana de Fútbol no permite que alguien que no sea uno de los directivos de los clubes opte a ese cargo. Eso es algo que se debe cambiar. Tampoco es posible que la escogencia para un puesto tan importante como la del presidente de la Federación Venezolana se maneje con un padrón electoral de 60 personas. Esas son dos cosas que se deben cambiar ya que ese proceso ayuda a la corrupción que tiene a la FIFA hoy en boca de todos. Eso debe cambiar desde adentro para que hombres como yo puedan aportar. Pero debe ser un cambio interno, no hay otra. Esperamos cambios para 2017.

– Es inevitable consultársele sobre el proceso del fútbol femenino. Actualmente la sub-17 está muy cerca de asistir al Mundial de Jordania con un gran Sudamericano en Lara y aprovechando una generación talentosa llevada por Kenneth Zseremeta, ¿lo ve así?

– Kenneth Zseremeta es el mejor ejemplo de que las cosas se pueden funcionar si se trabaja con constancia. Él comanda un proyecto basado en los valores y en conceptos claros. Todo eso da resultados, pese a las adversidades. Es como cuando nosotros (la Vinotinto) lo hicimos en 2001. Competimos con muchas más adversidades porque no teníamos ni el presupuesto, ni los recursos, que hay ahora, porque no teníamos ni el Centro de Alto Rendimiento. Pero logramos hacer de la selección un sentimiento de orgullo y eso son estas chamas.