Lo que no se sabe de la “Toma de Caracas”, según LVL

Advirtió que habrá riesgo de que "grupos radicales, de cualquier lado, intenten desvirtuar la condición pacífica de la protesta".

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, señaló que la estrategia “ganadora de la oposición es la protesta y la manifestación pacífica”.

Asimismo, indicó a través de su cuenta en la red social Twitter que las acciones radicales y violentas “deben ser rechazadas”: “Quienes pretendan desvirtuar el objetivo pacífico de la protesta popular estarán jugando, conscientemente o no, a favor del Gobierno”.

“La oposición busca una demostración masiva de fuerza que la empodere, la entusiasme y la unifique. Y eso sólo se logra en paz”, agregó al tiempo que el derecho político y constitucional de manifestar no es respetado por el Estado.

Comentó que la evaluación de gestión del Gobierno “es la peor en 18 años, lo que se convierte en un estímulo natural a la protesta. Sabemos que a pesar de las diferencias relevantes dentro de la oposición y sus líderes, la marcha del 1 septiembre la unifica en un objetivo común”.

“Ocho de cada 10 venezolanos quiere cambio, lo que hace gigante el universo potencial de personas con deseos de manifestar. Esta será una manifestación de grandes dimensiones, imposible de tapar a nivel comunicacional”, dijo.

El también economista precisó que el Gobierno “hace y hará todo lo posible por generar miedo” para minimizar la participación ciudadana, “pero el impacto será menor. Las acciones contra líderes políticos y amenazas contra empleados públicos son contraproducentes y motivan más participación”.

Advirtió que habrá riesgo de que “grupos radicales, de cualquier lado, intenten desvirtuar la condición pacífica de la protesta. Todo el mundo estará pendiente del desarrollo de la protesta, lo que eleva los costos de acciones radicales contra el pueblo”.

LO QUE NO SE SABE

Ante esto, se preguntó: “¿Qué no sabemos? Aunque la mayoría de las manifestaciones se han desarrollado y finalizado pacíficamente, la experiencia indica que hay riesgos involucrados. No sabemos si el Gobierno permitirá la manifestación sin provocación para dejarla solo como una foto o la usará como excusa de radicalización”.

“No sabemos si la gente entenderá que el éxito de la marcha es de articulación a futuro o se frustrará esperando de ella mucho más de lo que debe. No sabemos si el Gobierno entenderá que seguir arrinconando a la mayoría es una bomba de tiempo o seguirá jugando al ‘bullying’ con un volcán. No sabemos tampoco si la unidad opositora se mantendrá después de la marcha o es sólo un chicle que se desgasta. Los fenómenos sociales no son linealmente proyectables. Pero algo es claro. La oposición tiene el balón y se adentra al campo del adversario”, finalizó.

Qué sabemos y qué no sabemos sobre la marcha opositora del primero de septiembre? Sabemos que manifestar y protestar pacíficamente es un derecho político y constitucional que debería ser respetado por el Edo…y evidentemente no es. Sabemos que la evaluación de gestión del gobierno es la peor en 18 años, lo que se convierte en un esíimulo natural a la protesta. Sabemos que a pesar de las diferencias relevantes dentro de la oposición y sus líderes, la marcha de Sep 1 la unifica en un objetivo común. Sabemos que 8 de cada 10 venezolanos quiere cambio, lo que hace gigante el universo potencial de personas con deseos de manifestar. Sabemos que esta será una manifestación de grandes dimensiones, imposible de tapar a nivel comunicacional. Sabemos que el gobierno hace y hará todo lo posible por generar miedo para minimizar la participación ciudadana, pero el impacto será menor. Sabemos que las acciones contra líderes políticos y amenazas contra empleados públicos son contraproducentes y motivan más participación. Sabemos también que habrá riesgo de que grupos radicales, de cualquier lado, intenten desvirtuar la condición pacífica de la protesta. Sabemos que todo el mundo estará pendiente del desarrollo de la protesta, lo que eleva los costos de acciones radicales contra el pueblo. Pero, qué no sabemos? Aunque la mayoría de las manifestaciones se han desarrollado y finalizado pacíficamente, la experiencia indica que hay riesgos involucrados. No sabemos si el gob permitirá la manifestación sin provocación para dejarla sólo como una foto o la usará como excusa de radicalización. No sabemos si la gente entenderá que el éxito de la marcha es de articulación a futuro o se frustrará esperando de ella mucho más de lo que debe. No sabemos si el gobierno entenderá que seguir arrinconando a la mayoría es una bomba de tiempo o seguirá jugando al Bully con un volcán. No sabemos tampoco si la unidad opositora se mantendrá después de la marcha o es sólo un chicle que se desgasta. Los fenómenos sociales no son linealmente proyectables. Pero algo es claro. La oposición tiene el balón y se adentra al campo del adversario.

Una foto publicada por Luis Vicente Leon (@luisvleon) el