Los billetes también se suman a la larga lista de escasez

Para el economista Luis Oliveros, la escasez de billetes se debe a la inflación. “Hace seis meses se necesitaba una cantidad de billetes que hoy se multiplica por dos y por tres para comprar la misma cosa”.

Los billetes también se suman a la larga lista de escasezImagen de una exhibición de los nuevos billetes emitidos en la sede del Banco Central, en Caracas, el 24 de octubre de 2007. Crédito: El Confidencial / Reuters
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- La escasez en Venezuela no solo llega a los alimentos, medicinas, repuestos… también alcanza a los mismos billetes. La moneda de máxima denominación en de Bs. 100, sin embargo, debido a la alta inflación, eso no alcanza para mucho. Como máximo podrá comprar unos cuantos plátanos, y si tiene suerte, un paquete de papel higiénico a precio regulado.

En Caracas, un lunes a primera hora de la mañana y cada vez con más frecuencia, es común que al tratar de sacar dinero en el cajero aparezca un mensaje luminiscente, amarillo sobre fondo azul: “Fuera de servicio”. Después de todo un fin de semana sin que las furgonetas de seguridad pasen por las sucursales, no hay billetes. Aunque seguramente, buscando otra oficina cercana del mismo o de otro banco, se consiga. Pero eso es en Caracas. A medida que se avanza hacia el interior del país y hacia la frontera, es más complicado.

Para el economista Luis Oliveros, la escasez de billetes se debe a la inflación. “Hace seis meses se necesitaba una cantidad de billetes que hoy se multiplica por dos y por tres para comprar la misma cosa”. No hay cifras oficiales de inflación en Venezuela. Lo más cercano son las previsiones del Bank of America, que estima que al cierre de 2015 pasará el 170%, reseña una nota de El Confidencial.

Un billete con la imagen del presidente Nicolás Maduro en un mercado de Caracas. Crédito: El Confidencial / Reuters

Cuenta que los billetes de baja denominación, de dos, cinco, 10 y 20 bolívares, “hacen mucho volumen a la hora de salir a comprar, así que la demanda de billete alto es mucha”. De hecho, con solo presentar cualquiera de esos billetes, apenas se puede adquirir nada, si acaso, un chicle, una botella de agua o un billete de autobús interurbano.

Pero a este fenómeno se suma el contrabando de billetes en la frontera. Un alto directivo de un banco que prefiere mantener el anonimato explica a El Confidencial que tratan de no enviar billetes de alta denominación (50 y 100 bolívares) a los estados fronterizos con Colombia. “Allí se pierden, son muy buscados. Los revenden”, cuenta.

Según declaraciones del teniente coronel Humberto Villamizar Sepúlveda a medios locales, esta venta ilegal de billetes “es una modalidad de delito que suele utilizarse para alimentar las arcas de las redes de contrabando, las mafias y el narcotráfico”.

El economista Oliveros puntualiza que el contrabando de billetes de 100 no solo ocurre en la frontera y no solo se realiza con fines netamente delictivos. “También es un fenómeno en cualquier mercado de la capital. Pagan de un 20 a un 25% por encima de su valor. Los necesitan para facilitar las transacciones”.

BILLETE DE BS. 500

Esta escasez de billetes de alta denominación ha obligado al Banco Central a abrir una licitación para poder obtener papel de impresión. Convocó un concurso internacional para que una empresa externa, con papel, imprima billetes de 50 y de 100. Pero no basta. “Ya es necesario que haya más billetes, de 500, de 1.000, de 2.000 bolívares”, dice Oliveros.

Desde que murió el presidente Hugo Chávez -fecha que además marca el inicio de un incremento en el proceso inflacionario-, corre por las redes sociales el rumor de que el Banco Central de Venezuela emitirá un nuevo billete de 500 bolívares con la cara del líder bolivariano. Lejos de esto, después de dos años no ha habido cambios en la filatelia nacional. “No creo que venga un billete con la cara de Chávez. Por un lado, sería un autogol, porque es poner la cara del Comandante Eterno a un fracaso. Por otro, no me sorprendería, porque para ellos (Gobierno) ya es como un fetiche”, explica Oliveros.

Categoría: Economía | Claves: Venezuela