Los conmovedores gestos de James con sus pequeños hinchas

La Copa América está dejando significativas enseñanzas, la más importante la humildad, y es que definitivamente la humildad de los hombres no resta nada a sus vidas, todo lo contrario, suma nobleza, grandeza y admiración.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Para los pequeños de la casa, las estrellas de cualquier deporte siempre serán ídolos dignos de imitar o admirar, así lo siente Miguel Ángel Ortíz, el niño colombiano que logró captar la atención de su jugador favorito, James Rodríguez.

Miguel de tan solo 10 años, se ubicó sobre la barrera de seguridad a la espera de los jugadores de la selección colombiana y con la camisa del número 10, inició el llamado a cada jugador que salía del gran autobús. Llamó a Jackson pero este le ignoró, insistió con Falcao pero este hizo caso omiso a su voz emocionada.

El corazón se aceleró cuando el crack James Rodríguez salió del bus y sin titubeo caminó hasta donde se encontraba Miguel. Un fuerte abrazo hizo que el pequeño hincha rompiera en llanto ante su ídolo. ¿Por qué lloras? Dijo James, porque estoy emocionado respondió Miguel.

Posteriormente lo cargó, y para sorpresa de Miguel, James se quitó la camisa y con su firma se la obsequió al pequeño quien no paraba de llorar.

NO ES LA PRIMERA VEZ

Luego de la derrota de Colombia ante Venezuela, el volante colombiano salió del campo de juego y caminó al bus mientras un niño gritó en varias oportunidades su nombre.

Luego de la autorización de James, el niño de tan solo 8 años, logró subir a la unidad donde se encontraban todos los jugadores. El número 10 le abrazó y luego de unas cuantas fotos con el menor le dijo: “tienes que ser un buen niño”.

Colombia había perdido, pero James mostró su mejor sonrisa y cumplió el sueño de aquel fanático que quedó impactado al conocer a su estrella.


Sin duda la Copa América está dejando significativas enseñanzas, la más importante la humildad, y es que definitivamente la humildad de los hombres no resta nada a sus vidas, todo lo contrario, suma nobleza, grandeza y admiración.